CAPÍTULO 5

1435 Palabras
BLANCA KING SEMANAS ANTES –¿Una fiesta de tu fraternidad? ¿Del otro lado del mundo?, acaso te volviste loca Nora– me cubro la boca mirando hacia atrás, percatandome de que no haya ninguno de los soldados de padre. –Sí, Blin. Es uno de los lugares más exclusivos de la ciudad y nuestra fiesta se hará allí. Puse tu nombre en la lista porque obviamente me vas acompañar– esta mujer se volvió completamente loca. Es una locura pero por qué no dejo de sonreír como una tonta. Yo en una fiesta de fraternidad sin ser parte de ella. Eso se ve mal por donde lo vea. –Ahora dime cómo lo haré. Iré donde papá y le diré. Hola, que tal padre, me voy al otro lado del mundo porque mi amiga, esa que me prohibiste tratar, me invitó a una fiesta en un bar exclusivo– espeto sarcástica. Padre no traga a Nora porque ella es como es. Una mala influencia para mi. No me gusta juzgar a nadie, en eso salí a mi madre. –Claro que no se lo vas a decir así Blin. Solo dile que, qué sé yo, quieres viajar un poco para conocer el mundo ya que pronto vas a ingresar a la universidad ya que la has pospuesto un año– lo olvidaba. La universidad, aun no recibo noticias de la que postule en Suecia. Pero si de la que postulé en esta ciudad. Fui aceptada y estuve a un paso de romper el papel. –No lo sé Nora, me pides algo imposible– subo las escaleras e ingreso a la habitación que era de mi hermano. Se marchó y padre no sabe dónde está. Está poniendo a sus hombres a buscarlo. –Es imposible porque tú lo crees. Por Dios Blanca, desde que te conocí te la has pasado encerrada en esa mansión. Estudiaste la primaria allí y qué no decir de la secundaria– me paso el celular en la otra oreja. –Eso es porque padre tuvo conflicto con algunos clanes que estaban intentado traicionarlo. Recuerda que tu padre era uno de ellos– bufa. –Mi padre está enterrado y de seguro se está achicharrando en el infierno por traicionar al Dom, pero es distinto ahora. Ya no hay guerras Blin– es verdad, ya no las hay. Esta es mi oportunidad para escapar por un par de semanas. La seguridad se ha debilitado por la ausencia de mi hermano que solo Dios sabe dónde está. Solo serán dos semanas, ni más, ni menos. Me siento en la cama de Bastian, abrazo mis rodillas cubiertas por una tela gruesa. Pero para salir necesito una coartada, nunca salgo sin seguridad. Vaya a donde vaya allí estarán. –Blanca háblame, no te quedes muda. Lo haré.. –Necesito que me compres el pasaje, yo lo retiraré en el aeropuerto. Tengo poco tiempo para generar una coartada– Nora chilla de emoción y yo más. Estoy a punto de hacer algo que jamás hice en la vida. Huir. Los latidos en mi pecho golpean más fuerte, como si se me quisiera salir. Calma Blanca, no puedes enfermarte ahora. –Estoy en ello. Serán los mejores días de tu vida– cuelga y yo me recuesto en cama cubriéndome el rostro con las manos. Es una locura, me van a crucificar. Y si padre me encuentra antes, voy a necesitar otro celular y no debo conectarme a mis r************* o seré atrapada por Rafaelo, uno de los trabajadores de papá. Cuando creo que estoy mejor me coloco mis zapatos pero me detengo al ver el rostro de madre. No ha tenido un buen semblante estos días, es por mi hermano y el solo pensar que por mi culpa ella… –Extrañas a tu hermano– se acerca dejando un beso en mi frente. Su cabellera pelirroja está recogida en un peinado bajo. –Lo extraño– confieso. –Yo igual Blanca, me preocupa él y tu padre– un dolor se instala en mi pecho. Creo que no voy a poder hacerlo después de todo. No quiero generar más problemas a mi familia. No, está decidido, no lo voy hacer. –Seguro papá está molesto– niega. –Más bien preocupado. Bastian es muy joven aun y allá afuera hay personas que podrían hacerle daño. Una vez una dama de la mafia me dijo que, “Matar a un capo simboliza poder”– mi pecho se estruja. –Bastian va a estar bien madre– acaricia mi cabellera pelirroja. –Eso espero amor, eso espero– La semana transcurre con normalidad. Mis días se centran en leer, charlar con mamá y colocar un nuevo hobbie a mi vida. Tocar el piano. Padre cada día pierde la paciencia y su humor ha estado incontrolable. Los días oscuros llegan a su fin pronto. Bastián se comunicó con madre diciendo que estaba bien. Luego de eso no hubo más noticias. Con cada día que pasa me replanteo más ir a la fiesta. Nora me ha dejado un par de mensajes, algunos fueron fotos del pasaje de avión. Aun no tengo coartada y ya no sé qué hacer. La voy a llamar y decirle que no puedo hacerlo. Resignada tomo el celular, se escuchan pisadas hasta que la voz que reconozco desde siempre se hace presente. –Tú cada vez te pones más hermosa mi niña. Eres la viva imagen de tu madre, gracias al cielo que no sacaste nada de tu padre– Tía Abby se acerca y me rodea con sus brazos en un fuerte abrazo. Un abrazo de oso como le digo. Bastian huía de ellos. Ella es hermana de mi padre y son dos polos opuestos. Mi tía es todo sonrisas y diversión. Ella ha sido la cabeza principal de mis travesuras y la amo. Me hace sentir que soy una persona normal. –Y tú estás más hermosa que nunca– se lleva la mano al pecho por mi cumplido. –Gracias cariño, debo mantenerme hermosa para mi marido– Tío Stefano aparece detrás de ella con el celular en la mano. Mi tía se lo quita de las manos y este frunce el ceño. –Saluda a tu sobrina, ya deja al tonto de mi hermano por un momento– Tío me saluda con dos besos en las mejillas antes de volver a tomar su celular e irse. –Seguro está ocupado con lo de Bastián– Tía se encoge de hombros, juntas caminamos a la sala principal. Pido jugos y botanas a una de las empleadas. –Es un hombre mayor, está bien que quiera un poco de independencia. Tore debería dejar que ese chico respire un poco– Tía Abby siempre ha sido, cómo decirlo, liberal. Es más que claro que la relación con mi padre no es tan buena, siempre me he preguntado, por qué; pero nadie contesta mis preguntas. –Y como está Lía, sigue en el extranjero– su rostro se ilumina al escuchar su nombre. Lía es hija de mi tío pero no de mi tía, pero ella la quiere como a una hija. –Si, hablé con ella en la mañana. Está a punto de graduarse pero quiere tomar una maestría. Serán dos años más sin ella– charlamos un poco. Una idea cruza mi cabeza y me acerco más a mi tía. La pregunta sale de una forma espontánea. –Vas a estar en casa el jueves de la próxima semana– asiente. –Stefano va a salir del país con tu padre. Se reunirán con el líder de la mafia rusa ya que quieren concertar una boda entres ambos primogénitos– mi boca se abre de golpe. ¿Mi hermano se va a casar? Qué acabo de escuchar. Mi hermano casado con la hija del pakhan de la mafia rusa. Pero ella aún es menor de edad. –¿No lo sabías? – niego. La noticia me cae como un balde de agua fría. Mi hermano casado con Elisa Romanova. –Típico de Salvatore– tal vez por eso mi hermano huyó. No, imposible, mi hermano no es ese tipo de persona. He visto a Elisa en un par de ocasiones, es hermosa y poco habladora. Siempre se mantiene al lado de su padre, aún cuando los chicos intentaron flirtear con ella. –Entonces puedo visitarte ese día– –Claro que sí cariño– está decidido. Lo voy hacer. Solo serán dos semanas. Enviaré dinero a Nora ya que es imposible que pueda llevar una maleta.
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