Alina jamás había probado unos panqueques, como los que le había preparado Fernando, tenían una textura tan suave y se deshacían en la boca, eran realmente deliciosos, ni siquiera en su cafetería preferida los preparaban así. -Quien te enseño a cocinar así, eres todo un chef. Fernando solo le sonrió, pareciera que no quería hablar del asunto, pero Alina no lo dejaría pasar tan fácil mente. -De verdad no me lo dirás ¿Fue la mamá de Mateo? Fernando la miro fijamente, como asombrado de que ella hablara de la madre de Mateo. -Esta bien discúlpame, es solo que jamás había probado unos panqueques tan ricos, supongo que todos tenemos talentos ocultos. Alina decidió quedarse callada, no quería echar a perder el día, estaba segura que Fernando se había esforzado por estar ahí tan temprano y

