Fernando había terminado su trabajo, se sentía satisfecho, tendría para pagar la primera letra de la hipoteca del rancho que le había dejado su padre, se tendría que sacrificar un poco, haciendo trabajos extras, sabía que Mateo también tendría que hacerlo, le había platicado del porque pasaría momentos en que tendría que estar solo en casa, él era un gran chico, le había contestado que él podría trabajar para ayudarlo. Fernando no le aria eso a su hijo, él tendría que disfrutar de su niñez, algo que él no pudo hacer, su padre era demasiado estricto, decía que los hombres tenían que comenzar a aprender a ser útiles desde niños, pero él no estaba de acuerdo. De niño anhelaba salir a jugar con los niños de su edad, pero eso era un lujo que solo los que tenían dinero, podían alcanzar, él de

