Alina se había pasado unas semanas trabajando muy duro, entre sus cuadros y la Hacienda no le quedaba mucho tiempo para compartir con Yohana. Eso le preocupaba, no quería tratarla como su padre, quería que ella se sintiera segura a su lado, ese día se lo tomaría libre, el día estaba muy caluroso, le parecía que sería una buena idea llevar a Yohana a la cabaña, el rio estaba muy cerca de ahí. Pero primero le tendría que preguntar a Yohana si le gustaría ir, ella tenía derecho a decidir en que ocupar su tiempo, no quería obligarla. Alina se dirigió al cuarto de Yohana, toco, pero no hubo respuesta, decidió volver a intentarlo, esta vez Yohana se asomó tímidamente. -Hola pequeña, quisiera preguntarte algo, me permites pasar. -Si. Yohana se hizo a un lado, permitiendo que ella pasara,

