CAPÍTULO 5

2505 Palabras
"Esto está mal Sierra, por lo que sé. El olfato de un lobo es indispensable" Hablo Gilés. "¿Cómo fue que te lastimaste?" "Fue el día que me expulsaron, estaban tan atentos a las Lunas que no se percataron de mi condición" terminé de limpiarme los residuos de sangre y volví a sentarme con normalidad. "¿Puedes oler lo que están preparando en la cocina?" pregunto James. Negué. Todos se alarmaron. "¿Y mi perfume?" me acerqué a él tratando de olfatear su olor. Asentí. "Es muy leve, pero si llego a percibir tu perfume" "Mierda, si es grave." Comento Dominic. "Está bien" traté de calmarlos "Aún puedo ver y oír muy bien, también tengo mis garritas" Mostré mis manos y de ellas salieron unas garras. "Solo, tendré problemas al encontrar mi mate. Pero creo que él puede encontrarme por mí" Sonreí tratando de tranquilizarlos. "¿Y si es un humano?" Ray pregunto un poco preocupado. "No podré hacer nada, si la diosa nos juntó, tarde o temprano el destino hará que estemos juntos" Todos asintieron, no muy convencidos, pero sin refutarme una palabra. Cambiaron la conversación, quisieron apaciguar el ambiente y tratando de cambiar mi estado de ánimo. Al llegar la hora de la comida nos cambiamos de salón y entramos a un enorme comedor. Dominic tenía una casa muy hermosa y acogedora. Pasamos la comida, tratando de conocernos y aprendiendo más de nosotros. Al terminar de comer, regresamos al espacioso living y nos sentamos a asentar la comida digerida. "Tu uniforme y materiales de escuela llegarán hoy en la noche" Comento Gilés. Asentí. "Bien, es hora de ir de shopping" comento Ray. Se levantó del sillón y comenzó a dirigirse a la salida. Yo lo miré si saber que hacer hasta que los demás asintieron a que me retirara. Me levanté y comencé a seguir a Ray al estacionamiento subterráneo. Una sirvienta ya nos estaba esperando en el estacionamiento, y le dio una maleta junto con unas llaves. Él la tomo agradeciendo. La maleta la llevo a la cajuela de un automóvil, la verdad desconozco la marca. Pero estaba muy bonito. Al subir a este, todos los asientos estaban forrados de piel. Si muy bonito. "Bien, compraremos lo indispensable, cosas de aseo personal, ropa interior, ropa para dormir. Y ya conforme avancemos o creas que te falte algo lo vamos comprando ¿Vale?" Asentí un poco a penada. Llegamos al centro comercial y comenzamos a ver toda la ropa que había en los establecimientos. Había mucha variedad. Él me llevo directamente al área de adolescentes, pero yo quise ver ropa para adulta. Pero al final se terminó negando. "Una jovencita se debe de vestir como una jovencita, ya llegara tu momento de ir a esa área" fue lo que dijo. Tiene razón, por querer verme más madura, fui una vergüenza. Elegí unos pocos conjuntos y algunos pares de zapatos. Al ir a la caja a pagar saque la tarjeta de crédito que me había dado mi padre, para poder sustentarme. "Niña, guarda eso" saco Ray su tarjeta y pago por mí "A partir de hoy tienes cinco sugar daddy's" me guiño un ojo y tomo las bolsas. Seguimos rondando las tiendas. Comprándome algunos accesorios. No dirigimos al área de comida y accesorios para la casa. Al terminar las compras nos dirigimos a la casa de Dominic que actualmente sería mi casa, pero en esta ocasión no entramos por el estacionamiento, sino que me dejo frente a la casa. Anteriormente, no me había tomado el tiempo de admirar la casa, pero realmente era muy bonita y elegante. En la fachada y al interior de la casa tenía materiales de madera y algunos azulejos de mármol color gris. Además, los muros estaban pintados de n***o. La casa hacia contraste con la naturaleza de al fondo. Dando una sensación de superioridad y elegancia. En la entrada ya me estaba esperando el mayordomo, junto con dos muchachas. "Bienvenida señorita Sierra" Me recibió Emilio. Lo vi un poco nervioso. "Bien, que tengas una linda noche. Nos vemos el miércoles" Se despidió Ray. Al entrar a la casa, algunas sirvientas estaban nerviosas. "Señorita, por favor sígame al despacho del señor". Asentí preocupada y comencé a seguirlo con nerviosismo hacia algún lugar. Al entrar a una oficina, vi a Dominic parado alado de un asiento. Sentado frente a él estaba un señor, de aparentemente unos 50 años, se veía bien conservado y serio. Trague en seco y me adentre más a la habitación. Estando a un lado de Dominic, me señalo que me sentara. "Sierra, él es mi padre, Paul" miré al señor serio. Me estaba observando detenidamente. "Quiero que me digas una cosa Dominic", el señor estaba recargado en el escritorio. "¿Cómo carajos te involucraste con una loba? Su existencia aún no es conocida por el mundo. ¿Sabes lo peligrosos que son?" Dominic estaba serio, se acercó a mí y se incoó a tomar mi mano. "No podía dejarla sola, padre. Su propia manada le dio la espalda. Mírala" Paul me miro, y observé como es que su semblante cambiaba a uno más tranquilo. "Nada más tiene 15 años, aún no se ha transformado en loba" siguió. "Dominic, es peligrosa" "¡No es cierto! Solo es una niña." Paul suspiró. "Creo que esto es una señal. Bien, te involucrarás en el negocio familiar" A Dominic le cambio el semblante, su padre comenzó a decir incoherencias. "Padre, ¿Qué dices?" "La haremos parte de la familia, ella estará protegida por nuestra familia y por lo que veo, también por parte de tus amigos. Seremos imparables con la fuerza de la chica, ninguna familia volverá a desafiarnos" El señor estaba hablando muy inspiradamente, casi podría decir que como un loco. Pero no lo tome mal, me gustaría ser una mafiosa, no lo sé, ser alguien temible. "¿Qué opinas niña?, ¿Te gustaría ser mafiosa?" Lo mire un poco mareada, es mucha tentación. Aún tengo 15 años, casi 16. Ya fui abandonada por mi manada y no quisiera volver a ser abandonada. "Piénsalo, iré a un viaje de negocios y el viernes regreso. Ese día me darás tu respuesta. Igual si quieres hacer otra cosa, pero que beneficie a la familia, estaré de acuerdo" Paul se incorporó y camino hacia la entrada dejándonos en el despacho a mí y a Dominic. "Sierra, lo lamento. No pensé que mi padre llegaría a hacer esta propuesta." Se sentó a un lado mío y me miro apenado "Nunca hubiera creído que mi padre sabría de la existencia de lobos. Ni sé cómo es que se enteró de que eres loba, en serio. Estoy muy apenado" "Yo... creo que no estoy en posición de oponerme. Yo vine al mundo humano sin nada y tratando de pasar desapercibida para vivir una vida tranquila. Pero gracias a ustedes, ya no tengo que preocuparme por un techo o comida. Lo único que puedo hacer por el momento es esto". Él me miro apenado, en menos de media hora ya vi muchas facetas que creí nunca ver. "Aunque no te creas, me gustaría ser una clase de mafiosa, pero también me gustaría hacer otra cosa" Me levante del asiento y por consiguiente él también se levantó dirigiéndonos a la entrada del despacho. "Piensa muy bien en lo que quieras enfocarte, tendrás nuestro patrocinio en cualquier cosa que elijas" se despidió de mí dejándome con Emilio. En silencio me mostró la dirección en la que sería mi futura habitación y me comento que las clases comenzaban mañana a las 7 am. Que estuviera lista a esa hora y que el uniforme se encontraba colgado en el armario. La habitación no es ni grande, pero tampoco pequeña, su tamaño era el adecuado. Y el ambiente se sentía muy cálido, adecuado para mí. Todo se veía muy delicado y niña. Algunas bolsas se encontraban en mi cama, era toda la ropa que me había comprado Ray en la tienda. Alado del tocador se encontraba un gran ventanal con una terraza, su vista daba hacia el extenso bosque. Al dejarme sola, me acerqué a la cama y me senté meditando todo lo sucedido en la última semana. Quien hubiera imaginado que hace una semana, fui a clases como normalmente lo hacía, con mis amigos y peleando con Lily. Una lágrimas cayeron de mi rostro. Me acerque a mi mochila y saque una foto. Esta era una foto familiar, en donde estaban mis padres y hermanos. Todos teníamos una sonrisa deslumbrante, y al fondo se podía apreciar a Logan, platicando con quien sabe quién. Puse la foto sobre la mesa de noche y de la mochila saqué la pequeña chatarra llamada celular. La maldita aún servía y mi celular se terminó rompiendo cuando caí de un árbol por quedarme dormida en la noche. Puse ambos teléfonos en la mesa y continué sacando las cosas que había metido en mi mochila. Por último vi el papel del carro que me compro mi papá. Lo doble y lo metí en mi cartera, mañana después de clases iría por ese auto. Arregle toda mi ropa en el closet y me metí en el baño que se encontraba dentro de mi habitación para tomar una ducha. Ya aseada y cambiada, me acosté en la cama dispuesta a dormir. Esta fue la primera noche en meses que pude dormir tranquila y sin ninguna pesadilla. A la mañana siguiente me desperté temprano y me alisté con el uniforme que se encontraba en el closet. Bien, lindo si era. Demasiado para mi gusto. A comparación de mi anterior uniforme, ya no tendría que usar una maldita corbata. Ahora utilizaría un bonito moño en el cuello. Y en vez de ponerme unas calcetas negras, busqué si tenía unas medias negras, al final las encontré y me las puse. Y para no parecer una mojigata que busca la atención me puse una sudadera negra. Y una coleta alta. Espero que, con esto, mínimo pase desapercibido. Al bajar me encontré con Emilio y me dijo que el desayuno ya estaba listo. Al llegar al comedor, no había nadie. "Aún es muy temprano, el joven Dominic llego muy tarde ayer" Asentí no muy convencida, cuando dejamos de hablar ya era tarde. Ah, ya recordé, es mafioso. Antes de que acabara de desayunar, Emilio me dijo que ya me estaban esperando afuera. Vi la hora y eran 10 para las 7 así que agradecí el desayuno y salí corriendo del comedor a la entrada. Un auto lujoso color blanco me estaba esperando, al abrir la puerta me encontré al coreano bien vestido y trajeado. "Buenos días Sierra, ¿Nerviosa?" Negué con la cabeza. "Creo que va a ser una experiencia única. "Está bien, no te preocupes". Asentí muy animada, en esta ocasión trataré de pasar desapercibido y hacer un poco de amigos. "Ayer hablé por teléfono con Dominic, me dijo que su padre tiene un ambicioso plan y que te involucro" su tono de voz sonaba muy nerviosa. "Si no quieres hacerlo no lo hagas. Aún eres una niña, vive tu adolescencia" "Está bien, yo quiero hacerlo". "Sabes que yo trabajo en el área de tecnología, si te gusta la rama puedo invitarte a trabajar conmigo" "Gracias Gilés, pero creo que en esa área soy muy mala. No creo poder dar el ancho". Él asintió. "Lo que tú decidas estaremos de acuerdo todos" Sonreí muy feliz, todos me trataban con amabilidad y eso me hacía sentir muy cómoda. Gilés paro el auto, dejándome en la entrada de un edificio muy moderno y elegante. Bajo del auto y por consiguiente yo también. Lo miré algo confundida, ¿dejará el auto así en la entrada? No miro mi cara, al entrar al edificio en un pasillo ya nos estaba esperando un señor adulto y gordito. "Señor Gilés, es un gran honor tenerlo de visita. Imagino que esta señorita es Sierra Evans" "A si es señor director, ella es amiga de la familia, es como mi hermana" me abraso de los hombros y le dio una gran sonrisa. "Así que espero que la traten con el debido respeto señor director" "Si señor, ella será tratada con respeto y dignidad" "Normal, por favor" comente. El director solo asintió. "Bien, nos vemos en la salida. Espérame" asentí obedientemente. Me dio unas palmadas en la cabeza y se fue. El director comenzó a dirigirme al aula que será mi salón de clases. "Esta escuela es muy prestigiosa y tranquila. Así que no creo que tengas ningún problema" comento. Al llegar me pidió que esperara un momento afuera del salón. "Buenos días, profesor, ¿me permite presentar al nuevo alumno?" El profesor asintió y esa fue mi señal para entrar al aula. "Ella es Sierra Evans, se integrará a partir de hoy a la clase 1-B, sean amables con ella" Algunos comenzaron a susurrar entre ellos. "Ella es la chica nueva" "Es muy linda" "Se ve rica" "¿Vendrá de una familia prestigiosa?" "¿Será amante de alguien?" Eran algunos comentarios que hacían. "Un gusto, soy Sierra Evans, 15 años." Comente cortante tratando de trazar un límite entre nosotros para que no se metieran conmigo. Me retracto de hacer amigos, son unos idiotas. Algunos me miraron con intriga y otros como si no les importara. El profesor me indico mi asiento que estaba precisamente al frente. El profesor trató de continuar con su clase, a lo visto era una clase de literatura. Las próximas 4 horas me la pase estudiando, orientación e inglés. Ya era hora del descanso, así que algunos salieron del aula y otros se quedaron platicando. Al ver que tenía una hora de descanso, me coloque la capucha del suéter y me recargue en la mesa, necesitaba dormir un rato. Pero sentí que alguien estaba parada a un lado mío. La ignoré tratando de que se fuera, pero fue inútil. "Vamos, sé que estás despierta" A regañadientes me incorporé y pude ver a una joven morena muy guapa. Era alta y delgada, muy estética. "Fue inevitable que te temieran el primer día, tu mirada afilada te delata". "Es mi mirada normal" "No lo creo" se sentó en un asiento vacío alado mío "¿Qué eras? ¿Alfa o beta? Por qué los omegas aún son más mansos." "¿Cómo es que sabes?" pregunte incómoda. "Como sea, no importa. Era Beta" me limité a contestar. "¿Qué hace una loba Beta en el mundo humano? ¿Te desterraron?" "Me castigaron, regresaré" traté de convencerla y de paso a mí también, aún tengo esperanza de mi regreso. "No lo creo" sonrió descaradamente. "¿Por qué no me temes?, ¿sabes que puedo matarte muy fácilmente?" Ella sonrió aún más. "Parece que estás defectuosa" Me tense en ese momento. Se acercó muy lentamente a mí y me susurro en mi oído. "¿Cómo es posible que no sientas mi aroma, pequeña loba?" La mire más molesta, iba a alejarme hasta que resolvió mis dudas. "Soy una híbrida"
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