CAPÍTULO 6

2771 Palabras
"Mientes" "¿Por qué lo haría?, al parecer tienes algo con tu olfato, por eso no me detectaste. Soy mitad loba, mitad bruja. Pero eso nadie lo sabe". Se alejó de mí, y cambio su semblante altanero que tenía. Observo mis manos y se detuvo en la pulsera que tenía. "No lo necesitas loba, en la ciudad son contadas las personas licántropas, no tienes que ocultar más tu aroma". Acerque mi mano a mi pecho y trate de ocultarlo. Esto es muy importante para mí, fue lo único que me regalo Logan, pero también es algo que me hace mucho daño. Ocultó nuestra relación de todos. "Si no quieres quitártelo no es mi problema" se alejó y me tendió la mano "Mi nombre es Jade" Mire su mano y luego a ella. No veía malicia. "Sierra" "Si lo sé, todo el colegio te conoce" sonrió. Ella fue la primera amiga que pude conseguir en el mundo humano. Continúe hablando con ella hasta que por fin termino la hora de descanso y se fue. Porque si, era de otro salón. Pase las siguientes 4 horas estudiando ahora física y matemáticas, y parecía que estaba saliendo humo de mi cabeza. Los alumnos se estaban igual o peor que yo. Ya eran las 3 de la tarde y en esta ocasión, si decidí levantarme y buscar algo de comer, traté de encontrar la dirección de en donde se encontraba el comedor, hasta que al final del pasillo, al abrir una de las puertas se encontraba un extenso comedor, era muy bonito y elegante y estaba llena de ruido. Pero dada la casualidad al entrar todos guardaron silencio. Que incómodo. Entre tranquila y en silencio, buscando en donde atendían para darme de comer. Me incorporé a la fila, en busca de mi comida, pero los que estaban frente a mí me miraban muy descaradamente. Al llegar con la señora que servía los alimentos, observé como estaba la bandeja de los humanos, así que con mi mano hice una seña de dos. "Quiero porción para dos personas, por favor" La señora me miro con un poco de asombro, pero asintió. Me señalo el precio y lo pagué con gusto. En mi plato se podía ver 2 porciones de Nuggets, dos de puré de papa, dos botes de frutilla picada y dos grandes galletas y un gran montón de chícharos. Lo miré un poco desagradable, pero era lo que había. Otra opción era no comer, pero yo tenía mucha hambre. Busqué una mesa desocupada y hasta el fondo encontré una. Me acerque a esta y tome asiento tranquilamente para comenzar a comer. La mayoría me observaba, atentos a todos los movimientos que hacía. Comí lentamente toda la comida que estaba en mi bandeja, y ya pasada la comida salí en silencio del comedor. Uf, pensé que se acercarían a acosarme, pero al parecer era más su miedo. Regrese al aula para tomar mi última clase de dos horas que eran ciencias sociales. Al terminar por fin las últimas dos horas, salí del aula de clases y me quedé esperando en la entrada del colegio a que vinieran por mí. La mayoría que pasaba se me quedaba mirando. Y cuando paso, Jade se acercó a mí. "¿Estás esperando a que te recojan?" su grupo de amigas se quedó a un lado, lejos de nosotras. Jade hizo una seña para que se alejaran, al parecer quería que la dejaran atrás. "Sí, viene un amigo por mí" me limité a contestar. A lo lejos vi entrar un carro, creo que era el de Gilés. "Me gustaría intercambiar número de contacto, ¿Me podrás dar tu número?" El carro se estacionó y de él vi al coreano bajar del auto. Algunas chicas chillaron de emoción, otros solo comenzaron a susurrar en voz baja. "No tengo celular" ella me miro triste, pensando que no quería su celular. Pero de mi mochila saqué una libreta y una pluma "Pero podrías escribirlo, te agregaré por la noche. Iré en estos momentos por uno" Sonrió satisfecha y anoto su celular en mi libreta. "Hola Sierra, ¿nos vamos?" Jade se giró y vio al coreano un poco asombrada. "Si, nos vemos mañana Jade", ella asintió aturdida y me aleje de ella. Al parecer mañana me van a cuestionar mucho. Nos dirigimos ambos al coche y salimos de la escuela. "¿Podríamos hacer dos paradas antes de ir a casa?" me miro intrigado "quiero ir a comprar un celular e ir por mi auto. Saque de mi cartera un papel en donde estaba el documento de contrato de mi auto. Él tomó el papel observando detenidamente la información y asintió feliz. Primero nos dirigimos a recoger mi auto, le entregué mis documentos a una encargada del lugar y Gilés comenzó a dar órdenes de lo que quería hacer. El auto será llevado a la casa en este momento por un chofer del lugar, me entregaron tres juegos de llave para mi auto y me quede con dos. Ya resuelto el problema del auto nos dirigimos a una plaza comercial. "Todas las tiendas que ves pertenecen a mi familia, así que cada vez que quieras algo con solo pedirlo es suficiente. Todos aquí ya conocen tu rostro y saben que no deben de insultarte y te trataran como a un jefe más" asentí un poco aturdida. Nos dirigimos al área de cómputo y busqué un celular que se adaptara a mis gustos. Ya con todas las cosas que necesitaba nos dirigimos hacia la casa de Dominic, que ahora es mi casa. En el living ya nos estaba esperando Dominic. "¿Qué tal tu día?" preguntó interesado "Muy bien" le di una sonrisa de agradecimiento "A partir de mañana iré en mi camioneta, ya no habrá necesidad de que Gilés o algún chofer me lleve" "Bien" asintió convencido. A pesar de que no tengo licencia de conducir, podre andar por las calles sin ningún problema. Tengo inmunidad ante todo. Cenamos los tres juntos y me subí a mi habitación con la excusa de que estaba cansada. Me duche y me cambie por ropa de dormir. Al acostarme observé mi mano, en donde estaba la pulsera que me regalo Logan. Desde que tengo uso de razón siempre lo ame. Más bien lo idolatré, al extremo de meterme bajo sus sabanas. ¿En qué rayos estaba pensando? Cerré los ojos y lágrimas comenzaron a salir de mis ojos. Ahora entiendo un poco el desprecio que has de sentir por mi Logan. Te arrebaté algo muy importante para ti, algo que estabas resguardando con tanto anhelo para la persona indicada. Que nunca fui yo. Desabroche la pulsera que tenía y la guarde en el cajón, a un lado del vejestorio celular. Tome nota metal de meter ese maldito celular en mi mochila, ya que lo tengo que llevar a todos lados. A la mañana siguiente desayuné otra vez sola, pero en esta ocasión salí de casa en mi camioneta blanca. Llegue y deje parqueado en el estacionamiento la camioneta. Pero antes de que me diera cuenta, Jade se encontraba a un lado mío. "¡¿Sierra, pero qué carajo?!" pregunto alarmada. Su cara estaba en un estado de pánico, estaba pegando con sus manos la ventana de mi camioneta. "¿Qué pasa?" bajé junto con mi mochila y le puse toda mi atención en ella. "¿En serio no funciona bien tu nariz? ¿Qué paso para que estuviera en tan mal estado que no estás al tanto de tu situación?" "Jade por favor explícate" "Solo tienes ¿Qué? ¿15 o 16 años? "Jade, dime de una vez que pasa. Tengo 15 años." Me tomo de ambos hombros y me miró fijamente. "Sierra, hueles a preñada" ¡¿Pero qué carajo?! "No puede ser, yo... siempre me cuidé" comencé a divagar y tratando de recordar los eventos. Y si, efectivamente. En la última ocasión no usamos protección. "No me lo creo" susurré. "Me tengo que ir" "Te acompaño" decidida a no dejarme sola, se subió a un lado de mi camioneta y me dirigí a un centro comercial a comprar una prueba de embarazo. Llegamos a mi casa y le dije a Emilio que paso una urgencia que estaremos en mi habitación. Él sin saber que contestar asintió y nosotras nos dirigimos a mi habitación. La invité a sentarse en la cama mientras que yo entre al baño a seguir todas las instrucciones que decía la cajita. Ya que realice cada paso, salí del baño y me senté en el piso, frente a Jade. La prueba estaba volteada, aún no pasaban los minutos correspondientes. Al pasar los 5 minutos, lo giré vi que había dos líneas rojas. "Embarazada" "¡Te lo dije!" En eso tocaron la puerta, era Dominic. "Sierra ¿Qué sucede? ¿Puedo pasar?" nadie contesto, estaba en trance, así que realmente no escuche cuando pidió permiso para entrar. Al no escuchar respuesta, él entro, y nos miró a ambas y lo que tenía en la mano. Lo miré preocupada. "¡Jesús!" exclamo. . "Entonces, ¿Cuánto tiene?" pregunto Ray. Todos llegaron en menos de media hora. Estábamos sentados en el living. En la mesa de centro se encontraba la prueba de embarazo. Gilés lo miraba muy preocupado. Balto y Dominic se encontraban molestos y tratando de reprimir su ira. Ray estaba a lado mío tratando de darme fuerzas y James estaba tratando de asimilar toda la situación. "Aproximadamente de 2 a 3 semanas" respondió Jade. "¿Te... forzaron?" pregunto con cuidado james. Negué triste. "Mierda, y precisamente en estos momentos que te íbamos a enviar a una misión" comento Dominic. "Fue un alivio no actuar rápido" Comento ahora Gilés. "Sierra aún no había decidió que hacer" me tomo de las manos Ray. Los miré apenada, ya había decidido que quería hacer. "De hecho, ya tenía algo en mente" todos me miraron y esperaron a que continuara. Gire mi rostro y mire directamente a Balto "Quiero ser actriz". Él sonrió feliz y gustoso de mi decisión. "Pero ¿Qué haremos ahora que sabemos que estás embarazada?" pregunto James "Si te lanzamos al mundo del espectáculo, tendremos que ocultar tu embarazo" "Podemos hacer esto" comenzó a hablar Balto "Podemos trabajar los primeros 3 meses de gestación, y los últimos 5 te daremos un descanso, mientras comienza la edición de alguna película u anuncio" Todos afirmaron muy animadamente. "No lo creo" intervino Jade "El embarazo de una mujer lobo es de 5 meses" "No puede ser" exclamo Gilés "¿Es en serio?" pregunto incrédulo James Asentí confirmando lo que dijo Jade. "Solo podre trabajar dos meses, los siguientes tres ya se notará mi estómago" comenté. "Aún no me lo creo, embarazada a los 15 años" comento James. "¿Quién es el padre?" pregunto la Ray. Todos estaban atentos. "..." Bajé la mirada y apreté los puños. "El hijo del Alfa" murmuré. "Mierda" dijo Jade "El hijo del Alfa". "No puedo regresar" comenté. Lágrimas comenzaron a caer de mis ojos y me cubrí toda la cara con las manos "El joven Logan ya tiene una mate, y si se entera de que tengo un hijo suyo me mata, él me odia" "Sierra, si sabes que una vez que suene ese teléfono y escuches la orden, tienes que regresar. ¿Verdad?" Yo asentí. Y pareciera que invoco al mismísimo diablo porque a lo lejos comencé a escuchar un celular. Pero no se encontraba en la sala. Jade y yo nos miramos y comenzamos a correr hacia la habitación. Los chicos nos miraron alarmados, no entendiendo lo que sucedía. Y claro, ellos no tenían una audición como la nuestra. Entre a mi cuarto y de mi mesa de noche saque el celular que estaba sonando. "Sierra, por favor no". Jade suplicó. "Tengo que hacerlo, son órdenes de mis Alfas" llore. "Espera" hablo James "¿Qué pasa si no contestas?" Ambas quedamos en silencio al no saber qué sucedería si no contestaba. "¿Qué tal y si se extravió el celular en las montañas?" cuestiono ahora Ray. "Exacto, si no escuchas la orden no puedes regresar" exclamo Jade "Solo no tienes que contestar el celular y así no pasara nada" Mire preocupada el celular. Era mi pase de regreso, pero si regresaba embarazada lo más probable es que sucedería lo que estuve soñando por varias semanas. Y no. Yo aún quiero vivir. Mire el celular determinada. Se lo di a James. "¿Podrías tirarlo en un lugar donde no lo pueda ver?" Él asintió determinado. "Aún quiero vivir, y tener una vida con mi hijo" me sobé el estómago. "Sierra, no estarás sola, nosotros te protegeremos de todo" Me tomo de la mano Dominic, dándome fuerzas. Mi manada me abandono, y estos humanos me acogieron, sin conocerme cuidaron de mí. Me dieron un techo donde vivir, ropa que ponerme y comida. Les debo mucho. Todos asintieron determinados y listos para hacer cualquier movimiento. Y así el tiempo paso. Los siguientes dos meses fueron muy difíciles para mí, después de clases comencé a ir a estudios a grabar algún que otro anuncio, hasta que Bolton movió sus influencias y pude grabar una película. Nada más fueron muy pocas apariciones, pero el personaje era muy importante para la trama. Al final me tomaron fotos para el póster. Cuando llego el día de mi cumpleaños número 16 estuve preocupada porque no sabría lo que pasaría. La primera transformación de un lobo es crucial, pero al estar embarazada no te puedes transformar. Gracias a Jade y la pócima que me regalo, pude ralentizar mi transformación. Todas las lunas llenas siguientes tenía que hacer la misma rutina, hasta que él bebe, saliera de mi vientre y así poder destrozar mis huesos al completo. Eso sí, mi forma humana cambio desalumbradamente, mi mirada se acentuó más y mi cabellera negra cambio a un color castaño claro, casi llegándole al rubio. Tanto mis pechos como mi cadera crecieron y mi cintura se acentuó más. En mi rostro ya no se podía ver más a la niña que agarraron de tonta, ahora se podía apreciar a una hermosa mujer, con un gran futuro por delante. El productor después de observarme al terminar las grabaciones quedo fascinado por mi malvada belleza. Comentó que mi semblante tenía presencia y que en un futuro sería muy famosa. Me recomendó con otro productor, pero en esta ocasión para poder realizar una serie, en una famosa plataforma de internet. Pero Baltón que por cierto es casi como mi managger, se negó, alegando de que estaba embarazada y que en un futuro ya no podría mostrar mi pansa. Cabe recalcar que Baltón me pidió permiso para hablarle al productor sobre mi condición a lo cual yo accedí, pero solamente a él. Después de meditarlo bien, accedí a la grabación. Eran 2 meses de grabación, para cuando terminara de rodar tendría unos 3 meses de gestación. Casi a punto de terminar. El productor alegó que al ser una serie medieval los enormes vestidos taparían mi estómago y si había alguna escena en donde se requería mi cuerpo completo se editaría en la postproducción. Al final sería la antagonista de la serie, la prometida del emperador. Lo acepté porque me sentí identificada con el papel. Ella iba a ser la próxima emperatriz, pero el protagonista que es el emperador se enamoró de una simple plebeya, dejando a la prometida abandonada y avergonzada. Al final termina muriendo, envenenada por el emperador. Pero al asesinarla, todo el pueblo hace una marcha y se terminan revelando ante el gobierno del emperador, ya que la futura emperatriz era conocida como el ángel del imperio por ayudar y dar grandes aportaciones en investigaciones. Ella era muy bien conocida por el pueblo por su gran bondad y sabiduría. Al terminar los 2 meses y al tener 3 meses de gestación di por terminada mi labor actoral y además pedí permiso de maternidad en la escuela para descansar los siguientes 2 meses en casa. No tenía contacto con ninguno de mis familiares o algún lobo de la manada. Estaba completamente aislada de ellos. El mes paso rápido y llego el día que di a luz. Todos estaban esperando en el living y vino el doctor de la familia de Dominic para ayudarme en mi labor de parto. Tarde alrededor de 9 horas en por fin dar a luz. Fueron unos gemelos. Sus nombres eran Luca y Lucia Evans. Posterior a mi parto, pasaron alrededor de 15 años en donde viví muy cómodamente, sin ningún contratiempo y sin saber de mi manada.
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