Capítulo 16

1634 Palabras
— Todos iremos. — Habla por ti. — Vamos, Fer, solo tienes que convencer a papá. — ¿ Y eso según tú es simple?. — Sip. Fulminé a Marcus con la mirada, se encontraba acostado sobre mi cama mientras yo paseaba de un lado a otro por toda la habitación. Convencer a papá de pasar un fin de semana fuera de casa era una tarea difícil, no, imposible. La madre de Alisson poseía una casa de playa la cual utilizaba sólo para vacaciones, ha Alisson se le había ocurrido la maravillosa idea de celebrar el que Ethan estuviera recuperado pasando un fin de semana completo en dicha casa. Genial... ¿El problema?... Mi padre. Si bien estaba al tanto de que entre Ethan y yo ocurría algo eso no significaba que lo hubiera escuchado de mis labios; por lo mismo era complicado explicar que clase de relación teníamos porque la verdad es que ni siquiera yo misma lo sabía. Es decir lo quería, obviamente, estábamos en una relación, pero no existía una etiqueta establecida aún. No tenía un nombre más allá y para mí pesar mi papá era de esas personas que amaba las éticas, colocarle un nombre y eso era frustrante porque, maldicion, yo no tenía la menor idea de cómo “catalogar” lo nuestro. Bien podría decir que éramos novios, sin embargo Ethan no me lo había pedido en ningún momento y yo no era una loca compulsiva como para asumirlo o gritarlo a los cuatro vientos. En fin, era algo frustrante por mucho qué quisiera ignorarlo. — No tienes que mencionar que Ethan irá — susurró mi hermano como si fuera algo obvio. — Sabes que odio mentirle. — Lo sé pero esto es una ocasión especial— me observó con mirada pícara — o es que no quieres estar con tu chico. — ¡ Dios!, no quiero tener esta conversación contigo. — Que dramática eres— levantó sus manos hacia arriba— haz lo que quieras, me encargaré de que Ethan consiga tu sustituta. Abrí la boca sorprendida. — No serías capaz. — ¡ Claro que sí!, el problema es que ese idiota no sedería. — Es mi chico— Sonreí con orgullo. — ¿ Quién es tu chico, Fernanda?. Tanto Marcus como yo giramos hacia la puerta al escuchar la voz de papá, nos observaba con el ceño ligeramente fruncido. — Eh...— literalmente me había quedado en blanco, mi cerebro parecía estar teniendo una fiesta y no dedicarse a trabajar con mis neuronas. Evitando así cualquier respuesta de mi parte — Quien más, yo— intervino Marcus, le sonreí con agradecimiento. — Ya— achicó los ojos para observarnos con sorna, obviamente no se había creído tal idiotez. Todos permanecimos durante varios segundos en una intensiva guerra de miradas, hasta que Marcus habló. — Fer, ¿ le haz dicho a papá de nuestro viaje?. Lo Fulminé con la mirada, reverendo imbecil. — ¿ Qué viaje?— papá me observaba expectante, esperando a que dijera a que se refería el hablador de mi hermano. Busqué a Marcus con la mirada para suplicarle ayuda pero ya no estaba. Genial!!!, siempre que el barco está a punto de hundirse el salta. Traidor. Miedoso. Hablador. — ¿ Fernanda, estoy esperando por ti?— trague saliva lentamente tratando de darle más tiempo a mi cabeza de pensar. — Púes, verás... — ¿ Sí?. — Alisson ha planeado un viaje, de hecho es un fin de semana... esté fin de semanana y será muy divertido y todos irán... — ¿ Quieres ir?— me interrumpió, asentí con la cabeza baja. Necesitaba hacer carita de gato abandonado. — Bien, puedes ir. — Pero papá inclusive Marcus irá y sólo serán dos días y la mitad del viernes... — Fer, he dicho que puedes ir... — Y no estás siendo justo, espera... ¿ has dicho que puedo ir?. Asintió, me lancé a sus brazos llenando todo su rostro de besos. — Gracias, gracias, gracias, te amo. Papá empezó a reír — Fer, detente. Obedecí. — Sólo una cosa más... — Ya te arrepentiste... — No, ¿ Ethan irá?. Joder, ya se jodió. — Es obligatorio responder— Sonreí de lado, su mirada era de reprimenda, baje la cabeza adoptando otra vez mi cara de gato abandonado. — Tomaré eso como un sí — lo miré con ojos suplicantes — Fer, sé que eres muy inteligente pero eres mi niña y eso nunca cambiará, además eres la más sensible de mis hijas. — Jazmín es la más pequeña — le retracte. — Es que a veces confundo a Marcus con una — bromeó — por eso eres la más sensible — caminó hasta donde estaba y me apretujo entre sus brazos —. Sólo quiero que lo tomes con calma, ni siquiera sé lo que tienes con él — Yo tampoco, pensé—. Pero por lo que he podido ver significa mucho para ti, y por ello me preocupo. — No tienes porque— mis ojos empiezan a picar al escucharlo hablar así. — Siempre me preocuparé, así seas una ancianita llena de arrugas y canas— Sonreí ante sus comparaciones futuristas— por favor cuidate y usa protección. — ¡ Papá!. — ¿ Qué?, quiero lo mejor para ti y sé que las hormonas a tu edad... — Okay, no me interesa— empujé su cuerpo en dirección a la puerta. No quería tener ese tipo de conversación con mi padre, era absurdo además de incómodo. Mis mejillas ardían y sabía por vasta experiencia que estaba más que ruborizada. ¡ Dios, que incómodo!. Busqué mi móvil por toda la habitación hasta encontrarlo en el baño, ¿ qué hacía ahí?, ni idea. Marqué el número de Ethan ansiosa por contarle lo que había acontecido con papá pero no respondió. Me pareció algo extraño así que lo volví a intentar unas... ¿ diez veces?, y nada. Estaba empezando a sentirme algo nerviosa , después de lo de su accidente no podía quitarme esa especie de miedo con respecto a cómo estaba por lo qué decidí ir a su casa, después de todo no vivía tan lejos. Caminé durante aproximadamente quince minutos hasta que vi la "modesta" casa de Ethan, subí los primeros escalones de la escalera y toqué el timbre... Nada. Volví a hacer lo mismo, sentí unos pasos hasta que la puerta fue abierta. ¿ Me equivoqué de casa?. Una chica abrió la puerta, j***r una muy hermosa. Rubia, alta, de pelo platinado y cuerpo de revista. Me observo con curiosidad y yo desearía decir lo mismo pero me encontraba más ocupada intentando memorizar si la había visto en algún momento, porque j***r era muy bonita. ¿ Quién rayos era la modelo?. — ¿ Disculpa?— preguntó la chica con una sonrisa amable, intentando hacerme hablar. Carraspee levemente intentando encontrar mi voz. — Et... ¿Ethan está?. Su sonrisa se disolvió por unos segundos mientras me escudriñaba con la mirada, sonrió. Joder, que hermosa sonrisa tenía. Mi cabeza ya estaba empezando a hacer conjeturas de quien era aquella chica, quizás una ex novia o una actual. Basta Fernanda no vayas por ahí moví la cabeza desechando esa idea, por primera vez estaba de acuerdo con mi estupida conciencia ; Ethan no sería capaz de algo tan bajo como eso. — ¿ Quién eres?— preguntó en el mismo tono amable. — Fernanda Glashte — respondí, la sonrisa de la chica desapareció al escuchar mi nombre. — Tú eres... — Elimn, ¿quién es?. Sonreí al escuchar la voz de Ethan, lo busqué con la mirada hasta que apareció en mi campo de vista. Sonreí como una estúpida al verlo. Era tan guapo, no llevaba nada especial jeans rotos y una ramera negra con sus botas, pero le quedaba tan bien. ¡ Dios, es tan bello!. Seca la baba querida, que no necesitas ser tan obvia. — ¿ Fer?— mi chico hizo a un lado a la rubia recién llegada y llegó hasta mí, dejó un dulce beso en mis labios que sirvió para ruborizar todo mi rostro. — Hola— le saludé, mordí mi labio inferior algo nerviosa. — Hola— sonrió mostrando su hermosa dentadura blanca — ¿ qué hacés aquí?. — Quería hablar contigo — entonces recordé a la rubia — pero si estás ocupado puedo... — ¡ No!— me interrumpió — creo que sino hubieras venido yo hubiera ido— me confesó a lo que solo pude sonreír — me moría por verte— rascó su cabeza algo ¿ nervioso?. Mi estómago estaba contraído, sentía tantas cosas con sólo verlo que era inexplicable siquiera definirlos o intentar describirlo, cuando él estaba me sentí segura, confiada, él me impulsaba valor. Por ello sin importarme que hubiera público presente acerqué mi rostro al suyo para unir nuestros labios. ¡ Dios!, toda mi piel se erizo al sentir sus labios al compás de los míos. Un carraspeo nos hizo separar, Ethan me observó con dulzura mientras una hermosa sonrisa se dibujaba en sus labios, la rubia volvió a carraspear. — Oh— habló Ethan — Fer, ella es Elimn, mi prima... Elimn ella es Fer mi — sus ojos me observaron buscando confirmación, sonreí — mi novia. La chica me sonrió aunque sus ojos no lo hacían. Que extraño — Un placer, Fer— se acercó hasta mí y me dio un abrazo que me erizo la piel, no me gustó —. Ethan es muy importante para mí y si él es feliz yo lo seré, y parece que contigo lo es— deshice el abrazo su perfume estaba empezando a marearme de tan fuerte. Sonreí a medias, no sé porque pero la prima Elimn no me daba buena espina; había algo en su mirada que no me convencía, no me gustaba.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR