Capítulo 17

1696 Palabras
Terminé de acomodar mis cosas en el auto de Marcus, las chicas ya se encontraban ahí. Alisson había ocupado casi el maletero completo con sus cosas, definitivamente ella siempre aplicaría el " menos es más". Todos le dedicamos una mirada de reprimenda a lo que ella respondió ignorándonos. Si, cuando quería podía ser una jodida diva en toda la extensión de la palabra, desde la arrogancia hasta el ego que no le permite mirar a sus inferiores porque justamente eso estaba haciendo, pasar de nosotros como si no existiéramos. — j***r, Alisson, sólo serán dos días no un mes— se quejó Marcus mientras colocaba sus maletas con mala cara. — ¿ Y?, nunca sabés lo que te puede deparar el destino— Respondió la diva observando algo en su móvil distraídamente, Marcus la fulminó con la mirada pero ella ni al caso. Solo Alisson puede superar a Alisson. — Estoy segura que el destino estará muy feliz con tu maleta— ironizó Maya. Alisson quitó un mechón rebelde de su rostro, guardó su móvil en la cartera que llevaba en sus manos y luego se volvió a mirar a Maya posteriormente a Marcus. — Ustedes no entienden nada— masculló prestándoles atención por primera vez —,me gusta sentirme segura, sin sorpresas que puedan hacerme pasar un mal rato. —Bien— decidí intervenir al ver a Maya dispuesta a argumentar y extender una discusión absurda con los chicos— dos maletas te dan seguridad— le sonreí a mi mejor amiga—. ¿ Nos vamos?. Estaba algo ansiosa por ver a Ethan, eran casi las cuatro y por lo que tenía entendido eran aproximadamente dos horas de camino por lo que debíamos salir temprano para no tener que tomar la carretera de noche ( eso había sido una orden de papá). Así que como buenos chicos que éramos debíamos seguir al pie de la letra las instrucciones del patriarca, eso y que prometió mantenernos monitoreados. Ya me imaginaba cómo estaría llamando dentro de dos horas exactas para confirmar nuestra llegada. Si, así de exagerado era papá. Todos ingresamos en el coche, Marcus se ubico en su lugar, cuando pensé que encendería el auto no lo hizo, me di una bofetada mental al ver su expresión de recordar algo solo esperaba que al menos recordara donde había dejado lo que fuera que olvido, era tan desordenado que no me explicaba cómo conseguía encontrar siquiera sus calzones, en fin, mi hermano era un desastre. Se volteó hacia el asiento trasero, enarque las cejas inquisitiva, ¿ ahora que coño se le pasaba?. — ¿ Maya, quieres conducir?— Alisson y yo lo observamos como si estuviera loco y sí que lo estaba. Para nadie era un secreto que Maya no sabía conducir y no solo eso sino que nunca había hecho el más mínimo intento por aprender, no era de sus actividades favoritas en definitiva. — No sabe conducir, idiota— masculló Alisson con obviedad. Maya no dijo nada, esperaba que secundara las palabras de Alisson pero contrario a todo pronóstico solo desvió la mirada. Bastante extraño. — ¿ En serio?— preguntó Marcus con cierto tono sarcástico, ¿ pero a este qué le pasaba?— juraría que si sabía— pareció pensarlo un momento antes de volver hablar, — de hecho que todas sabían. Quise pegarle, por Dios que desee hacerlo pero solo me limite a respirar profundo, a veces me preguntaba que ganaba molestando a la pobre Maya. — Alisson y yo sí— Dije lo obvio y bien sabido por el idiota de mi hermano — pero a Maya los autos le dan cierto miedo— Marcus abrió la boca para responder pero lo detuve— ahora conduce que queremos llegar hoy. Por fin obedeció y encendió el auto, sonreí pensando que hasta ahí llegaría pero me di cuenta de lo equivocada que estaba al escucharlo hablar nueva vez. — Sabés, Maya— susurró con sorna— si quieres puedo enseñarte. No me pasó desapercibido su tono burlón, observé por el rabillo del ojo a Maya que parecía bastante ocupada mirando hacia la ventana e intentando ignorar a mi hermano, aunque conociéndola sabía que eso solo era una faceta para que él no lograra ver que si le afectaban sus ataques sin sentido de niño malcriado. Marcus detuvo el auto frente a la casa de mi novio, mi novio, eso se escuchaba jodidamente bien. Una enorme sonrisa se dibujó en mis labios al ver a Ethan fuera de su casa con una mochila corgando de su hombro. El motor del auto fue apagado y todos salimos, sonreí como estupida al verlo. Tomó mi mano acercándome a él para plantar sus labios sobre los míos. — ¡ Dios!, podrían intentar disimular, aún continúan siendo mi hermana y mi mejor amigo. Que asco— me separe al escuchar las quejas de Marcus, no pude evitar enrojecer un poco al hacerlo, sin embargo la sonrisa que me dedico mi chico hizo que todo lo demás dejara de importarme. Me sentía tan feliz, plena, tan… — ¡Esperen!, faltan mis cosas. Elimn apareció frente a mis ojos con una enorme maleta, enarqué una ceja. j***r, com Alisson era más que suficiente para que el baúl del coche estuviera lleno, al parecer necesitaríamos más espacio muy a mi pesar. — ¿ Tú... Vas?— pregunté curiosa, deseando escuchar una negativa de su parte, sin embargo se dedicó a observarme durante unos segundos antes de hablar — Sí — sonrió con autosuficiencia — Ethan me ha invitado— Asentí, mordiendo mi labio inferior; era bastante incómoda esa sensación que provocaba en mi, una especie de rechazo inexplicable, j***r que debía hacer mi mayor intento por ignorar esa molestia, ella era la prima ( bastante querida por Ethan según lo que lograba percibir), así que debía hacer mi mayor esfuerzo e intentar llevarme bien con ella, después de todo parecía una buena chica ¿ cierto?. Llevábamos aproximadamente treinta minutos de camino, Marcus conducía, Maya iba de copiloto,( cosa que me pareció extraño) Alisson, Ethan, Elimn y yo ocupábamos los asientos traseros. Momentáneamente me sentí cansada, dejé mi cabeza sobre el hombro de Ethan y me acurruque en su cuello, ¡ Dios!, olía riquisimo. Suspiré, sonreí al ver como su piel se erizaba por mi contacto, no lo negaré eso aumentó un poco mi ego pensar en que yo podía provocar esas reacciones en él, se sentía extremadamente satisfactorio. Sentí su mano en mi cabello, dándole pequeños masajes que me fascinaron. En ese momento deseé poder detener el tiempo y dejarlo ahí, en medio de esa paz, esa conexión entre nosotros que parecía desaparecer todo a nuestro alrededor. — ¿ Estás cansada?— susurró. Asentí, levantó mi rostro para darme un pequeño beso. Sonreí por su demostración en público, hasta me sonroje un poco. ¡ j***r, no podía dejar de sonreír como estupida!. Giré levemente la cabeza observando a Alisson mirar a Elimn con evidente desagrado mientras que ésta nos observaba a Ethan y a mí con expresión neutra. Ignoré eso y volví a acomodarme junto a mi chico, dejando que continuara con sus relajantes masajes. El sonido de la música me hizo moverme un poco, pasamos de escuchar una canción de Ed Sheeran a otra de rock y luego una de Jhon mayer, volvimos al rock hasta que ya no se entendía quién demonios cantaba. — ¡ Puedes dejar la jodida canción!..— Gritó Marcus. — ¡ No me gusta!...— Respondió Maya interrumpiéndole . — ¡ Pero a mi sí!...— le grito Marcus. — !¿ Y qué?!... — ¡ Es mi jodido coche y no me grites!— Le grito Marcus. — ¡ Me importa un rábano que sea tu coche!, ¡ y no te estoy gritando!. — Chicos— Ethan intentó intervenir en la acalorada discusión que llevaban a cabo pero era bastante difícil escuchar algo más sobre sus propios gritos, me levanté para verlos mejor .— Chicos por favor — Volvió a insistir algo asqueado, ellos continuaron gritándose como si se les fuera la vida en ello. —¡ YA BASTA! Casi pego un brinco al escuchar el estronduoso grito de Ethan, Alisson estaba muerta de la risa mientras que Elimn se dedicaba o verlos como si acabaran de perder la cabeza. — ¡ Ha sido su culpa!— mascullaron al unísono ambos enfurruñados, era bastante chistoso verlos así. Hasta parecían una pareja en medio de una discusión sin sentido. Ok, esa no era la mejor comparación, primero sucedía el Apocalipsis antes que esos dos juntos. — Okay— susurró mi chico resignado— podrían no gritar por algo tan nocivo. — No gritaré — susurró Marcus — pero que deje un jodida canción. — ¿ Porqué tú lo ordenas?— contraatacó Maya fulminándolo con la mistada. Marcus le devolvió la misma mirada llena de amor (nótese el sarcasmo). Entonces algo dentro de su cerebro pareció hacer click y una pequeña sonrisa ladina se dibujo en su rostro. — No, porque es lo que te conviene, Snake. El rostro de Maya palideció tras ese nombre, el color abandonó sus mejillas y ahora parecía pálida. Por un momento me asuste al verla, ¿ qué demonios estaba pasando?. — ¿ Snake, que coño significa eso?—interrogó Alisson. — Nada— habló cortante Maya— no significa nada. Todos nos quedamos en silencio y no era cualquier silencio o uno normal, este estaba cargado de tensión, la tensión que irradiaban esos dos era casi magnética. Marcus suspiró, lo observé curiosa pues parecía levemente arrepentido de algo, encendió la radio y dejó una canción de Ed sheeran que tocaban en ese momento escuchamos en silencio Photograph. Maya sumergió su rostro en la ventanilla mientras que mi hermano de soslayo la observaba. Volví a acomodarme junto a mi chico mientras Ed sheeran llenaba el auto con su melancolía; no tenía una puta idea de que estaba pasando entre Marcus y mi mejor amiga pero era más de lo que me permitía llegar a pensar. Para nadie era un secreto que se detestaban pero del odio al amor hay un paso. No, eso era imposible ¿ o no?.
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