ANGEL's POV
No podía ver nada ni de ida ni de venida, todo el camino estuve demasiado asustado al saber que no podía hacer nada. Mis manos tiemblan hasta ahora, tengo náuseas y solo quiero encerrarme en mi habitación y perderme un buen rato.
— Si quieres guárdalo como nuestro secreto — El pelirrojo escupe sus asquerosas palabras antes de marcharse — Nos vemos mañana, pequeño ángel.
Y desapareció como si nada en su camioneta, ¿ cómo puedes ser tan hijo de puta para hacerme esto? Dejándome a una cuadra de mi casa me vi obligado a caminar a solas, entré en una paranoia al instante, miraba a varias partes cerciorándome que no haya otro chico en este callejón solitario y quiera hacer lo mismo. Abrí el pomo de la casa lo más rápido posible y ahora estoy aquí en la ducha por casi una hora, me siento asqueroso.
— Mantén la calma — La voz de Cameron susurra mientras el agua cae — Tú eres más inteligente...
Quisiera creerle al Cameron de mi cabeza, pero no puedo hacer nada. Mi garganta duele demasiado en este momento, siento como si se fuese ensanchado brutalmente, duele incluso cuando intento tragar algo de saliva.
— Seré tu protector — dijo el estúpido ese como si nada, menudo imbécil— .
Aún así estoy agradecido con el destino y no me pasó algo más.
Sigo bañándome lo más demorado que puedo, mientras el agua y el jabón intentan llevarse la suciedad de mí escucho un sonido de celular que me vuelve la piel de gallina. Intento colocarme la toalla en el torso para salir al instante a toda prisa, nadie puede saber que tengo este celular en mi dominio ¿Qué le diré a mamá cuando me pregunte por él? ¿Que me lo dio alguien como premio por dejar que se corriera en mi cara? Sigo mi camino a toda prisa hasta mi habitación, caminando despacio cuando estoy cerca de ese celular n***o.
— Tómalo — esa voz me obliga, se repite varias veces mientras medito de pie y con mi cuerpo semidesnudo,— ¿Qué esperas? tómalo, tómalo, tómalo...
Doy unos pasos al frente para tomarlo con mis manos, de nuevo esto " Número Privado"
— Ho-hola...
— Pequeño Murphy — se escucha esa tediosa voz por el celular — ¿Aún sigues dramático? No me odies por ello.
Me quedo en silencio, hablar es un esfuerzo grande con la garganta irritada.
— Sabes, Creo que ...
cuelgo rápidamente al no poder soportar su voz, solo escucharlo me hace acordar a todo lo que recurrió para atragantarme con su m*****o, un completo psicópata. Dejarme ciego, subirme a una camioneta, esposarme y amarrarme como si de un secuestro se tratase. No importa lo que mi cabeza diga o me ordene, simplemente no voy a contestar ese celular. El aparo ese sigue sonando por varios minutos, lo veo de pie hasta que por fin cesa.
— ¿Por qué no lo contestaste? — Cameron habla mientras me veo en el espejo, estoy solo en la habitación — ¿Qué acabas de hacer?
Voy por mi ropa interior en el armario, e intento colocármela. Tomo impulsos para poder hablar con esfuerzo.
— ¿Qué querías que hiciera?— hablo con carraspera — Tú también eres un imbécil, y no me ordenes lo que debo hacer.
Por el rabillo de mi ojo veo una figura corpulenta mostrándose a través del espejo, esos ojos azules profundos y cabello n***o los veo y me asusto. Cameron ha aparecido frente a mí, miro a mi alrededor para percatarme de nuevo que él no está aquí conmigo y el reflejo viene solo de un lugar. Un golpe brusco abre la puerta sacándome de mi hipnosis como balde de agua fría. Esos ojos negros de mamá se dejan ver extrañada.
— ¿Con quién hablas? — entra con cara de preocupación mirando a distintas partes de la habitación — bebé, ¿qué te pasa?
Hago un esfuerzo grande para intentar hablar y no levantar sospechas.
— Con nadie.
— ¿Estás seguro? — se adentra más y más, lo suficiente para verlo, —¿y esto ángel? ¿de dónde sacaste esto? — Toma el celular que estaba en la cama confundida, su mirada juzgadora está posada sobre mí.
— Es de un compañero— Hablo con carraspera— Estuvimos haciendo un trabajo en casa toda la tarde — hablo mal — no te preocupes.
Su mirada juzgadora sigue posada sobre mí, pero al parecer lo deja pasar. Anne se me acerca con ganas de contarme algo , mete la mano en su bolsito de mano barato que trae y hurga por unos instantes. Mamá saca unos frasquitos blancos que no veía desde hace bastante tiempo.
— No pude comprarte todos — Mamá habla con cara de tragedia y me rompe el corazón — No alcanzó, tomé el dinero que me diste y parte del mío pero sigue siendo muy caro, amor mío.
Su voz parece quebrantarse.
— Está bien ma — Me acerco a ella para abrazarla — He hecho algunos trabajos en la escuela, mañana me pagarán — acaricio su cabeza mientras la sigo abrazando, aunque ese asqueroso dinero que dará el pelirrojo de asco, será un alivio para nosotros.
— Sabes que no debes cobrar por ayudar — Mamá se separa para mirarme a los ojos, su voz sigue siendo sutil pero en sus ojos puedo ver que hace lo que puede — Sabes que no debes hacerlo.
Intento quedarme callado por el dolor de garganta generado por Luke, mamá me abraza de nuevo y respira profundo. Siento un alivio grande con sus abrazos, te sanan un poco y en este momento lo necesito.
— Recuerda, debes tomarte este antes de dormir — deja el primer medicamento, y los otros al lado del frasco más grande — Estos cada doce horas— dice antes de marcharse de mi habitación, sin antes volverme a dar un abrazo.
Aunque no es siquiera las ocho de la noche ya quiero acostarme, no he comido nada pero no es como que me apetezca en este momento. Voy por algo de agua y me tomo las pastillas para poder dormir. Este ha sido un día completamente tirado a la basura, del más asqueroso que he tenido y repugnante a la vez. Trago las pastillas rápido, me tiro sobre las sábanas celestes mirando al agrietado techo.
...
Siguiente día.
Tras levantarme de mala y saber que mi garganta está un poco mejor me alivia el día, sería un completo asco saber que estaría con la garganta irritada. Guardé todas las cosas en mi mochila como es de costumbre, saber que ayer no estuve en 'Clinton High' por capricho del pelirrojo, me va deja en la deriva el día de hoy en la preparatoria. He tomado el autobús como es de costumbre y ahora aquí estoy. Sentado con Erick haciéndome miles de preguntas de ¿a dónde fui?, ¿quién vino a buscarme?, ¿por qué estuve ayer todo el día fuera de la preparatoria? aunque claramente le cuento varias cosas a él, no puedo decir qué pasó por razones demasiado obvias.
— Deja de ser tan entrometido — hablo mientras sigo escribiendo en mi libreta — ¿Sabes que, los que más felices viven son los que menos saben? — suelto un intento de bufido y recibo un pequeño puño en mi brazo.
— Verás que lo averiguaré, — Me mira con sus ojos café claro, juzgándome a más no poder — Seguro la profesora me lo dirá, al fin de cuentas ella fue quien abrió la puerta ¿no?
Tira una risilla que llama la atención de los demás chicos, me quedo callado al ver como el profesor se nos queda viendo con ganas de matarnos. Sigo ignorando sus intentos de sacarme las palabras de la boca en clase a clase, nunca vi a un Erick tan entrometido, algo sospechará y estoy seguro de eso. Durante el primer bloque de estudio mi cabeza estuvo pensando inconscientemente las escenas de ayer con Luke Palvin, no es que me agraden pero me están carcomiendo la cabeza. De repente el sonido hace vibrar a toda la preparatoria inundando los pasillos de estudiantes nuevamente. La hora de almuerzo ya ha empezado.
Tras encaminarnos a esa horrible cafetería y las filas interminables ya por fin era nuestro turno de pedir , todo iba bien hasta el momento. Pero... Ahí está, con una camisa de cuadros verdes que combinan con su cabello y ojos del mismo color. Aunque Cameron esté molesto con él , Luke sigue rodeado por más chicos con los que siempre ha mantenido ¿Y Cameron? por ningún lado. Sigo con mi bandeja de comida detrás de Erick tratando de ocultarme de sus ojos, pero parece inútil mis intentos, este se percata de mi presencia desde la lejanía.
— Sigue caminando— Le hablo mirando para abajo — Y no mires para allá.
Tras verme da una pequeña sonrisilla y sigue hablando con los demás chicos en su mesa, esos ojos me levantan la angustia aunque trate de ignorarlo.
— Entonces — El rubio habla mientras encuentra un lugar para sentarnos — ¿Me dirás o no?
Seguimos caminando hasta divisar una mesa bastante alejada, estamos listo para tomar el almuerzo, sino es que una cara furiosa se aproxima bruscamente como si dejara huellas de fuego mientras se aproxima a nosotros. Se para delante con su camisa negra y abre su mochila de mala gana.
— Esa maldita perra me hizo reprobar — Tira su cuaderno en la mesa, casi haciendo botar la comida de Erick , Cameron está furioso — Necesito que hagan esto para mañana — Señala al rubio y se acerca demasiado a él, Erick entra en pánico por ver a este hombre furioso.
Luke Palvin desde lejanía ve a Cameron llegar a la mesa y se viene lo más rápido posible entonces ¿Si hablabas en serio? Se acerca seguro y esa sonrisa pícara hace dar cuenta que va a intervenir
—Calma viejo— Luke le coloca una mano en el hombro a Cameron, este la quita bruscamente.— Sabes que puedes hacer cualquier cosa con la rubia— planta sus ojos en mí — Sabes que el otro es mío.
— Tú ni me dirijas la palabra.
—Ya hemos hablado de esto — Luke sonríe y no se deja intimidar — Tú haz lo que te de la gana con el otro imbécil, no te repito más ... Murphy es mío.
Y sin previo aviso Luke se acerca a mí, me levanta de la mesa y me rodea con su brazo dirigiéndome a fuera de la cafetería, volteo nervioso al ver que dejó al rubio con ese otro monstruo. Su brazo fuerte sigue rodeando mi cuello hasta observar que me dirige al estacionamiento de la preparatoria ...Erick, no hagas nada inapropiado, sabes que Cameron te puede golpear en frente de todos si lo provocas.
— ni tuve que llamarte — habla cortando el silencio tras posarme una mano en mi trasero, dándose cuenta que traigo el celular que me ha dado —. Ni opones resistencia en venirte conmigo
Quedo en silencio.
— Entonces — Habla sonriente mientras saca las llaves de su auto — ¿te gustó lo de ayer? podemos repetir acá si quieres.
— Dame el maldito dinero
— Waow — sus ojos verdes chillan — Qué agresivo andas, ayer estabas más calmado.
Tira una par de carcajadas que me penetran hasta los huesos, este al verme furioso intenta colocar su mano sobre mi cara repitiendo la escena de ayer. Su mano está de nuevo sobre mi mejilla y me da asco. La retiro dándole un golpe y este vuelve a sonreír. Busca entre la guantera rápidamente, veo papeles en blanco y demás. Sigue buscando entre lo más abajo posible sacando un sobre color beige sellado.
— si lo quieres — me lo muestra y lo coloca muy cerca de la cara — Repitamos de nuevo, aquí adentro.
Lo miro con odio y estoy dispuesto a irme.
— Ha ha ha — Luke se acomoda su pelo rojizo — Si que quedaste mal.
Me tira el sobre en el pecho y lo agarro con ambas manos, lo abro lo más rápido posible para cerciorarme que es dinero y no otra de sus porquerías.
— Ahí están los quinientos que dije — Cierra la guantera — Todo un hombre de palabra ¿no?
Puedo observar rápidamente que hay demasiada cantidad, no tengo el descaro ni la confianza de ponerme a contar ese dinero acá, y aunque falte dinero tampoco le voy a reclamar a este imbécil, solo quiero estar lejos de él lo más rápido posible y no hablarle si no es necesario. Tras echar un vistazo rápido vuelvo a cerrar el sobre y lo guardo en mi abrigo, empiezo a caminar en dirección opuesta al pelirrojo.
Una mano fuerte se posa en mi hombro y me tira para atrás.
— No no no — niega con la cabeza repetidamente — Sabes que te tengo un trabajo con Cameron — Vuelve a plantar una sonrisa en su asquerosa cara— No te hagas el imbécil.
Este me toma del hombro y me vuelve a acercar al carro, solo para hacer retroceder los pasos que di intentando escapar.Este se posiciona al frente mio y estira sus dos brazos contra el vehículo dejándome a mí en la mitad, sin salida alguna y acorralándome.
— Cameron es algo —sonríe y sus ojos verdes parpadean varias veces — ¿cómo decirte? algo manipulable,solo un poco.
Me quedo en silencio.
— Solo necesito que te ganes su confianza — Habla mientras mira a las puertas de la preparatoria — Y a mí, ni en pintura me quiere ver, así que tienes que abrirle los ojos como de lugar— Suspira profundo —tienes que quitarle a Rachel Foster de encima.
—Puedes encontrarlo después de entrenamiento — el pelirrojo suelta un bufido — No creo que sea buena idea que te vean con él, así que ya queda en tus manos. Estaré pendiente a todo Murphy, ya tú decide como le abres los ojos. Recuerda que si algo sale mal, alguien tiene que pagar.
Cierra las puertas del carro y me deja pensando todo, este vuelve a las instalaciones de Clinton y yo me quedo viéndole desde lejos.