Capítulo 18- Un ser bondadoso.

1831 Palabras
 "La felicidad consiste en la repetición frecuente del placer"-Schopenhauer. LUKE's POV — No llores pequeño ángel —sus ojos cafés me hacen esbozar una sonrisa— Seré tu protector.  Este chico tiene aún sus  ojos llorosos, no es tan malo ¿cierto? Solo quiero que  tenga algo de experiencia, es un gran favor  que le estoy haciendo. No quiere abrir su boca, así que le doy una cachetada con mi m*****o en su cara y este cierra sus ojos por instinto. Se ve tan dulce, sólo míralo.. — ¿Entonces? — Hablo serio. — No... — ¿Tan difícil te haces?—coloco mi otra mano  cerca de su boca, ingreso mi pulgar por sus comisuras para abrirme paso — No seas tan dramático.  Sigue temeroso, pero sabe que no puede hacer nada. — Entre más rápido acabemos, más rápido te vas — le hablo — ¿o quieres hacerme compañía todo el día? vaya que lo necesito.  Tiro una carcajada al aire y el chico de cabello castaño deja que mi pulgar entre fácil en su boca, así que voy decidido y lo meto a como dé lugar cuando veo la oportunidad. Tan húmedo y suave, y esa cara tan linda y confundida me pone cada vez más. Empiezo a dar vaivenes sutilmente con su boca, siento su respiración agitada chocando contra mi pelvis una y otra vez. Incluso hace sonidos con su garganta. — Dios— suelto un mugido  de placer al chocarlo lo más profundo que puedo— Eres de verdad un Ángel. Sigo golpeando su garganta, mi cara se está retorciendo del placer. Aunque sus dientes me lastimen un poco no es algo que me detenga. La misma mano que abrió paso en la comisura de su boca toma su cabello castaño. Agarrando su cabello puedo tener un control total sobre él, y empiezo otra vez y este empieza a hacer ruidos raros, que emocionante. Me alejo un poco para que pueda respirar. Este abre la boca de nuevo para que me salga con la mía, así que tomo su cabeza con fuerza para empezar de nuevo. Sus ojos llorosos  son lo mejor de todo,  un instinto me obliga a empujarlo hasta lo más profundo que pueda y dejarlo ahí por varios segundos, lo suficiente para poder sentirlo bien pero no mucho para que  se ahogue. — Luke...— Murphy empieza a llorar descontroladamente tras separarme por unos segundos— no quiero. — Vale— Hablo al verlo así histérico, doy un suspiro al aire — pasemos a lo siguiente entonces, y ya te podrás largar. Me coloco de cuclillas quedando cerca a él,  bajo un poco su pantalón de una manera rápida—qué dramático—. Sus piernas blancas se dejan ver junto a  unos bóxer de color celeste, aunque son muy blancas tiene un par de moretones que me llaman la atención. — ¿Y esto? — Le interrogo señalando las marcas en sus piernas. No recibo respuesta alguna así que prosigo en lo que estaba.  Este chico es precioso en esta situación, y pensar que hace unas horas intentó golpearme. Mis manos  se posan sobre  su cadera para bajar su bóxer celeste.  Y así lo hago, los bajo dejándolos hasta la pantorrilla de Murphy, este me ve con cara de desentendido pero sabe muy bien a dónde voy.  Al tener su cuerpo atado contra esta viga se me es imposible moverlo de una forma fácil para mi. Así en cuclillas me acerco lo demasiado para estar cerca a él, incluso subo sus muslos sobre los míos para que todo sea más fácil y podamos terminar con esto rápido.  — Así que nunca habías estado con un hombre — hablo al ver su vergüenza sin ninguna erección — ¿Estás seguro que eres gay Murphy?  Este solloza y sigue sin responderme mientras le hablo, pero yo sigo duro y no puedo aguantar. Tiro la navaja lo suficientemente lejos, pues ya no le necesito.  Con mi mano izquierda intento acomodarlo para poder estar dentro de él. Observo claramente dónde debo meterle pero no entra, ¡SIMPLEMENTE NO ENTRA POR MÁS QUE LO INTENTE!  No entiendo por qué sigue llorando. Tiro algo de saliva sobre mi m*****o para lubricarle, vuelvo a intentarlo de nuevo, intento juntar nuestras caderas lo más cercano posible, estoy más que seguro que es aquí, vuelvo a empujar mi pelvis y un grito ensordecedor sale de este cuerpo debilucho que está al frente, un grito que penetra hasta mis huesos.  — Luke — Ángel rompe en llanto nuevamente y su respiración se descontrola de manera que da miedo.  Me aparto al verlo así, creo que le estoy daño.  Intento subirle  de nuevo los bóxers y su pantalón de la misma que se las quite, volviendo a cubrir esas piernas blancuzcas.  — Ahora chupa — Hablo tras levantarme. Niega con la cabeza mientras llora.  — Sabes qué — lo miro serio — no hagas nada.  Empiezo a utilizar mis manos para acabar con esto, empuño fuertemente mientra los ojos cafés ven como mi mano va de arriba a abajo cada vez más rápido, mantengo con la rapidez sobre mi m*****o muy cerca de la cara de Murphy, mejor termino con esto de una vez.  —Esto si que es bueno— Hablo tras dar gemidos al aire, varias suspensiones de semen caen sobre la cara de Ángel Murphy y este me mira aún sollozo. Aunque el semen y tus lágrimas se estén mezclando no dejas de verte lindo ¡sólo mírate! no has puesto oposición alguna ante mí , y sabes muy bien que tengo el control, sólo por eso te lo dejaré pasar.  Sobre su mejilla derecha cayó una cantidad considerable.  — Luke — llora y se le quebranta la voz — ¿por qué me haces esto? — empieza a llorar de nuevo—, Nunca me he metido contigo , nada de esto pasó, pero déjame  ir, no le diré a nadie. una risa se dibuja sobre mi rostro. — Decirle a alguien? — hablo tras su intentos de chantaje — Puedes decirle a quien sea, pero... ¿enserio crees que te van a creer? y de ser así, ¿sabes a cuántos ya he comprado? Su cara de sufrimiento es única, me limpio un poco los restos blancos de mi m*****o para poder guardarle de nuevo en mi pantalón. Me coloco de cuclillas frente a él al verlo temeroso, me acerco a él con un rostro serio para colocar mi mano sobre su mejilla derecha, Su rostro se ve tan suave, con mi pulgar intento quitarle la mayor cantidad de semen que tiene sobre su mejilla. Esa mezcla de semen y lágrimas, que gran combinación interesante.  — Sólo déjame en paz. — Vamos Ángel — sigo retirando de su cara los rastros blancos — Sólo cálmate ¿quieres?— Hablo en tono pausado mientras veo sus ojos cafés cristalinos—  Voy a estar cerca si algo pasa — intento calmarle, este sigue respirando más rápido y me acerco lo suficiente para darle un beso en la frente — ¿Y sabes por qué? la razón es que ya no puedes salir de esto. Su mirada es lo mejor de todo, pero vamos. Este chico tiene un potencial considerable al no llamar mucho la atención, fácil de manipular, no se opone ante mí. ¿Será así también su amiguito Luke?  — Te acuerdas cuando te dije que todo tenía que salir bien, o sino tú y tu amigo lo pagarán— Me levanto y me separo de él, estiro mis manos  para hablar — Seré bondadoso contigo, ya que no ha pasado prácticamente nada aquí, tu virginidad y la de tu amigo siguen en juego — lo miro mientras levanto la navaja del suelo que alguna vez tire— Te daré la opción de elegir quién será el siguiente si algo sale mal.  Sonrío y respiro profundo.  — Todo depende de ti — lo miro con ojos burlescos — Hasta te daré la potestad de elegir quien quiere sacrificarse para que el otro esté bien las veces que sea necesario. ¿No soy un chico bueno contigo?  Su silencio es agobiante, lo único que hace sonido es su agitada respiración.   Guardo la navaja en mi chaqueta de nuevo, busco en la parte trasera de mi Jean la llave de este cuarto para poder abrir. Ahí su cuerpo sigue atado con las cadenas a la viga, así que tomo mi celular y llamo de nuevo al chófer para que nos espere en el la misma parte del gran garaje  donde nos dejó. Este no debe estar muy lejos de ahí, así que vuelvo donde está Murphy.   — Sabes — le muestro el otro celular n***o que le di para que le usara en contra de Rachel Foster — No necesito esta porquería — lo miro y aún tiene rastros de semen cerca de su boca— Te lo puedes quedar, tómalo como muestra de que hablo en serio— Meto mi mano en su bolsillo para dejarlo ahí. —No—  El chico de ojos cafés habla con voz quebrantada— no quiero nada tuyo. Me estás colando la paciencia.  — Que mal agradecido eres —me separo de él — si la próxima vez quieres hacer todo esto gratis, sólo avisa y no me hagas decir estupideces.  Su silencio me hace saber que lo quiere para él, pero que no debe quedárselo. No importa, ya está en su bolsillo y sé que no lo tirará a la basura. Doy ligeros detrás de el he intento  quitar las cadenas que envuelven su cuerpo y lo inmovilizan, lo agarro con fuerza una vez lo suelto. Murphy, que buen chico. —Quítate eso de la cara — le paso la tela negra que hace un par de horas tapaba su cabeza completamente  — no querrás que sepan que alguien se ha venido en tu cara , ¿o si?  Con sus ambas manos esposadas sostiene dicha tela negra, lleva su cara sutilmente a esta y se limpia los rastros blancos  que estaban sobre sus cachetes. Qué emoción.  Este sigue limpiándose lo mejor posible tras escuchar mis palabras.  — Vamos — le arrebato la tela de las manos al verlo ya limpio, se lo vuelvo a colocar en la cabeza para poder salir de una vez por todas de este lugar, — ¿Sabes? —lo rodeo con el brazo  sobre su cuello, listos para empezar a caminar  —hoy me divertí mucho, y el día aún no termina. y dime, ¿cuánto dinero quieres? —empezamos a caminar — No te sientas mal pequeño Murphy, te ayuda a tomar experiencia. Seguimos caminando, aunque no pueda ver su rostro, puedo notar claramente  que está cabizbajo.Los largos pasillos blancos son interminables. El sonido que hacen estas paredes hacen un eco interesante, este chico por fin se ha calmado. Lo sigo llevando hasta el gran garaje que tenemos para poder encontrarnos con mi chófer. — qué te parece trescientos dólares — le hablo para romper la tensión — no, no , te daré  quinientos — lo apego más a mi mientras caminamos — pero necesito que hagas algo por mi, Cameron está furioso conmigo. levanto los hombros y mis pasos van más lento  — Mañana no te olvides de llevar tu nuevo celular — doy una pequeña carcajada — Te contaré todo, y el dinero que te prometí también.  No habla para nada , abro la puerta blanca que nos dejan ver a Julio esperándonos con la camioneta modelo Ram 2500. Lo encamino hasta el interior de la misma de mala gana, este sube un pie para subir en la parte trasera y me subo junto a él. — Entonces Murphy — Sonrío mientras me cercioro de tener las llaves de las esposas conmigo— ¿Te llevamos a casa?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR