Ahí están parados cerca de una camioneta negra, es bastante incómodo ver que su "acompañante" es un señor que parece un verdadero matón , traje n***o y sus gafas del mismo color — vaya gorila que tienes—. Esos ojos verdes del peli-rojo me penetran hasta el alma cuando se percata de mi presencia en la lejanía. Puedo sentir como me ordena de una manera sutil y todo lo hace sin siquiera decir una sola palabra.
Observo todo el parque, esas sillas de cemento deterioradas con grandes grietas y césped mal cuidado. Esto parece un perfecto lugar para hacer cualquier tipo de cosas pero claro — Cosas no muy bonitas—. Doy pasos dándome prisa al recordar que escapé de casa aún estando castigado. Aprieto el celular de Luke y trago saliva al estar a pocos metros de él.
— Quiero ver qué tomaste — Abre las comisuras de su boca, el señor de n***o me mira sobre el hombro — Dame ese celular, closetero.
Sus garras arrebatan bruscamente el dispositivo con bastante seguridad. No se espera y va directamente a la galería del teléfono encontrándose con las más de cinco fotos que le tomé a Rachel Foster besándose con otro hombre, hombre el cuál yo sugestioné.
— Esto es perfecto — Sonríe de forma macabra con su gruesa voz, miro al suelo nervioso — ¿Cómo? esa tía es una perra ha-ha. ¿Murphy, sabes la joya que tomaste?
niego con la cabeza un par de veces.
— Ahora si dejará a esa mojigata — habla mientras saca su billetera, dejando ver otros de los verdes — ¿Tienes algo más que decir?
vuelvo a negar con la cabeza. Aunque su sonrisa macabra me penetra incluso los huesos, de cierto modo me dan un intento de paz. Con la cara que tiene parece que con esas fotos todo se acabará y podré estar en paz, y el rubio también claro.
— ¿También grabaste?—abre su boca asombrado — Mariconcito, tú sí que sabes hacer un buen trabajo — me guiña el ojo.
Esboza sus estúpidas palabras , — ¿acaso no puede hablar seriamente y no ofenderme?—, sigo nervioso pero mi mirada no se quita del suelo. Estos minutos están siendo eternos y más cuando no hay muchas personas cerca. ¿LUKE qué crees que estás haciendo? ¿Cómo te atreves? oye no, aleja esa porquería.
— Trabajas muy bien — guiña de nuevo su ojo, y en un par de segundos siento como una mano vagabunda se posa sobre mi nalga derecha, haciéndome sonrojar inmediatamente— Estos son por tu buen trabajo, closetero.
Deja en mi bolsillo trasero los dólares que sacó previamente de su billetera, siento que mis cachetes quieren estallar y ellos lo notas, incluso el señor de traje n***o me mira con un poco de asco al ver mi reacción.
— no tienes remedio sinceramente —Luke habla de nuevo, guarda su billetera y saca otro celular, estoy seguro que ese es su móvil personal, veo el celular n***o que me prestó y uno rojo que claramente es de él— Tendrás que dar el próximo paso, tendrás un pequeño plazo de dos días, contando desde hoy.
¿espera, esto no era todo? ¿de qué me estás hablando Cabeza de zanahoria?,¿a qué te refieres?. Sigue moviendo con sus dos manos ambos celulares, parece que está buscando algo, lo veo incluso escribir en el celular n***o. Estira su mano al pasar dos minutos.
— Aquí está — Sonríe dejando ver pequeñas arrugas que bordan sus ojos color moco — Cameron y la tipa esta de Rachel Foster — me devuelve el celular que antes estuvo en mis manos,y noto que son los dos únicos contactos en la lista— tendrás que mandarle todo a Cameron,quizá a Rachel — tira un bufido— solo separalos, además es tu problema pff.
— ¿Qué pasa si me descubre?— Subo mis lentes y pregunto sin mirarlo a los ojos.
— No seas estúpido, nadie tiene el número de este celular— me mira serio— ha no ser que digas , hola Cameron soy yo Ángel Murphy, me preguntaba si podría meterte en un gran problema por placer... no creo que seas tan estúpido ¿o sí?
Y como si nada abre la camioneta, ordenándole al señor de traje n***o que se suba igualmente. Quedo casi en blanco al ver como se larga sin decir nada más,— Vamos, ¿Qué podría esperar de este imbécil?—. Mi cabeza me vuelve a recordar que tengo solamente tengo dos días para mandarle el vídeo y las fotos a uno de esos dos. Guardo e celular de nuevo en mi bolsillo delantero, mirando al rededor mientras lo hago. Suena un fuerte rugido de un motor, que de si lo tienes puesto de alarma te levanta como si fuese un terremoto— ¿pero quién tendría un motor de alarma?.
— Dos días — muestra dos dedos mientras habla con cara bufona, su voz se pierde un poco con el sonido del motor.
Tras escuchar sus palabras la camioneta vuelve a regurgitar desapareciendo con ambos, volteando por la derecha de la primera esquina.— se suponía que esto era todo—, coloco ambas manos sobre mis cachetes. Sin pensar más empiezo a caminar sobre las huellas que me trajeron a este lugar, un poco más con calma pero a pasos largos. Si mamá se da cuenta que no estoy adentro de mi habitación ahora sí seré asado de Murphy con buen queso a la parrilla.
— Corre ángel, corre — escucho la voz de Cameron en mi cabeza, y no le desobedezco. La gente vuelve a mirarme al verme correr despavorido de un momento a otro, incluso un niño que estoy seguro que no más de ocho años se echó a llorar.— No te puede descubrir—.
Mis pasos son rápidos, estoy un poco agitado pero intento calmarme al ver una silueta justo en la puerta de mi casa, me asusto al ver de quien se trata e intento cubrir mi cara como dé lugar. Al parecer no estaba en casa en el momento que salí.
Mamá saca de su bolsito de mano las llaves, y veo como las introduce sin preocupación en la puerta.
— Corre, colócate la camisa en tu cara— su voz me ordena— así no te notará.
Intento correr y me detengo, me quito la camisa celeste como Cameron me ordena dejando mis pezones al desnudo y al aire libre, estoy listo para poner este pedazo de tela sobre mi cabeza. uno, dos, tres y ya hasta nudo le había hecho. Ya con mi cara cubierta corro hacia mi casa al ver que mamá ya entró, corro hasta llegar a la parte trasera de la misma viendo esa ventana que me dejó escapar y que ahora parecen puertas angelicales. Ese color blanco viejo apunto de quebrarse parecen de oro macizo en estos momentos.
subo una pierna rápidamente, la dejo caer un poco sobre mi cama para poder entrar.
— Aghhh— suelto un quejido bastante agudo que me hace sonrojar, el mismo clavo ha vuelto a lastimarme — Aggh duele.
¿cómo puedo ser tan tonto y de olvidarme de eso? si hace pocos minutos me lastimé con el mismo. Siento un poco de adrenalina al saber que mi mamá está adentro y que puede descubrirme.
y no estoy equivocado en ningún aspecto, pues se escuchan unos pasos rápidos, unos zapatos que marcan al parecer mi sentencia y vienen apresurados. Entro sin más y me meto a la cama con zapatos y todo. La furia en persona se avecina.
—¿Con quién estás?— se escucha su voz tras dar dos golpes en la puerta — Ángel Murphy, a quién has metido a la casa.
abre bruscamente como bestia, siento su mirada petrificante, incluso con los ojos cerrados la siento, mi intento de parecer dormido no quita el miedo que tengo y el aliento agitado.
— Escuché gemid...— escucho sus pasos acercándose, y siento como me arrebatan la sábana sin más—, ¿ con quién estabas, escuché la voz de una chica acá ángel? ¿ Qué haces durmiendo con zapatos?
veo su cara de extrañada, confundida y con arrugas. No quiero pensar que está pasando por su cabeza, pero vamos. Ese quejido no sonó tan femenino...creo.
—Haces cosas muy raras Ángel.
— de hecho si lo fue— La voz de Cameron me habla al oído derecho — Esto me excita, y más saber que tienes un poco de sangre entre tus piernas.