Tenía un poco más de dos meses en esta ciudad, pero lo había decidido desde el momento que había tomado ese vuelo. No iba a volver en un largo tiempo, y menos ahora que las noticias estaban llenas de notas acerca de la espectacular boda de Albert al día siguiente. -¿Aún sigues viendo eso?- me reprendió una voz saliendo de la cocina, había rentado un departamento después de una semana de estar en el hotel. -Yo estaba viendo las noticias de economia- mentí, había puesto este canal en específico por su sesión de espectáculos. -Si ya, y yo preparaba una bomba nuclear- negó con una sonrisa -El desayuno esta listo- -Enseguida voy- ajuste los gemelos de mi camisa antes de sentarme a la mesa. -¿Esto es comestible?- pregunte burlón. -Oye- llego detrás de mi a dar un golpe ligero en mi cabeza

