El día era espléndido, por decir solo en términos climáticos, porque sinceramente para mi era uno de los peores días. Mire el vaso de jugo recién exprimido frente a mi. Solté un suspiro antes de levantar mi rostro para ver quien se acercaba a mi. -Hola- dije sin ganas. -Hey, ¿Que sucede?-pregunto mirando a su alrededor. -Nada...- mentí, era evidente después de todo. -Es solo que en dos días...- me detuve. -En dos días es tu boda, lo se- dijo ella viéndome con una cara de pena. -Pero te aseguro que todo saldrá como lo has planeado- miro a mi derecha. -¿Ellos no se cansan?- pregunto refiriéndose a los hombres que me seguían. -Es su trabajo. Es de la de única manera que puedo salir y verte Selena- trate de colocar una pequeña sonrisa en mi rostro. -Si, eso y el hecho de que soy "tu me

