Joyce abría sus ojos después de meditar por horas, pero a la vez, recordando los sucesos que le cambiaron la vida hace 20 años. Había perdido a su compañero y también a su amiga y cuñada, y eso aún le dolía en el alma.
_Han pasado años, pero ya es momento de terminar de cumplir mi promesa, Asena. Ya es momento, él ha vuelto.
Joyce cerró sus ojos y dejó que el aire fresco golpeara su rostro, como una señal afirmativa de lo que debía hacer.
_Hola Joyce, ¿puedo acompañarte?
_Claro, Sasha, adelante.
Sasha, que apenas dejó dormir a su hija, buscó a Joyce. Ella tenía muchas preguntas, y solo ella podría responder.
_Y-yo no sabía que eras la hermana de Skyler, en verdad lo siento.
_No tienes por qué disculparte, tú no tienes la culpa de nada, Sasha. Al contrario, debido a mi desesperación por alejarte, puse tu vida en riesgo. Soy yo la que te pide perdón.
_N-no, por supuesto que no. Tú solo querías protegerme a mí y a mi hija. No sabías que ese lobo malo ya se hubiese dado cuenta de mi existencia.
_Te equivocas —susurra—. Cuando saliste fuera de la casa, ya percibía su energía, pero no quise verlo, Sasha. Fui una irresponsable y de nuevo te puse en peligro. Si algo te hubiese pasado, no me lo hubiese perdonado.
Joyce seguía mirando al frente, al sol que se ocultaba, como ese día fatal.
_Hay algo que no entiendo. Dijiste que te llamabas Joyce, pero después que eras Cassidy, la hermana de Skyler. ¿Tienes doble nombre?
Joyce sonrió y abrió de nuevo sus ojos.
_No, mi antiguo nombre era Cassidy, pero morí en el extraño incendio de hace 20 años—O eso es lo que todos creen, pensó —Y es mejor que siga así.
_¡Pero por qué! Tu familia, tu hermano… él está sufriendo por ti Joyce, ¡No es justo!
_Mi hermano—El recuerdo de Skyler la golpeó.
_E-él, aunque no creas, me habló de ti. Por un instante creí que se trataba de una niña, nunca me dijo que era adulta.
_¿Así? ¿Y qué más te dijo? —preguntó Joyce con el corazón acelerado por saber qué le dijo su hermano menor sobre ella.
_Que moriste en un accidente, y que te extrañaba mucho. Que hubiese deseado estar ahí, contigo, y haberte salvado.
Un par de lágrimas cayeron de los ojos de Joyce, pero con una sonrisa en sus labios.
_Nunca me habló de Asena.—Continuó Sasha.—de que era un lobo o menos que hubiera un ser malvado que quería a su luna.
_Eso último es porque no lo sabe.
_¿Cómo?
_Skyler y todos los de las demás manadas ignoran que un lobo malvado fue el causante de la muerte de Asena y Erlik. Todos creen que se trata de humanos infiltrados de la CIA.
_¿Q-qué? Pero entonces, ¿por qué Eros sabe de eso?
_Es el único que sabe ese secreto, Sasha, y él, a pesar de ser amigo de mi hermano y Alfa de otra manada, al saber la verdad, cree también que esto debe permanecer en secreto. Al menos, ese era el objetivo hasta que ese ser malvado volviera a aparecer.
_Espera… ¿entonces ese lobo en la carretera que me hizo desviar el auto era…?
_Es probable, Sasha, pero él tiene una maldición, que se romperá en la próxima luna roja, y ahí sí, nadie podrá detenerlo.
«Y para entonces yo debo matarlo» Pensó Joyce por dentro.
_E-espera, ¿no crees que con más motivo todos deberían saber que hay un lobo loco que quiere destruirlos?
_Tranquila, Sasha, hay una manera de encerrarlo, una que he estado preparando por años, y así proteger a mi familia.
_¿Encerrarlo? ¿Y cuál es esa?
_Va a sacrificar su vida —la voz detrás de ellas interrumpe su conversación.
_Alfa Eros, cuándo no de impertinente.
_¡Qué! ¡No, Joyce! No puedes sacrificarte, no puedes hacer eso. No sabes el dolor que les causaría a tus padres, a Skyler.
Sasha temblaba, pero Joyce tenía todo calculado en ese plan que había preparado por años.
_Ellos no sufrirán, Sasha, porque no se enterarán que la menor de los Larsen está viva. Para ellos, Cassidy Larsen, murió hace 20 años.
Las palabras del Alfa Eros fueron un puñal al corazón de Sasha.
Por eso Cassidy o como ahora se llamara, no se presentaba a su familia. Era mejor que todos pensaran que había muerto para así cumplir con su futuro propósito.
_No estoy de acuerdo —soltó Sasha, con lágrimas cayendo por su rostro—. Has sufrido mucho estando sola y no es justo que cargues con todo esto tú sola, Joyce, no es justo.
Joyce suspiró para después levantarse del piso y acercarse a Sasha.
“Se parece tanto a Asena, y no solo en lo bondadosa. Sin darse cuenta, también está adquiriendo su poder sanador. Quizás si mi plan no sale bien, ella pueda hacer algo.”
_Es mi decisión, Sasha, y te pido que no intervengas, por favor.
_P-pero…
_Tú amas a mi hermano, y me gustaría que regresaras con él y su cachorrita. Él tiene derecho de saber sobre ella, Sasha, así que mejor enfócate en eso, y a mí déjame hacer lo mío.
_¿Qué?
Sasha quiso objetar la posición de Joyce, pero la mano de Eros en su hombro, y una negación con la cabeza, la hizo detenerse.
_Vamos, debes arreglarte para la fiesta de hoy. Skyler y su prometida Jelena no tardarán en llegar. Créeme, ellos son puntuales.
_Espera, ¿está bien esto para ti, Eros? Joyce está diciendo que debo recuperar a Skyler, ¿y tú aún me quieres presentar como tu novia?
_Mmm... sí, ¿por qué no?
Sasha no podía creer que el Alfa de la ciudad de Lunaria fuese tan despreocupado y lo tomara a broma.
_Vamos, Sasha. Aceptaste ser mi novia falsa, no puedes retractarte ahora.
_Yo acepté, sí, pero no sabía nada de lo que estaba pasando Joyce, que por cierto, no me dijo por qué se cambió de nombre. A menos que sea para ocultar su identidad.
_¿No te contó sobre la bruja Joyce?
_¿Bruja Joyce?
_Ya veo que no —Eros se rascó la cabeza—. Bien, en resumen, ella fue la que salvó a Cassidy después de la explosión que mató a Asena, y antes de morir, le dió parte de sus poderes, y también tomó su nombre. Y ahora, ella es una bruja que me sirve a mí y a mi manada.
_¡Pero ella tiene a su familia! ¡Y debe volver con ella, Eros!
_Es su decisión, Sasha, y deberías respetarla. Ella hace también esto por ti, por el mundo, por una promesa a su amado Elrik que perdió en el incendio.
_N-no puede ser.
_Yo también quise decirle la verdad a Skyler. Es mi amigo, estudiamos juntos en Ontario, con Ivar y Dylan. Éramos un grupo inseparable. Pero yo tenía mi manada y debía hacerme responsable. Me alejé de ellos, no conocía a Cassidy en ese entonces, hasta que ella me lo confesó todo.
_Eros...
_Escucha, Sasha, ese lobo no puede hacer nada por una maldición que tiene. Mientras, disfruta del momento. ¿Acaso no quieres devolverle un poco de lo que sentiste cuando Skyler te negó?
El instinto vengativo de Sasha fue más fuerte. Por supuesto que estaba molesta y furiosa por no haber confiado en ella.
_Espera, ese lobo apareció en la carretera, Eros, ¿qué tal si vuelve?
_Puede aparecer, pero no tocarte. Quizás solo haya sido curiosidad por verte, no hay otra explicación.
_¿Verme?
_Mmm, tanto yo como Joyce creemos que hay un espía dentro de la manada de Skyler, y ya debió informarle sobre tu llegada a Banff.
_¿Un espía?
_Sí, y pronto lo voy a averiguar. Por el momento, vamos a cambiarte de ropa y presentarte hoy a algunos lobos.
_¿Qué? ¿Tan pronto? Pero no ha pasado ni un mes Eros.
_Lo sé, pero no hay por qué esperar, Sasha. Además, Sky va a ser cuidada por su tía bruja.
_¿De qué tía bruja está hablando, Alfa?
Joyce apareció arqueando una ceja y con las manos en su cintura.
_Salga del cuarto de una dama, usted está de más.
_¿Q-qué? No es justo, no quiero salir. Quiero ver cómo es el cuerpo de una humana, ¡Joyce!
_¡Fuera!
Joyce tenía un carácter apacible y respetuoso con el Alfa al que servía, pero a veces era desesperante y merecía un jalón de orejas.
_Es un imbécil, pero lo necesitamos.
_Joyce...
_No me mires con tristeza y lástima, Sasha, yo no soy una niñita por la que debas llorar. Yo morí hace 20 años, soy Joyce, no Cassidy. Aun así, tengo dos promesas que cumplir antes de desaparecer.
_¿Promesas?
_Sí. Ahora gírate para poder cambiarte de vestido y te veas divina para la fiesta. Que vea lo que el estúpido de Skyler se perdió.
Sasha se quitaba y ponía un hermoso vestido plateado que amoldaba sus hermosas curvas.
_Pero tú no querías que me acercara a Skyler.
_Eso fue porque creí que era mejor que estuvieras lejos de él, de todos los lobos, pero ya veo que me equivoqué.
_Auch, Joyce.
_Lo siento, creo que apreté un poco fuerte.
Joyce siguió ajustando con una tira por la parte de atrás del vestido, recordando aquellos días en los que era feliz.
_Pero no es lo que hubiese deseado Asena y Erlik. Ellos hubiesen deseado que Skyler fuera feliz.
_Joyce...
La bruja loba derramó lágrimas; su loba interior, que siempre estuvo en desacuerdo con su decisión, ahora la felicitaba por enviar a Sasha a donde pertenece: al lado del tonto hermanito.
_Pero que sufra primero por tonto.
Sus palabras diferían con sus acciones, y eso hizo que Sasha sonriera.
_¿Y si se da cuenta de Sky? —preguntó preocupada al recordar que un lobo puede percibir el olor de su cachorro cerca.
_Descuida, voy a bloquear el aroma de Sky.
_¡Wow! ¿Puedes hacer eso?
_Mi maestra, a la que le debo esta segunda oportunidad, me enseñó.
_¿La bruja Joyce, verdad? —se detuvo.
_Ese cretino Alfa de Eros seguro abrió la boca de nuevo.
Sí, otra vez, pero Sasha no lo delató. Le agradaba ser amiga de ellos y, a pesar del peligro que la rondaba, por hoy, al menos por hoy, quería devolverle a Skyler un poco de su propia medicina por rechazarla y no ser sincero con ella.
_Oye Joyce, ¿quién es Elrik? —la pregunta borró la sonrisa de la loba bruja—. ¿Joyce?
_Mi compañero —respondió con calma, pero sin poder ocultar la tristeza en su rostro—. Él murió esa noche trágica junto a Asena. Era humano y nos íbamos a casar.
_Y-yo lo siento, no debí...
_Descuida, está bien. Elrik también hubiese dicho que es gracioso ver a Skyler celoso por idiota. É-el era humano, como tú...
Joyce ya no puede ocultar sus lágrimas a pesar de intentar sonreír. El recuerdo de Elrik, y el deseo feroz de volver a estar con él, seguían tan vivos que era como si Elrik estuviera allí, respirando cerca de ella.
_Joyce...
_Ignórame, ¿sí?.– Joyce termina de ajustar el vestido y, tras un breve cepillado al cabello de Sasha, concluye. –Listo, terminamos. Ahora ve con el idiota de Eros, dale un buen beso y haz que Skyler se arrodille.
_¿Tú crees que él se arrepienta y vuelva a mí?
_Mmm, sé que el vínculo es fuerte, y algo pasará, Sasha. Además, Jelena nunca me ha caído en gracia; si no fuera porque es medio hermana de Ivar, ya hubiese intervenido para rescatar a mi hermano.
_Joyce... digo, Cassidy.
Escuchar ese nombre de nuevo hizo que el corazón de Cassidy diera un salto agudo. Era como si Asena hubiese regresado solo para sonreírle.
_Gracias.– Sasha tomó las manos de su nueva amiga.
_Voy a recuperar a Skyler, pero primero lo voy a hacer sufrir un poquito. Y después... tendré que decirle sobre su hija.
_Sasha...
_Sé que es peligroso y que puede haber un espía dentro de la manada de Skyler, pero solo se lo diré a él. Tiene derecho a saberlo.
Joyce sabía que Sasha era terca, con una seguridad en sí misma que a ella le faltaba. Quizás no era mala idea despedirse por fin de sus padres y de su hermano.
Una idea atravesó su mente.
_¿Ya estás, Sasha? El auto está... esperando...
Eros, el Alfa de la manada vecina, se quedó petrificado al verla. Una castaña resplandeciente, con un vestido plateado y el cabello al natural, con ondas suaves que realzaban su belleza, además de un maquillaje delicadamente natural.
_Cierra la boca, Alfa Eros, o se te meterán moscas.
_Es que... wow. Estás hermosa, Sasha.
_Obvio, Skyler la eligió primero.—Advirtió Joyce con una sonrisa.
_Pero también la rechazó. Así que yo tengo la prioridad.
Sasha sabía que sus amigos estaban bromeando entre sí. Su corazón solo le pertenecía a Skyler, y siempre sería así, pero un pequeño escarmiento —aprovechando que ese ser oscuro no había vuelto a aparecer en las últimas semanas — no le caería nada mal.
_Vámonos ya. Por cierto, ¿a dónde vamos?
_Al gran salón de la finca que tengo unos minutos más abajo. Es el lugar de fiestas y eventos importantes de mi familia.
Joyce rueda los ojos al ver que su Alfa vuelve a ser el mismo fanfarrón de hace un instante.
_Estaré atenta ante cualquier cosa, vayan tranquilos.
_Lo sé, Joyce. Confiamos en ti. ¿Lista para volver a ver a Skyler después de varias semanas, Sasha?
_Lista.
El Alfa Eros, que había convocado a una fiesta con los Alfas de las manadas aliadas y personalidades importantes, no solo planeaba arruinarle la noche a su ex amigo, sino también afianzar el acercamiento entre su “novia” falsa y Skyler; pues temía que el plan de Joyce fallara y que ese maldito lobo oscuro realmente se saliera con la suya.
Si eso ocurría, el sacrificio de Asena habría sido en vano. Y había llegado el momento de revelar la verdad de lo sucedido hace veinte años, aunque tuviera que ir en contra de los deseos de Joyce.