Darío cogió la toalla del suelo y se la anudó de nuevo a la cintura. Salió de la zona de la cafetería y fue directo a las duchas. La música sonaba de fondo muy fuerte. Eran canciones antiguas de discoteca versionadas. Abrió la cortinilla de varillas y se encontró con una hilera de duchas. En una de ellas había un chico completamente desnudo que estaba enjabonándose con sumo cuidado su polla mientras se la frotaba para dejarla completamente limpia. Después empezó a frotarse el culo abriendo las piernas en jarras mientras se pasaba la mano por debajo y se limpiaba también meticulosamente. No había nadie más. Fue hasta una de las duchas del fondo a escasos metros de él. Colgó la toalla en una percha en la pared y abrió el grifo. El agua comenzó a caer sobre el cuerpo de Darío. Pulsó d

