Capítulo 6: Jadea para mí Megan Amanezco con la sensación de una calidez reconfortante. Marc está abrazado a mí, una cercanía que no experimentábamos hace tiempo, y el contacto de su piel contra la mía me ancla al presente. Siento sus dedos recorrer mi mejilla con una lentitud deliberada, obligándome a sostenerle la mirada mientras el sol apenas se filtra por las cortinas. Me besa con una dulzura que desarma cualquier resistencia y, antes de que el mundo exterior reclame nuestra atención, volvemos a encontrarnos en la intimidad, un ritmo compartido que nos pertenece solo a nosotros. Al terminar, la ducha es nuestro refugio; entre la bruma del agua tibia, el encuentro se repite dos veces más, un éxtasis que Marc sabe modular con precisión quirúrgica, llevándome a un punto donde el pensami

