Cleome despertó desorientada en medio de la noche, la luna ya estaba terminando su recorrido, miró a su alrededor, estaba sola.
Una punzada de preocupación creció en su corazón, ¿Dónde está Evian? esa era la noche en que ella se iba a entregar al vampiro, había prendido la vela que él le envío y lo esperaba con ansias cuando...
En su tocador vio la taza vacía, se acercó y lentamente lanzó un hechizo, tuvo que morderse el labio, una poción para dormir, Fárfara la había dormido a propósito.
¿Por qué? acaso ella estaba celosa de su relación con Evian, ellos siempre fueron discretos, ella nunca trato de indisponer a la mafarki contra ella o él, sabía que a Fárfara debía de gustarle el vampiro o no hubiera estado tan solícita durante su convalecencia.
En cuanto Evian despertó, Fárfara se alejó del vampiro e incluso rehuía de los lugares en dónde el vampiro estaba.
Cleome pensó que la mafarki solo había estado fijándose en el vampiro por su naturaleza libidinosa ya que después no hizo ningún avance con él y él tampoco parecía ni levemente interesado en ella.
Entonces, ¿Por qué le dio una poción para dormir y justo en esa noche? salió de su habitación, ya era tarde para su cita con Evian, de todas maneras decidió salir al jardín en caso de que el vampiro aún la estuviera esperando, bajo con cuidado para no hacer ruido, la habitación de Fárfara estaba en la planta baja.
Escuchó unos ruidos salir de la habitación de la mafarki, y sintió un cosquilleo en la nuca, con sigilo se acercó hacia la habitación, la puerta no estaba cerrada y se asomó con cuidado, no quería espiar en la privacidad de su amiga, pero quería asegurarse de que ella estuviera bien.
La luz de la luna caída directamente sobre la cama de Fárfara, en el lecho dos figuras se amaban con pasión, los ojos de Cleome se abrieron al ver que la mafarki estaba teniendo intimidad con el vampiro, con SU vampiro, Evian parecía estar disfrutando de su actividad con la mafarki.
Las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas, su mente, sus pensamientos fue reemplazado por un zumbido incesante, su corazón se saltó un latido y como un autómata empezó a alejarse de aquel lugar, los gemidos de la pareja eran como golpes para ella.
La puerta de la casa de la bruja se abrió lentamente y la bruja salió con paso vacilante, sus pies se alejaban de aquel lugar.
Cleome caminó y caminó y caminó, sus pies la llevaban por caminos conocidos, su mente repetía una y otra vez lo que vio y escuchó, su corazón se secaba lentamente.
Frente a la bruja apareció un gran manzano, sus pies finalmente se detuvieron, sus piernas dejaron de sostenerla y cayó de rodillas, Cleome se cubrió el rostro con las manos y el llanto empezó a salir lentamente como gotas filtrándose por una hendidura hasta que todo se rompió y el dolor de la tradición salió a torrentes como un grito.
Cleome lloró desconsolada al pie del manzano que ella misma había sembrado cuando solo era una niña y su corazón seguía completo.
.....
Fárfara estaba disfrutando de su noche con el vampiro, el hombre sabía lo que hacía y ella también sabía cómo encender la pasión del vampiro y mantenerlo en su cama hasta la salida del sol.
El clímax de su pasión estaba alcanzando su punto más alto, Fárfara decidió marcar al vampiro, del cuerpo de la mafarki, de su espalda empezaron a brotar ocho patas como de araña, eran largas y traslúcidas como si estuvieran hiladas con un espejismo, las patas se estiraron por debajo de la pareja, se abrieron hasta alcanzar los dos metros de largo y se elevaron encorvandose sobre ellos.
El vampiro no notó nada, no podía ver nada más que los ojos de la bruja y escuchar sus gemidos, mientras en su mente decidía qué era el momento perfecto para completar el hechizo, se inclinó y susurró junto al oído de su amante, la bruja cerró los ojos como él se lo pidió.
Evian empezó a recitar en silencio las palabras del hechizo:
"ničit wielki carobnjak,
nehybny mripat czas,
obloha smrt olmak,
cisza kör sfarsit."
.....
Fárfara escuchó la petición del vampiro y cerró los ojos, algo estaba planeando el hombre, a ella no le importó lo que hiciera, ella tenía sus propios planes.
El vampiro estaba inspirado aquella noche, Fárfara se mordió el labio debía mantener la fachada de la bruja, primeriza e ingenua o el vampiro podría sospechar algo.
«Es una pena» pensó mientras por un segundo por su mente pasó todo lo que hubiera querido hacer con el vampiro, «las centurias tienen su ventaja» se dijo y decidió que era el momento exacto para marcarlo.
Las patas de espejismo de la mafarki se tensaron sobre ellos, de la garganta de la falsa bruja salió un profundo gemido de placer y una de las patas se convirtió en una afilada pinza y se clavó entre los omóplatos del vampiro.
Evian sonrió con lujuria al escuchar el gemido de la bruja y continuó con su hechizo y con su pasión, por un segundo se lamentó el no volver a compartir el lecho con la bruja, después de esa noche no la volvería a ver, con el segundo gemido, el vampiro decidió hacer memorable su traición.
Fárfara arqueó la espalda, para facilitar el movimiento de las patas de araña, con cada gemido una pata se clavaba en un punto exacto de la espalda del vampiro, las dos últimas patas se elevaron al mismo tiempo.
Todo sucedió en el mismo segundo, de la garganta de la bruja salió un profundo gemido, las patas se clavaron en la base del cráneo del vampiro hundiéndose lentamente, el cuerpo del vampiro se tensó y la última palabra del hechizo fue recitada.
Todo había terminado, el acto entre el vampiro y la bruja había sido consumado, el hechizo, la maldición que acabaría con el peligro que era la existencia de la bruja para la encarnación de la luna había dejado de existir.
Evian se levantó la bruja estaba tendida en la cama exhausta, sin decir nada se vistió y salió de la casa, aún tenía tiempo de llegar a un lugar seguro antes de que el sol saliera.
La bruja no pareció darse cuenta de que él se marchaba, él no intentó decir ni hacer nada, no era necesario su objetivo estaba cumplido, él no tenía sentimientos reales por la bruja y esa noche de pasión no se volvería a repetir.
.....
Cleome vio el cielo aclararse y se levantó del lugar en dónde había pasado toda la noche llorando, regresaría a la casa, debía confrontarlos y exigir una respuesta de ellos, no podían jugar con sus sentimientos de esa manera y dejarla sin saber el por qué.
Sus pasos eran lentos, quería demorar la confrontación lo más posible, vio a Evian salir solo de su casa, vio el rostro del vampiro y vio su mueca de burla, los labios del vampiro se movieron, hasta ella llegaron las palabras de burla y humillación que el vampiro le dedicaba, lo vio escupir al pie de su puerta y desparecer como una nube de bruma.
Las manos temblorosas de la bruja se apretaron en dos puños, su dolor se convirtió en ira, aquel hombre al que ella le había entregado su corazón no la consideraba otra cosa que un buen rato y una molestia que ya había sido eliminada.
¿Por qué pensaba que fue ella con quién estuvo? ¿Qué le hizo a Fárfara, acaso la mató?
El miedo reemplazó a la rabia y al dolor, los pies de Cleome se movieron veloces hacia el interior de la casa, de golpe entró en la habitación de la mafarki.
Sus pies se detuvieron y cayó de rodillas, frente a ella en la cama apenas cubierta con la sábana estaba ella misma.
Cleome miró sin entender, ella claramente vio a Fárfara teniendo intimidad con Evian, y ahora se veía a ella sentada en la cama con las mejillas sonrosadas y desnuda.
— Puedo explicarlo.
La voz de Fárfara salió de los labios de la falsa Cleome, la bruja observó cómo su figura se volvía como un espejismo, era cómo ver un sueño evaporarse delante de sus ojos y lentamente Fárfara apareció.
— ¿Por qué me hiciste esto? ¿Por qué engañaste a Evi...?
El nombre del vampiro se atoró en sus labios y las lágrimas empezaron a correr otra vez, Fárfara lanzó un suspiro al ver el estado de la bruja, ella dejó la puerta medio abierta a propósito, si la bruja los veía con sus propios ojos sería más fácil explicar cualquier cosa, no pensó que la bruja lo tomaría tan mal.
— Él te iba a hacer daño, yo... yo... te estaba protegiendo.
dijo Fárfara y su voz se fue perdiendo al final de la frase.
— ¿Protegiendo? para ti protegerme es tener intimidad con el ser al que ame.
Fárfara se levantó molesta, ella se había arriesgado mucho por proteger a la bruja, en todo el tiempo que estuvo con Cleome, Fárfara aprendió a estimarla y ahora la veía como a una hermana, como a su familia y ahora ella le reclamaba.
— ¿Amor? el vampiro jamás te amo, te engaño y te hubiera lastimado si no hubiera tomado tu lugar.