CAPÍTULO 58

2398 Palabras

—Por aquí tenemos a una niña. Sí, correcto, es una niña —dijo hablando para sí mismo. Ramsés y yo nos miramos y sonreímos. Y esa sonrisa, era una de las que yo no le había visto jamás, era diferente. Acercó su boca a la mía dándome un tierno beso de pico y después empezó a llorar, así sin más. Se ocultó en mi pecho y lloró con tanto sentimiento que a mí me rompió el corazón. Las hormonas atacaron y rompí en llanto también. El doctor nos entregó una caja de pañuelitos, como si fuera lo más normal del mundo que esto pasara. Lo miré confundida y, como si leyera mi mente, él sonrió. —Esto pasa muy seguido, no se preocupen. Los dejo solos unos minutos y vuelvo para imprimirles la ecografía —dijo saliendo del consultorio. Sky se acercó a nosotros y nos abrazó fuerte a los dos unos segundo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR