—Bree, me parece que te estás olvidando de algo —dijo mirándome fijamente. Lo miré confundida sin entender a qué se refería —¿Te olvidaste de tu almuerzo con la madre de Sky? —¡j***r, sí! Espera un momento… —dije mirándolo con los ojos entrecerrados —¿Cómo sabes eso? ¿Me estás espiando otra vez, Ramsés Knigth? —lo vi reír. —No, mi vida. Sky me llamó para que te lo recordara. Se estaba asegurando de que esta vez no falles —asentí. —Igual lo voy a cancelar. No estoy de ánimo para salir y ser sociable. —Negativo, señorita. Irás igual —asentí. —Está bien. —Yo tengo que volver a la oficina. Así que, te dejo de ida y de vuelta paso por ti. No te vayas a ir antes, Bree. —Prometido —dije dándole un beso en los labios. Acepté para complacerlo, porque realmente no estaba de ánimo. Solo q

