Me fui enojada y me encerré en mi habitación. Lo mejor era que él me dejara tranquila o las cosas iban a ser peores para él. —Bree, por favor, hablemos de esto —dijo tocando mi puerta. —No quiero hablar, ¡¿puedes por una puta vez en tu vida, respetar lo que yo quiero?! —le grité enojada. —Bree, no quiero que estés enojada conmigo. Lo hice por tu bien. —¡Que te vayas! ¡No quiero hablar! —le volví a gritar. Suponía que se había ido, porque no dijo nada más. No entendía por qué carajos le costaba tanto respetar mis decisiones. Había sido muy clara con él, si tenía una familia, eran solo lasos de sangre. Ellos no estuvieron para mí antes y ahora mismo era yo quien no los quería en mi vida. ¡j***r! Estaba tan enojada con Ramsés que no pude dormir, así que, al día siguiente no estaba d

