CAPÍTULO 38

2877 Palabras

No sabía qué sentía, no sabía si era enojo, decepción o qué carajos, pero me sentía fatal. El tipo me había contratado nada más para molestar a Ramsés y de seguro que el viaje a Miami había sido todo un jodido plan. ¡Qué frustración tenía encima, j***r! No sabía por qué, pero me quedé en un rinconcito de la habitación y me eché a llorar. Era injusto todo eso, no lo merecía. ¡Realmente no lo merecía! Ramsés entró a la habitación y, cuando me miró, corrió hacia mí preocupado. —¿Qué pasó? ¿Estás bien? —pero yo me enojé y lo alejé de mí. —¡¿Qué te importa?! —le grité. Lo culpaba por su estúpido jueguito con Green. —¡Por favor, dime qué te pasa! Estoy preocupado —le conté como pude en medio del llanto y vi su mirada oscurecerse a medida que yo hablaba. —Es injusto que me culpes por esto,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR