Los días siguientes, Sky estuvo muy extraña. Eso me preocupó mucho. —¿Me vas a decir qué te está pasando? Mi telepatía gemelar me dice que algo sucede y que no estás bien —dije riendo una mañana antes de irme al trabajo. Ella se unió a mi risa. —Ambas sabemos que eso no existe. —Vamos, Sky. Soy tu hermana, estoy aquí para apoyarte sea lo que sea —suspiró. —¿Te molestarías si yo volviera a ver a mis padres? Es que ¡j***r, Bree! Sé que me robaron y me separaron de ti, pero fueron buenos padres y yo los quiero —dijo al borde del llanto. Yo me acerqué a ella y la abracé. —No me enojaría nunca por eso, Sky. Lo entiendo totalmente y no tendría por qué enojarme. —¿Lo dice en serio? —asentí. —Gracias por pensar en mí —dije abrazándola fuerte. —Siempre voy a pensar en ti, eres mi herman

