Lucas llegó hasta la estación de policía en donde estaba él, afortunadamente tenía unos cuantos contactos allí que le permitían que pudiera entrar sin ningún inconveniente. Al entrar por aquellos pasillos oscuros y sucios, Lucas vio como Carl estaba sentado sobre el suelo completamente desesperado, mientras le daba la espalda a unos cuantos matones que estaban allí con completo miedo. Lucas soltó una carcajada, Carl era un completo idiota, miedoso y se dejaba manejar tan fácil. —Carl —aquel hombre movió su cabeza y se puso de pie rápidamente dirigiendose hasta los barrotes de la celda. —¡Qué bueno que llegas Lucas! En verdad ya me está sintiendo completamente desesperado por estar en este lugar. Dame buenas noticias, dime qué me vas a sacar de aquí —Carl pidió con súplica—. Miras que

