Capitulo 10

1950 Palabras

Asier Alekseyev ​El sol de la mañana se filtraba por las persianas de la mansión Alekseyev, pero no traía consigo ninguna calidez. Me ajusté los gemelos de plata frente al espejo, observando al hombre que el mundo conocía el magnate, el heredero, el esposo perfecto sin embargo, en el reflejo, solo veía a un extraño que contaba los minutos para escapar de esa farsa cada mañana era el mismo ritual de cinismo; colocarme la máscara de hierro, apretar la mandíbula y salir a defender un imperio que, en momentos como este, se sentía como una celda de oro. ​Eloísa entró en el vestidor, oliendo a un perfume caro que siempre me había parecido demasiado invasivo, una fragancia floral que intentaba ocultar la frialdad de su alma se acercó para arreglarme la corbata con movimientos lentos, casi coreo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR