Entonces el gigantesco ser se estremeció sobre sus muros, y apretó fuerte el agarre sobre ellos, tanto que las murallas se agrietaron y estuvieron a punto de quebrarse con facilidad. La tormenta se intensificó el triple, y parecía como sí algo todavía peor estuviese a punto de pasar, vaticinando la repentina aparición de Pandora, quien se encontraba en un estado catatónico y homicida. Con sus manos brillando de tanto poder, y sus ojos completamente blancos, puesto que Pandora estaba dormida en ese momento y sólo estaba esa poderosa bruja que tenía dentro, quien extendió los brazos y antes de que el mismísimo Chuthul se pudiese volver hacia ella, o sacar otro de sus tentáculos del mar de sangre. La bruja lo tomó como prisionero cuando creó en un abrir y cerrar de ojos unas gigantescas caden

