- Sin embargo, las propias circunstancias que conocemos y que son las que te han traido hasta aquí hacen necesario que te sometamos a un examen personal más detallado para que nos convenzas de tu idoneidad para el puesto. - Por cierto, como verás, pese a todo lo que te he dicho, acabo de utilizar el plural para referirme a la decisión definitiva de aceptarte o no como m*****o y eso es porque, aunque es evidente lo que opino personalmente, la decisión se adoptará por consenso, como todas las que hemos tomado siempre, de forma que si uno de los socios no está convencido y no aprueba tu ingreso, nuestra respuesta conjunta será negativa. - Ahora, si no te importa, te plantearemos algunas cuestiones sobre las que nos interesa conocer tu opinión; sólo una cosa más; te conozco y por eso te reco

