Narrado por Gabriel Bryrne Verán, no tenía intenciones de tener una charla amena con Jazmín, recordar viejos tiempos o amenazarla para que se fuese de este sitio. Sabía leer de comportamientos, y de las dos, Liliana estaba al mando, lo que ella dijese sería lo que se haría en esa relación. Eso nos llevaba a que era inútil hacer las cosas desagradables con Jazmín en esta cafetería. Como usualmente era un idiota, y no el mejor de todos al reencontrarme con las mujeres con las que me acostaba, decidí que lo mejor era llenar nuestra boca de comida. Por eso, con ambos en una mesa de esta cafetería procedo a descubrir si quiere algo de comer. —¿Qué quieres de comer? — le pregunto. Pasa algo raro con su rostro, no me responde, solo aprieta mucho sus labios y mira hacia otro lado. ¿Es que est

