Si creía tener una idea de cuán lujosa podría ser una clínica de la capital por la terapia exclusiva de Jazmín, me equivocaba, porque esta era el cuádruple de esa. ¿Dónde estaban los enfermos siquiera? Todo parecía tan pulcro y el personal era tan amable, hasta un empleado de mantenimiento que nos encontramos en el ascensor nos llevó hasta la puerta de la señora Elle. Al despedirnos de él, mi hermana y yo nos tuvimos que ver con la misma cara de What the f**k. —Te dije que esto era una trampa. Seguro nos matan en lo que entremos, y nadie nos reportará como desaparecidas. Dejaremos de existir — susurro a Jaz por si acaso se podía oír desde adentro lo que hablamos. —Deja tú de llenarte la cabeza con basura telenovelesca. Toma las flores. Tú se las trajiste — me responde susurrando mi he

