POV: DAMIANO FABRIONI (7 AÑOS) Deje que sus nombres se desvanecieran hace mucho tiempo. Todavía están aqui en el cementerio de mi alma, arrastrando sus cuerpos desmembrados, maldiciendome, pero no los escucho. He dominado el arte de fingir que la sangre que gotea de mi cabello es mi corona, mi corona liquida. Pero ella vino y como una pala cortando la tierra, esta sacando cosas olvidadas, cosas enterradas. He empezado a escuchar sus voces, débilmente pero cada vez más cerca... —Damiano—grita mi padre desde su alto sillón de cuero que es tan grande como un trono. Dejo a mis soldados de juguete en sus formaciones de batalla en el piso de mi habitación y corro para pararme junto a sus rodillas. —Si papá— Estoy impresionado de papá. Es alto y fuerte con antebrazos carnosos como piernas

