Miró hacia arriba y Lola esta de pie. Ella camina hacía mi y me ayuda a ponerme de pie. —¿Estás bien?—Ella pregunta. Por un momento me olvido de estar herida y furiosa. —Tú no hablas inglés—digo tontamente. —Por su puesto que si—Dice energéticamente —¿Qué? ¿Entonces por qué?— —Ay, niña. Cada vez que entra una nueva mujer, es lo mismo. Se enamoran de él y esperan que escuche sus patéticas historias. Me cansé y a menos de que la chica sea italiana, finjo que no puedo hablar nada más que italiano. —Esta casa esta llena de mentirosos, no lo puedo creer— digo negando con la cabeza. —Bueno—dice ella secamente —Intenta escuchar la misma estupida historia una y otra vez— —Me voy— le digo. Ella mira la bolsas que esta tirada en el primer escalón. —No, no te iras— Respiro lastimosamente y d

