Micaela: Había tenido un tipo de semana de tregua con mí jefe, pensé que le había agregado poquito laxante al café de mí jefecito, pero casi quedó deshidratado, o eso es lo que parecía cada vez que me tocaba limpiar el baño. Esto era asqueroso. Ese era mí castigo, por la pequeña bromita que le hice. Además, se me había dado por hacerme la detective, y no era para menos, lo que tenía que saber era realmente relevante, y por eso, no había tenido tiempo para discutir, ni vengarme, con el imbécil egocéntrico y déspota sujeto que por el momento tengo como jefe. Desde la revelación que tuvimos con Kat ese día en el estudio contable, tenía que descubrir si Brandon Blake, era o no el padre de Lautaro, todas mis energías se habían canalizado ahí, sólo tenía energía para estudiar, realizar mí trab

