Nota del autor: Por favor, tengan paciencia conmigo por el momento. Tengo una razón para escribir sobre el pasado de Ángel; todo será revelado más adelante. Por ahora, los próximos capítulos tratarán sobre su pasado y sobre cómo fue creciendo. ---- —No te atreverás a hacer eso, Seb. ¡Ni siquiera te atrevas a intentarlo conmigo! A pesar de todas mis súplicas, sigues firme en tu decisión de traerla a esta casa… ¿verdad? Pues escucha bien: esta es la casa de mi marido. Y si sientes la necesidad de hacerla vivir en un lugar como este, entonces cómprale una casa exactamente igual. Pero mientras yo siga viviendo aquí, jamás te atreverás a traer a esa mujer a esta casa… no mientras esté viva. A menos que esté muerta. Respiré hondo antes de continuar. —Ya te dije lo que tenía que decir, Seb.

