Cuando logró safarse de todos los muertos vivientes que lo habían rodeado, comenzó a buscar desesperadamente a Mirko por el lugar. Tenía solo un cuchillo y librarse de todos esos muertos vivientes había sido duro. Su brazo dolía por el esfuerzo de apuñalar cráneo por cráneo por horas o lo que sintió como eso. Estaba exhausto pero también se sentía con mucha energía, cosquillas recorrían su cuerpo por debajo de su piel a causa de la adrenalina. Después de encontrar a Mirko, tendría tiempo para descansar por un largo tiempo en sus brazos, solo pensar en la idea hacía que su cuerpo se relajara, sonriendo sin pensarlo. Estaba atento a cada movimiento o sonido que podría haber cerca suyo. Como lo había estado durante todas estas horas en las que tuvo que girarse cuando sentía a los muertos vi
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