Cenamos un poco de sopa mi madre Amaranta es la que se encarga de servirnos y cuando me ve juro que se hubiera caído sino fuera por Sander que alcanzo a elevar un bloque de hielo para que no cayera, me abraza y me dice que le recuerdo a la abuela que ella le decía madre en el color de cabello y un poco en la piel, pollo de guarnición y un poco de helado de limón de postre que es lo que me termino más rápido, pido más y mamá Amaranta me sirve más pero solo a la mitad de la copa cuando lo hace me dice que solo por hoy solo, quedamos en la mesa Gabriel, Atina, Miranda, Alexander, Sander y yo, los demás se fueron a dormir y la conversación va a durar para más tiempo.
-¿Qué es lo primero que harán cuando mi hermana porte la corona?- pregunta mi hermano a todos en general.
-Dormir en mi cama hasta dos días- respondo rápido y las risas de todos se hacen presentes- ¿Qué? Es enserio extraño mi cama.
-Te creo capaz-me da su punto de opinión Sander- lo primero que haré será recorrer mi casa y ver qué cosas le cambiaron para hacerlas pedazos.
-Llevare a Cassandra a su cuarto y la arropare de nuevo en su cama- dice Miranda mientras sonríe, se imagina ese momento.
-Regresare a Nórdico y portare de nuevo mi corona, llevándome a mi hermano conmigo- dice Alexander perdido en su cabeza.
-Tal vez me quede aquí y me case con su guapo Capitán Monroy- me queda claro que entre ellos hay más que un simple coqueteo.
-Gabriel, te toca-le digo a mi hermano que sonríe.
-Le quitare a Christopher su poder, cuando portes la corona de nuevo y are que pague cada maldito día que Cassandra pasa lejos de sus mascotas- sus amados perros.
-Atina no sabía que te gustaba el capitán Monroy-Miranda cambia de tema.
-Gustarme no es exactamente la palabra que usaría- se le nota en los ojos está totalmente enamorada de mi capitán de fuerzas armadas- quizás la palabra me encanta.
-Atina- la reprende Alexander ya cambiado de pensamiento.
-¿Qué? Es la verdad- dice mientras Alexander vuelve a beber de su copa.
-Ya te acostaste con él ¿Verdad?- le dice Miranda con una sonrisa a su prima y ella asiente.
-Si- Alexander se atraganta con el vino- ¿Estás bien Alexander?
-Puedes decirme en que momento lo hiciste- Alexander la voltea a ver como diciéndole que no me di cuenta.
-La primera vez que me acosté con él fue…- ya va más de una vez y Alexander está haciendo un gran esfuerzo por no explotar- cuando fue tu coronación y él fue con Sander. Empezamos a platicar de algunas cosas pendientes entre él y yo, y no sé en menos de dos horas ya estaba en mi habitación con él.
-Atina no me digas que la vez que se perdió todo el día en una de las veces que fui a ver a mi mamá era porque estaba metido contigo- Sander no puede creer que su prima y nuestro capitán hayan compartido cama para algo más que dormir.
-Si todo el día- Sander se frota la cara y Alexander hace que pequeñas ráfagas de aire entren en la habitación- no me miren así, que ustedes dos eran peores que yo. Alexander metías a tu cama a cuanta damisela se te pusiera en frente en cualquier reino. Sander tú…
-No delante de Sara-la interrumpe rápido y hace que rápido lo mire está más rojo que hace rato.
-¿Qué no quieres que sepa?- niega con la cabeza y me giro de nuevo a Atina-Continua Atina.
-Mi querido primo lo que quiere que no diga es que cuando Alexander lo invitaba a ir a otro reino antes de que se casara contigo- giro la cabeza en dirección a Sander que ya no está sentado está en el refrigerador de botellas tomando una de las que más le gustan-era que metía todas las noches a una doncella diferente a su cama.
-Eso ya lo sabía- no miento es la verdad, sabia muchas cosas de Sander antes de que siquiera lo conociera, todos me voltean a ver hasta él lo hace- creí que era algo más grave.
-¿Cómo te enteraste?- pregunta sirviéndose una copa- yo que sepa ese era mi secreto mejor guardado de ti.
-Amor entre mujeres no se guarda nada- me pongo de pie y camino hacia él- cuando me comprometió el abuelo contigo sabía de todas tus jugarretas y diversiones, pero también sabía que cuando tenías pareja le bajabas hasta cero tus jugarretas. Así que no me importo y sabes que era lo que se decía de ti corazón- trato de que mi voz suene neutral- que eras el rey en una cama corazón.
-¿El rey?-no puedo evitar reírme de la sorpresa que suena en Alexander.
-No me digan que no sabían de eso- me dirijo a Miranda y Atina pero las dos niegan- pensé que estaban al tanto de todo pero veo que me equivoque estaban al pendiente de mi vida nada más y no de la de un m*****o de su familia, a Sander se le conocía como el rey de la cama entre las chicas con poder pero que no iban a tener ningún puesto o algo de poder, amor te digo nombres y veré si te acuerdas si pasaron por tu cama antes que yo- sé que los nombres que le voy a decir son de chicas que si pasaron por su cama-Nelly sss- empieza a trabajar su cabeza- Sophya Calmenst, Paulina Rementur, Britney Gaga, Romina Sherleston- en todas niega la cabeza, pero todas pasaron por sus sábanas- Melody Gama, Siren Acosta…
-Espera- me detiene Alexander- dijiste Siren Acosta- asiento y voltea a su primo que está pálido como un fantasma- Sander ¿Cómo lograste que esa chica se metiera contigo y cuantas veces le insiste? Yo le insistí bastante y nunca lo logre.
-De ella si me acuerdo- se rasca la cabeza y le toma a la copa que le regresa un poco de color- fue un poco difícil pero después de un intercambio de palabras que en tu vida has manejado Alexander al referirte a una dama, logre lo que quería en tu fiesta de cumpleaños número diecisiete, sabía que tu llevabas mucho intentándolo y lo que tú no conseguiste nunca, lo hice en una hora.
-En una hora la convenciste- Sander asiente y me acerco más a él.
-Todas las chicas que te mencione y las que me faltaron pasaron por tus sábanas- estoy frente a él y escucho que su respiración se corta- antes que si quiera me conocieras, pero por las cartas de Kendall me imagino que tú a mí sí, te acuerdas de Sabrina Sulen y Julia Girros- niega con la cabeza pero presta atención a cada una de mis palabras- eran dos de mis mejores amigas en Nórdico las tres éramos inseparables y tú te acostaste con las dos, con Julia en una fiesta en el palacio y a Sulen en una fiesta de Atina, las dos me lo contaron, de cómo se despertaron y ya no estabas ahí. Pero no les importaba mucho que digamos pero cuando las dos se lo confesaron mutuamente porque las dos querían pasar por tu cama se enojaron y dejaron de hablarse y por tu culpa me quede sin amigas.
-Perdón por eso- me dice con una débil sonrisa.
-Después de que supieron que te comprometiste con una chica pelirroja y con dones de fuego ¿Dónde crees que fueron?- no hace falta que me conteste y sigo- me gritaron y se contentaron entre ellas, creyeron que también había pasado por tu cama pero que conmigo las cosas fueron diferentes…
-Y lo fue- me interrumpe antes de seguir- pero lo de la cama fue después de que me que me dieras el primer beso, creeme que hice muchos esfuerzos por no hacerte igual pero contigo quedarme hasta que despertaras… Y te juro que no me he metido en ninguna otra cama que no sea la tuya, y no he metido a otra en mi cama.
-Lo sé- lo abrazo pero al principio no sabe cómo reaccionar- y pobre de ti el día que lo hagas.
-Con la reina de fuego me basta-contesta pero después me abraza y besa la cabeza- mi reina-comienzo a reírme y me suelta para ver de qué me rio pero se le contagia- ¿Por qué te ríes?
-Me imagino lo que se estuvo diciendo en Nórdico cuando nos casamos- Miranda y Atina comprenden a lo que me refiero y también se ríen, Miranda le explica a mi hermano y también se nos une- el rey de la cama se quedó con la pobre tonta que se enamoró de James Jackson.
-¿A quién prefiere majestad?- me pregunta mi hermano desde su silla.
-De un guardia a un rey- miro a Sander a los ojos y sus pupilas están dilatadas- me quedo con el rey.
-Sabia decisión- me dice Sander- y si merezco el apodo.
-Al cien por ciento- lo beso y sus labios no tienen el frio de costumbre sino que están calientes como los míos, toma mi cintura y me jala contra él.
-Puede ser que en mi adolescencia muchas chicas hayan pasado por mi cama- enreda sus brazos en mi cuerpo- pero a ninguna la quise como te quiero a ti, a ninguna le hice lo que a ti te hago, a ninguna la deje que me hiciera lo que tú me haces, a ninguna la deje despertar en mi cama y a ti sí, a ninguna la deje ser la madre de mis hijos y a ti sí. Piénsalo.- me suelta y bebe de su copa que deja a la mitad cuando la baja, se la quitó y tomo yo de ella.
-Siguen despiertos-dice mi madre al vernos despiertos a esta hora- Sara dime que no estas ebria.
-Claro que no- digo después de poner la copa en su lugar- ya nos íbamos a dormir.
-Adelante entonces- Atina y Alexander le dan una reverencia a mi madre y salen por la puerta, Gabriel se acerca a nosotros y Miranda a la puerta.
-Vuelve a dejar que otro pizote a mi hermana o a lastimarla y esta vez no me importara majestad- la amenaza va para Sander no para mí- are que te arrepientas de esa decisión.
-Nunca lo volveré a hacer- contesta Sander seguro de eso.
-Gabriel, Sara, Sander a dormir que ya casi amanece- vocifera mi madre desde la puerta.
-No se siente las horas, que rápido pasa el tiempo cuando te diviertes- se da la media vuelta y se aleja a la puerta, el ver bailar a Gabriel mientras lo hace es divertido hasta que se golpea en la puerta- ¿quién la puso ahí?
-¿No te lastimaste?- pregunto desde mi lugar- ¿Gary?
-Soy de madera, no me dolió- sale del comedor.
-No me asustes Gabriel-se escucha a Miranda dándole gritos y las carcajadas de mi hermano hasta aquí se escuchan.
-Ah dormir chicos- mi madre señala la puerta, Sander se encamina primero, tomo la botella que dejo y lo sigo- ¿A dónde con la botella?- me detiene mi madre.
-Quiero un poco no me la voy a terminar- digo mientras sostengo la botella.
-Pobre de ti si te duele la cabeza mañana o si amenaces con vómito y descubro que es porque te la tomaste toda- deja que siga avanzando y apaga la luz y camina detrás de nosotros.
Tomo un poco directamente de la botella Sander me la quita cuando lo hago y la vuelve a tapar, mi madre se encierra en su habitación, alcanzamos a mi hermano y a Miranda que están a un piso de llegar a los dormitorios, Gabriel me cuenta como la asusto hace unos momentos y me empiezo a reír de mi hermano y Miranda a renegar de su comportamiento, Sander solo menea la cabeza con una sonrisa en su cara, llegamos a nuestras habitaciones y nos despedimos, Gabriel me da un abrazo enorme y me dice te quiero cuando me suelta. Nos metemos a nuestra habitación Sander vuelve a colocar en la puerta el bloque de hielo.
-¿Por qué el hielo?-me doy la vuelta y Sander se deja caer en la cama.
-No quedamos en que se volvía a subir el hielo- tiene razón en eso quedamos y también quedamos en otra cosa, miro la fresa que está intacta en el hielo, la desintegra totalmente- adelante, cometela Sara- la tomo y solo le doy una mordida quito la parte arriba de mi vestido y la falda cae al hacerlo quedo en ropa interior, y encamino a la cama llevo la fresa en la boca solo sosteniéndola quito mi sostén y hago que de vueltas en mi dedo no me importa hacer esto con él, solo con él haría algo así.
-¿Quieres?-muerdo la fresa de nuevo, me pongo en la orilla de la cama donde él se dejó caer.
-Fresa si- me la quita y se la come toda cuando se la termina y la traga- tenemos que dormir- me dice poniéndose de pie, se quita el saco y el resto de la ropa- pero quien podría dormir contigo.
-El bloque de hielo dice prohibida la entrada- se coloca sobre mí y comienza a besar mi cuerpo, todo él desborda su poder de hielo y frio-¿Cuánto tiempo tienes?
-Hasta que me digas que me detenga o hasta que ya no puedas respirar- besa mis labios, que mandan una señal a todo mi cuerpo con una corriente helada- hasta que no puedas más…
-Tenemos toda la vida entonces- me sonríe y vuelve a besar mis labios.
Hacemos el amor todo el día, nadie interrumpe, nadie llama a la puerta ni mis hijos o mi madre, nadie nos necesita, o eso parece, sus caricias dejan que me deshaga cuando toca ciertas partes de mi cuerpo mi espalda baja principalmente, cuando dice mi nombre cuando recorro su cuerpo, deja y dejo lo que nos place con el cuerpo del otro no evito que una ráfaga de placer recorra mi cuerpo cuando pasa una de sus manos por mi entre pierna y de cómo besa mi espalda y recorre la Cobra con sus labios, el dragón se por donde pasa y donde tocar para que se le erice la piel como el resto de su cuerpo, toco los músculos de su espalda y grabo en mi mente todo lo que hace, me complace en cada cosa que le pido y yo a él en lo que me pide, dejaría muchas cosas por él y por una eternidad en sus manos, en su cuerpo, en su alma, soy y es, somos la vida del otro, uno solo, es mi rey y soy su reina, mi mejor amigo y su mejor amiga, mi amante y su zorra, está es mi vida con él y así continuara hasta que me entierren con él junto a mí y diga en la cripta aquí ya hacen el rey y la reina de amor eterno. Reyes de Caldera.
-¿Cómo te digo a partir de hoy?-dice después de terminar- Sara o Eliza.
-Tu dime como quieras mientras sepas que las dos son la misma-beso sus labios que están calientes por recorrer mi piel- pero sería bueno que ante los demás me digas Sara y en la intimidad Eliza.
-Mejor mi reina ante los demás y dejame los nombres a mí-besa mis labios y recuperan su temperatura- mejor te digo mi amor.
-Nunca me cansare de decirte cuánto te amo-sus palabras me llegan al alma, y hacen que mi corazón enloquezca.
-Ni yo de escucharte decirlo-me giro y busco sus labios que encuentro rápido y con facilidad una oleada de calor sale disparada de mi cuerpo pero no lo quema ni derrite sus picos de hielo.
-Tu serías la mayor causante de que congele a toda Caldera...Si algo te vuelve a pasar créeme que lo haría, congelaría todo nuestro reino por ti mi reina-enreda sus manos en mi cintura y jala contra su cuerpo-Te amo Sara.
-Te amo Sander-besa mis labios y después recorre mi cuello con sus labios-serías el único culpable de que haga cenizas nuestro reino, de que deje cada rincón del mundo en cenizas si te llegarán a lastimar o peor a quitarte de mi lado.
-No me van a separar de ti-me da la vuelta dejándome abajo-nunca me van a volver a separar de ti, ni de nuestros hijos-besa mis labios y pasa una de sus manos por debajo de mi espalda dejándola entre la cama y mi espalda-nunca me imaginé que amaría tanto a mi reina.
-Ni yo a mi rey-tomo su cabeza y la jalo a mis labios, su beso es apasionado y hace que se me erice la piel-eres mi combustible.
-Y tú el centro de mi poder-besa mi cuello y con la mano libre recorre mi cuerpo.
-No sigas qué haces que quiera que comiences de nuevo- me dedica una sonrisa radiante, está a punto de besarme los labios cuando se escucha la puerta.
-Sara, Sander-mi madre no puede ser menos oportuna en este momento-sus hijos comenzaron una discusión en su cuarto y Cassian no deja que entre nadie-Sander se levanta enseguida conmigo seguido-¡Cassian repele las llamas!-le ordena mi madre y por debajo de la puerta siento una enorme cantidad de fuego-Sara, rápido despierta- me pongo mi ropa interior primero y luego el vestido-Nicolás no soportará más.
-Mamá entra-cuando Sander ya está cambiado es cuando se lo digo-¿Qué paso?
-Se compensaron a gritar y después Cassian cerró la puerta- no es buena señal, las flamas entran por la puerta- todo es fuego de Cassian que sale por debajo de la puerta.
-Sander quédate con mi madre este fuego no tendrá piedad con el que no posee el poder que me caracteriza.
-Cassian va hacer que esto arda como el infierno-Sander bloquea la puerta con un bloque de hielo cuando salgo.