Yo estaba en una pesadilla, literalmente, estaba atrapado entre pasillos oscuros aterradores y muy descuidados, has de cuenta que estaba en la típica película de terror, con sus pasillos, su oscuridad y la voz aterradora que hablaba desde las sombras, cualquiera se cagaría del miedo, pero, yo no me sentía asustado, solo, estaba ahí confundido, pero a la vez relajado, ya que al final de todo, yo era consciente de que todo era un sueño, uno que se sentía muy, pero que muy real.
No sentía miedo, lo normal es que estuviera cagado, aterrado y nervioso, pero, no. No estaba nada asustado, ni siquiera la extraña voz que hablaba conmigo por los pasillos lograba entender como estaba tan calmado y después de que la voz me golpeara y me lanzara contra una pared, yo, comprendí algo muy extraño.
— Aggg, él...¿puede lastimarme?
El dolor se sintió muy real, no era un sueño común y corriente, no, era diferente, algo extraño, muy extraño ya que desde que esa Voz me golpeó, mis instintos, se alteraron, mi cuerpo se puso más alerta, como si realmente estuviera en presencia de un ser que amenazaba mi vida.
— Mmmm, podría matarte, pero, por lo que veo, eres un humano muy especial Eddy, por esa razón paso, no te mataré, no aun, quiero descubrir como diablos llegaste hasta aquí…
— ¿Qué eres? — le pregunté.
— ¿Alguna vez te has postrado ante un dios? ¿tienes miedo a la muerte? ¿vez un mundo pacífico que se convertirá en caos? — me responde la aterradora Voz con lo que yo creía, eran incoherencias.
— No entiendo, ¿Qué diablos estás hablando? — le dije confundido.
— jaja, no importa, goza de esta ciudad mientras puedas, porque al final todos morirán, incluyéndote a ti Eddy.
Y de repente, la voz desaparece y el aterrador pasillo se destruye de forma caótica, dejándome en una especie de limbo oscuro, del cual no podía escapar, literal estaba en la nada, no había aire, ni suelo, ni luz, ni viento… nada, un espacio infinito de oscuridad total, pero, aun así, ¿por alguna extraña razón conserve la calma?
— ¿Qué es lo que está pasando?
Estaba en una pesadilla bastante aterradora, pero, no tenía nada de miedo, me daba igual todo, ¿Por qué? ¿Por qué estaba tan calmado ante estas aterradoras y raros sucesos? No se sabía bien con exactitud, ¿Qué o quién era el dueño de esa aterradora voz? Y mi mente solo se centra en comprender que quería decir sus últimas palabras, y mientras yo, estaba flotando en un vacío oscuro e infinito, pensando lo que quería decir la Voz.
De repente, sentí un gran dolor en mi cara.
— Auch, ¿Qué me golpeo?
Y nuevamente sentí otro dolor, esta vez, un pellizco en mi nariz.
— Ha, ¿pero que me está pellizcando?
Algo me estaba atacando, pero, no veía nada, solo un vacío oscuro, no había nadie a mi alrededor, no al menos en mis sueños.
Y sin más avisos, sentí como una gran cantidad de agua fría. Recubría el cuerpo por completo, enfriándome rápidamente.
— AHÍ… ¿AGUA FRÍA?
El agua estaba tan fría que de inmediato mis bolas se estaban congelando, cuando de repente, abro mis ojos y veo a Anastasia y a Nía, ambas con un cubo de agua bacia.
— ¿pero que cojones? ¡que están haciendo hijas de puta! — respondí sobresaltado al verme empapado de pieza a cabeza.
— Eddy, ¡qué bien! Estas despierto. — me responde Nía con alegría.
— UY QUE FRIO ESTA EL AGUA.
— Ya es hora de levantarse bella durmiente, lárgate de la cama en la que Nía y yo hacemos el amor. — me dice Anastasia al arrojarme el cubo vacío en la cara.
— AY. ¿Por qué me arrojaron agua? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué sucedió? —exclamé muy confundido.
— Es una historia muy larga, ahora ve al baño, apestas, mejor échate un buen baño, hueles a mierda Eddy. — me contesta Anastasia con crueldad.
Ellas no querían explicarme las cosas, y pues, no valía la pena exigirles respuestas de forma inmediata así que simplemente me levanté de la cama y me dirigí a la ducha para así asearme un poco, ya que Anastasia decía la verdad, yo apestaba y olía a mierda…
— pisss!. Anastasia, ¿Cuándo le decimos que estuvo en coma por una semana? — le pregunta Nía.
— Cuando firme el contrato anti demanda que el haré firmar. — le contesta Anastasia al estrujar sus nudillos.
— Okey, no quiero que lo lastimes.
Me bañe y me cambie, después de eso, Nía me ofrecía un montón de comida, la cual yo acepté y devoré, porque tenía tanta hambre.
Literalmente estaba comiendo como un cerdo, tenía tanta hambre que instintivamente solo quería meter comida en mi boca, y ni siquiera usaba la cuchara, usaba mis manos cual animal.
— WOW Eddy come más despacio, no puedes comer así, te ahogaras. — me dice Nía impresionada y asqueada por mi forma de comer.
— Me das asco Eddy. — dice Anastasia.
— Mmm. Esta delicioso, ¿no sé porque tengo tanta hambre? — les dije.
— Aja, si, antes de que te expliquemos lo que pasó, debes firmar un documento que evite que nos demandes.
¿Ahora que hicieron? No hay que ser un genio, para saber que cuando alguien te pide una firma para evitar una demanda, es porque en serio, algo malo sucedió. La cuestión era saber qué fue lo que pasó.
— ¿Qué hicieron ahora? —les reclamé.
— Este, ¿si te decimos no me vas a demandar? — me responde Nía.
— No, descuida, no te voy a demandar, bueno, depende si Anastasia me robó un riñón o semen. — le dije.
— Eh, no, me das muchísimo asco. — me contesta Anastasia de inmediato.
— Vale, te lo diremos todo.
Nía se sienta en el comedor y paso a paso me explica lo que sucedió, en ese momento, no estaba enojado, pero si asustado de todo el tiempo en la que estuve dormido.
— ¿¡Una puta semana!? — dije impactado.
— Lo que sucedió es que, Nía, te dio de mis pastillas para dormir, lo que ella no sabía, era que son pastillas muy concentradas y al darte tres, te dejó completamente noqueado por muchos días, lo raro es que no pensamos que estuvieras inconsciente una semana, sospechaba que solo serian tres días. — me dice Anastasia.
Anastasia sospechaba que yo estaría inconsciente por al menos 72 horas, pero una semana, fue demasiado.
— A ver, entonces, ¿me drogaron porque tuve una crisis traumática? no lo recuerdo. — les respondí.
No recordaba bien lo que pasó, no sabía bien ¿talvez se me había olvidado o solo lo estaba reprimiendo? Sea como sea, a Anastasia no podía engañarla, ella era muy lista y sabía bien cuando alguien saboreó la sangre.
— Eddy, cuando estaba en las fuerzas especiales de Siberia, muchos de mis compañeros, pasaron por colapsos psicológicos debido a las cosas que hicieron o que vieron, aunque no lo parezca, la sangre es el mayor miedo de un soldado, no se limpia fácilmente, no se olvida fácilmente y siempre estará ahí, un arma o un misil son cosas letales, pero, la sangre humana es la más aterradora de las experiencias, cuando se derrama en cantidades el miedo lo dice todo. — manifiesta Anastasia con sabiduría.
— ¿Qué es lo que quieres decir? — le pregunté ante esas profundas palabras.
— ¿Acaso viste algo que te pudo traumar? — me pregunta Nía.
— Un asesinato, un crimen, un secuestro, ¿algo feo que te afectaría? — me dice Anastasia.
¿un trauma? ¿Qué fue lo que me había traumado con exactitud? ¿mi mente estaba agotada y aunque intentara recordar que fue lo que me había traumado, mi mente solo lo reprimía.
— Ogg… me duele la cabeza cada vez que intento recordar. — les confesé adolorido.
Era inútil, subconscientemente, reprimía lo que me había pasado y Anastasia lo sabía, ella sabía que lo que pasó esa noche, fue muy fuerte.
— Aj, ya veo… tu cerebro lo reprime automáticamente, no es bueno.
— ¿están malo Anastasia? — dije.
— Solo las barbaridades más aterradoras, son las que el cerebro desea reprimir, por eso, aunque quieras, no vas a recordar ese trauma, y creo que es mejor así, si no hiciste nada malo, podrás estar tranquilo.
— Gracias Anastasia. — le dije por primera vez con sinceridad,
— Si, de nada, ahora lárgate, no quiero volver a verte.
Después de desayunar, me retiré del apartamento en la que estaba y sin más, me dediqué todo el día, en llamar a mi jefe y explicarle todo lo sucedido para que no me despidiera, y mientras estaba suplicándole a mi patrón que me recontratara, mis vecinas comenzaron a sospechar de mí.
— ¿Entonces Eddy estará bien? — le pregunta Nía a Anastasia.
— Claro, estará bien…
— ¿sucede algo anastasia? — dice Nía preocupada.
— Mmmm… podría decirse que ahora, no confió en nuestro vecino. — le responde con verdad.
— ¿crees que él hizo algo? — le contesta Nía.
— Tal vez, es muy extraño, Eddy ni siquiera intentó llamar a la policía, no dijo nada sobre lo que sucedió, ni siquiera se enfadó con nosotras, además, creo que él también tiene secretos. — manifiesta Anastasia con seria desconfianza.
— Todos tienen secretos…
— No, algunos son más oscuros que otros, tú, yo, tenemos muchos oscuros secretos, pero, Eddy, tal vez, no sea un simple y patético perdedor, hablare con mis viejos amigos, tal vez me den acceso a SIR y así tomar “prestado” la información de Eddy. — responde Anastasia al tomar su teléfono.
— ¿y qué pasa si tus sospechas son ciertas? ¿vas a matarlo? — dice Nía con seriedad.
— No soy la misma de antes, solo, lo llevaremos a la cárcel y dejaremos el asunto. — Explica Romanov al salir de la sala.
Nía se había encariñado conmigo, pero, si ella descubría que era una mala persona, o algo por el estilo, su cariño a hacia mí, se terminaría de forma instantánea, Nía y anastasia eran dos mujeres con secretos muy profundos, al igual que yo, por lo que no sería raro, que nuestra relación de vecinos, colisionara severamente y que todos termináramos en un Limbo de desconfianza y dolor.