Guido y Juan Ignacio habían preferido abstenerse de asistir a la presentación y al momento de que la directora y su ayudante vuelven al hotel, Eva ve al hombre que la espera con paciencia. -Buenas noches, Eva -saluda el productor. -Juan Ignacio. -Es su escueto saludo. -Necesito hablar contigo. -Tú dirás. -A solas -repone él mirando de reojo a Gabriel. -Lo que sea que quieras decirme puedes hacerlo delante de él. -No creo que sea de su incumbencia, mientras menos gente sepa lo que te voy a decir, mejor. -Mejor para quién, Juan Ignacio, ¿para ti? -Para tu hijo. -Yo no tengo ningún hijo. -Hablo de Guido. -Tu sobrino -corrige ella. -Bueno, como sea -responde impaciente-. Quiero hablar de él. -Tú dirás, ya te dije, yo te escucho. Juan Ignacio vuelve a indicar a Gabriel con

