-¡Mierda! -exclama asustada y enfurecida. Las llamas se alzan gigantes y unos hombres entran al lugar atraídos por las llamas. Eva va a gritar, pidiendo ayuda, no obstante, una mano en su boca la detiene. La tiran hacia atrás y la meten a una sala en el preciso momento en el que una de las vigas cae en el mismo sitio donde se encontraba unos segundos antes. La empujan contra una pared sin soltar su boca. -Shhht, silencio, mi doña -susurra al tiempo de soltarla. Eva abre mucho los ojos, la luz es escasa y solo ahora se percata que es su fiel guardián. -Gabriel, hay que salir de aquí. -Todavía no, mi doña. -¡Por aquí! -escuchan a los hombres gritar afuera, buscan a la directora. Todos saben que ella está allí. -¿Crees que pueda haber sobrevivido? Debe estar calcinada entre esos e

