Planes

948 Palabras

—¡Pues lo habrá robado o es un regalo de su "azucarada"! —respondí con acidez, dándome la vuelta para recoger una bandeja sucia—. El punto es que ya se fueron. Pagaron la cuenta, dejaron una propina decente, que por cierto, pienso donar a la caridad porque ese dinero está maldito, y no volverán. —Eso espero —dijo papá, aunque su mirada seguía perdida en el pasillo—. Porque la forma en que te miró al salir... no fue la mirada de alguien que se rinde, Thalassa. —Que mire lo que quiera, papá. El lunes estaré encerrada en mi oficina en la Aguja de Obsidiana, rodeada de números y gente gris, lejos de tipos como ese. Me alejé de ellos antes de que pudieran hacerme más preguntas. Necesitaba moverme, necesitaba que el cansancio físico acallara los gritos de mi mente. Me dediqué a limpiar mesas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR