Alicia espera que todos se acuesten, cuando por fin sucede se levanta de su cama y camina sigilosa hasta el salón de prácticas. Baja las escaleras a oscuras, tomará una vela que permanece encendida en las lámparas que iluminan el pasillo que conduce al salón, pasa su mano por las barandas para evitar caerse por la oscuridad, Un gato que está acomodado sobre el posa manos de la escalera salta sobre ella al ser sorprendido por su mano invasora haciéndola pegar un gritillo y taparse la boca deteniendose un instante. Al ver que nada pasa sigue su camino, el gato la sigue ronroneando. Ella respira hondo, su corazón está esxaltado. En su mano lleva unas tijeras, Por fin llega al pasillo y toma una vela para entrar al salón. Pone las tijeras sobre el piano y va al armario. Saca el vestuario uno a uno, muerde sus labios, y hace lo que muy a su pesar desea hacer para castigar al señor Tom, ¿como se le ocurre ponerla en venta como si ella fuera un jarrón ? Es inaceptable, debe pagar. Alicia toma las tijeras y corta en pedazos uno a uno los llamativos y costosos vestidos, los sombreros, las medias de naylon, los guantes, hasta que saca un vestido, uno rojo con una abertura de un lado con cientos de piedrecillas brillantes, es hermoso, Alicia no se atreve a romperlo, quiere ponérselo y bailar con él, pero un gallo ha cantado, tal vez estén por levantarse, quizás Dalila despierte en algún momento, así que extiende el vestido sobre el piano. Muerde su labio al verlo tan hermoso, tan llamativo, tan brillante. Respira hondo y mira por última vez el vestido, entonces deja sobre el piano una nota que había escrito.
" Con el dinero que le dieron por mi, comprese un nuevo vestuario para las pobres tontas que confían en usted, con odio y decepción, Alicia. "
Entonces decide ir hasta la habitación de Tom, no puede irse sin dinero, y el muy descarado aún no le paga lo que le ofreció. Entra, ve al fondo una cómoda, el hombre duerme aletalgado, camina hasta la cómoda con sumo cuidado, si el hombre despierta y la descubre es su fin, pero no puede dejarle su dinero, abre una gaveta y toma un dinero que está dentro de un saquito de gamusa , sonríe con malicia, sale de allí y camina de prisa hasta la puerta de salida, la abre y se escabulle de la casa con rapidez, tondoy duerme plácido sobre su esponjosa y calientita cama así que sin mayor distracción sale de la casa , está oscuro, así que no sabe bien a dónde irá, solo piensa en alejarse de la casa de mister Tom antes del amanecer, no soportaría ser llevada a la fuerza por un granjero borracho y barrigón y tener que servirle desde la mañana hasta el anochecer.
Más tarde luego de caminar y caminar está lo suficientemente lejos como para sentirse segura y sentarse a descansar un poco. Sonríe imaginando la cara del señor Tom al ver todos los vestidos hechos pedazos, Pero se siente cansada y frustrada, se había imaginado todo muy diferente, bailar con ropa brillante y exuberante y cantar para recibir aplausos le encanta, pero no todos son de fiar, es algo que le falta por aprender.
Se levanta de la escalinata que da entrada a una hacienda extensa llena de flores, árboles y vacas para seguir su camino, buscará una estación de tren que la lleve a algún lado. Al cabo de unas horas no sabe que hacer y pide a Aliss vuelva, promete no ser tan egoísta la próxima vez y pensar también en ella. Aliss no responde, sabe que es cuestión de quedarse dormida para que su otro yo despierte. ¿Pero dónde? No consigue una posada, solo haciendas, caballos, gallinas, árboles y granjeros. Y no confía en los granjeros. Cree que es por culpa de Lena y su suposición aberrante de lo que podría pasarle si se quedaba en el circo. Alicia camina y camina y se siente tan cansada que se sienta a descansar recostada de un gran árbol. Se duerme profundamente, durante varias horas duerme, cayendo la noche, al despertar al otro día Aliss mira los alrededores, está sorprendida, no sabe que hace allí ni cómo salió del circo, pero está feliz y agradecida, ahora es libre, libre para volver con los suyos.
Aliss respira hondo, debe primeramente saber dónde está para saber por dónde ir. Inspecciona visualmente el lugar y se da cuenta que está en una zona agrícola, muchas haciendas, muchos animales y pocas casas. Ve a un joven venir cargando leña.
_ oiga joven, mi nombre es Alissa, ¿me puede decir dónde estoy?
El joven de apariencia regordeta y mirada tímida titubea, muy pocas veces había visto por esos lados señoritas tan finas y bonitas.
_ está en Aldana señorita.
_ muchas gracias, dígame hacia donde dirigirme para poder ir a Adelaida.
_¿ Adelaida? _ dice él y se muestra pensativo.
_ si, de allá vengo_ dice y suspira. El joven respira hondo y rasca su frente.
_ verá usted se va por ese camino, hacia la zona norte, encontrará una estación de trenes, allí podrá preguntar si algún tren la puede llevar a Adelaida.
_ muchas gracias joven, es muy amable_ dice y camina decidida por dónde el joven le ha señalado.
_ oiga señorita..
_¿ Si?
_ la estación de trenes está muy lejos, le tomara dos días si va caminando_ dice, ella pone cara de frustración.
_ debería ir en carruaje, carreta o a caballo.
_ vaya, ¿ Dónde podría alquilar algún transporte?_ luego respira hondo.
_ no tengo dinero_ dice y revisa su vestido, encontrando en su escote algunas monedas. Sonríe victoriosa. De algún lado las tomó Alicia, piensa un instante que habrá hecho en su ausencia.
_ no encontrará ninguno aquí señorita, no hoy.
_ ¿ No? ¿Entonces que haré? _ se pregunta a sí misma.
_ mañana mi padre debe ir a la zona norte a entregar los huevos, si desea esperar hasta mañana.
_ no tengo donde quedarme, ¿sabes de alguna posada?
_ podría quedarse en casa, no creo que a mis padres le moleste_ dice. Suelta la leña y corre entre vacas adentrándose en la hacienda y entrando en una casa al final de la hacienda. Al rato lo ve venir de vuelta y ríe divertida. Al principio corre, luego lleva sus manos a sus rodillas agarrando aire, después sigue corriendo, al llegar a ella sus mejillas coloradas hacen parecer que toda su sangre se fue a su cabeza.
_ dicen .... Que.... Si_ dice agarrando aire entre palabras.
Ella sonríe.
_ yo debo seguir con la leña, ¿vio donde entre antes? Es ahí. Puede ir.
Ella se muestra insegura.
_ no, iré contigo_ dice.
_ vaya, mis padres son muy amables, ya mismo le preparan una comida.
Aliss ve a una señora asomarse por la puerta y hacer gestos con la mano invitándola a entrar. Ella agarra aire, sonríe y agradece al joven quien le sonríe de vuelta y sigue su camino. Aliss camina entre las vacas quienes se muestran recelosas de su precensia. Ella camina nerviosa y acelera el paso, luego camina entre gallinas y muchos polluelos. Hasta que llega a la casa. Toca la puerta y una pequeña niña abre.
_ ¡hola!_ saluda Aliss, entonces la mujer se acerca tras la niña.
_ pase señorita, venga, puede sentarse, soy Ivon , él es Gerald mi esposo , mi niña es Fabi y el jovencito que la atendió es mi hijo frank_ dice complaciente.
_ gracias soy Aliss_ dice. Todos le sonríen, en una hora Aliss come una deliciosa sopa, con verduras y carne de aves.
_ está muy buena señora Ivon.
_ gracias, lo mismo me dijo Gerald_ el hombre sonríe.
_ bien jovencita iré a trabajar, espero este cómoda, mañana la llevaré a la estación.
_ si, muchas gracias.
El hombre se aleja y más tarde la pequeña Fabi muestra sus muñecas a Aliss. Ivon la mira jugar con Fabi a pesar de su cansancio. Le parece un gesto bondadoso pero interviene para que la joven descanse.
Esa noche durante la cena todos comen tortillas de maíz, leche tibia y huevos hervidos con vegetales .
_ ¿y por qué has venido de tan lejos a estos lugares ?_ pregunta Ivon.
_ es una muy larga historia, alguien me trajo a la fuerza, por eso deseo ir a Adelaida, para encontrarme con mi familia, deben estar buscándome_ todos se muestran sorprendidos. Ivon abraza a su pequeña imaginando lo triste que sería la vida si alguien les hiciera algo así.
La familia habla algún tiempo más frente a la chimenea, entonces la pequeña Fabi da brinquitos graciosos bailando alrededor de todos mientras los demás aplauden. Aliss solo espera los aplausos no despierten a Alicia.
Alissa por fin duerme y un nuevo amanecer llega muy rápido. El olor a café le despierta, ella sale de la cama de prisa, acomoda su vestido, su cabello y va a reunirse con Ivon y Gerald.
_ ya te iba a despertar, Gerald partirá en un rato, debe llevar los huevos al hospital, te dejará en la estación y seguirá su camino.
Ivon le sirve desayuno y una canasta con provisiones que le ha preparado.
_ espero que te encuentres pronto con tu familia, eres muy buena, no mereces lo que te ha pasado_ le dice la señora Ivon . Aliss se despide de todos muy agradecida, entonces sube a una carreta sentandose al lado de muchas canastas con huevos.
_ ¿ Entonces son para el hospital? _ pregunta Aliss sobre los huevos cuando ya llevan parte de camino.
_ si, son parte del desayuno de los pacientes.
_en Adelaida no hay hospitales, solo algunos doctores que te visitan en casa_ dice.
_ este es el mejor hospital y es un honor tenerlo en Aldana.
Aliss sonríe. Esta ansiosa por encontrarse con su familia, su madre debe estar muy angustiada, Aliss lleva sobre sus piernas la canasta que contiene panes de frutas, una botella con leche, dos manzanas y tres duraznos. Sonríe por lo amables que han Sido con ella la familia de Frank. Espera volver a verlos algún día. El camino se hace lejano.
_ ¿dice que son para el desayuno? Me parece que no desayunaran hoy_ dice pues la mañana se ha ido y la tarde ha llegado. El señor Gerald suelta una gran carcajada.
_ fue un decir, el hospital tiene su reserva de comida, ricos hacendados de Aldana dan muy buenas contribuciones, también mister Adolf Ruminbg él nos compra a los granjeros huevos, ganado, aves , verduras , todo para el hospital.
_¿ Quien es Adolf?
_ es el duque de Aldana_ Aliss asiente mientras oye atenta la historia del hospital y sus proveedores generosos.
que buenos son, piensa Aliss y también piensa en su padre quien dona muchos alimentos para los poblados pobres de adelaida. Pero no hace falta mencionarlo, no quiere parecer orgullosa.
_ ¿ Y Cómo se llama su padre?_ pregunta por casualidad.
_ Elliot Granchester señor_ el hombre abre grande su boca
_ vaya, de modo que eres la hija del marqués de Adelaida.
_¿ Lo conoce?
_ he oído de él.
_ seguro cosas buenas_ dice ella con gracia.
_ claro señorita, bien.. hemos llegado_ dice parando en la estación.
_ es usted muy amable, le agradezco mucho su generosidad y ayuda prestada.
_ no se preocupe, es mi deber ayudar al prójimo, espero llegue pronto con su familia.
_ muchas gracias señor_ dice y se baja de la carreta. Entonces camina de prisa hasta la estación. Pregunta cuando saldrá el tren para Adelaida. El hombre que la atiende la mira con pena.
_ oh.. lo siento señorita, desde esta estación no salen trenes a Adelaida, tiene que devolverse hasta Pristón, allí saldrá una diligencia... Pero sale cada tres días, y salió una el día de ayer, tendrá que esperar hasta pasado mañana.
Aliss frunce el ceño y su semblante se decae.
_ oh, que pena, ¿sabe usted de una posada donde pueda quedarme esta noche para descansar?
_ si, si camina por esta misma calzada y cruza a la derecha conseguirá la posada de madame Lupita.
_ gracias señor_ dice desganada, solo espera que las pocas monedas que consiguió en el vestido le alcancen para pagar la posada hasta que salga la diligencia. Además, no sabe que comerá hasta entonces. Aliss camina con su canasta de frutas decaída, casi a punto de cruzar a la derecha como le dijo el hombre de la estación y oye una voz.
_ Aliss, Aliss_ Aliss mira hasta un carruaje desde donde le hablan, entonces sus ojos se iluminan, y su sonrisa se hace grande de la emoción.
_¿ Señora Susan?_ es la madre de Dominick. Aliss camina de prisa al carruaje.
_ hola cariño, que haces tan lejos de Adelaida, ¿ Cómo estás? Ven sube.
Alissa sube de prisa, está feliz de verla, por fin sabrá de Dominick.
_ es que.. me raptaron, vine a dar aquí, intento volver...por favor, dígame cómo está Dominick, por favor, dígame qué está bien.
Susan toma sus manos y las aprieta, entonces le sonríe.
_ él está bien cariño.
Los ojos de Aliss se iluminan más aún, entonces una lágrima de felicidad sale de sus ojos.
_ me dijeron que había... Me dijeron que él... Que el había ...muerto_ dice como en un susurro.
_ oh, por Dios ¿quien podría ser tan cruel? Claro que no, estuvo muy mal cariño, pero los médicos pudieron salvarlo.
Aliss suspira dichosa y muerde su labio, entonces limpia sus lágrimas con el dorso de su mano.
_ que bien, que bien, estoy muy feliz, me moría de la pena de pensar que era cierto_ Susan sonríe conmovida.
_ ¿ A dónde te dirigías ahorita?
_ a una posada, la diligencia no saldrá a Adelaida sino pasado mañana, ya quiero ver a mis padres.
_ hagamos algo cariño, ven a nuestra casa, le escribiré a tus padres, le diré que estás bien, vendrán por ti enseguida, y podrás ver a Dominick_ propone Susan. Aliss brinca feliz sentada en el asiento y luego abraza a la señora Susan.
El carruaje avanza y poco a poco Aliss se acerca al momento tan esperado.
Al llegar ante una bonita casa con jardines colgantes en la entrada, un césped bien cuidado y una bonita fuente de agua el carruaje se detiene. Susan le sonríe y baja del carruaje,luego le pide a ella que baje y la siga. Aliss baja del carruaje y mientras camina tras la señora Susan su corazón brinca feliz. ¿ Que le dirá a Dominick?¿ Cómo reaccionará él al verla ? Aliss agarra aire para intentar controlar sus nervios. La señora Susan abre la puerta, y Aliss entra tras ella.
_ ven_ dice y sube las escaleras, Aliss camina tras ella. Finalmente Susan se detiene ante una puerta. La toca dos veces.
_ pase_ Aliss oye la voz de Dominick provocando en ella una alegría inmensa, en algún momento llegó a pensar que nunca volvería a escuchar esa voz. Susan abre y entra.
_¿Cómo estás Dom?
_ bien mamá, ¿ Cómo te fué?
_ muy bien, me encontré con alguien, alguien que vino a verte.
_ no quiero ver a nadie madre_ dice con desgano.
_ pues si querrás a ver a la personita que está aquí tras esa puerta_ él respira hondo. Susan camina hasta la puerta, la abre y se asoma.
_ pasa cariño_ dice sonríente. Aliss respira hondo y camina poniéndose en el umbral de la puerta. Los ojos de Dominick se iluminan.
_ ¡Aliss!_ exclama. _¡ Aliss!_ repite.
_ Dom_ dice y corre hasta él. Él extiende sus brazos y ambos se dan un abrazo, un abrazo sentido. Ella empieza a llorar.
_ Aliss , no llores_ dice él mientras ella empapa su pecho con sus lágrimas.
_ estás bien, estás bien_ susurra ella. Entonces levanta su cara para mirarlo , él también llora de la felicidad.
_ no sabes lo mal que me he sentido de pensar en lo que pudo pasarte Aliss, no quería vivir sin saber que te hizo ese infeliz y por qué te llevó de esa manera.
_ yo no importo Dom, lo importante es que tú estás bien, estás aquí, vivo, a mi lado.