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La Hija Del Peligro

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otro mundo
surrender
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Descripción

El aire deja que mi cabello corto se alborote, la adrenalina en mi sangre corre por mis venas hasta llegar a mi corazón galopando como el mismo animal que llevo en mi interior, mi mente se va a otro nivel de despejo amiento, enfocada en un solo objetivo ... en el objectivo.

Si se pregunta ¿Quién soy? Bueno ...

Soy Keyla Cortes, tengo 16 años de edad y soy La Hija Del Peligro. No soy la típica chica normal que todos conocen, me han convertido en un arma mortal o como me dicen : un arma de contra ataque para los enemigos...

Una chica 'sin sentimientos'...o eso creía.

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Prólogo
20 de Abril. Es alucinante escuchar mi respiración agitada, el sonido de una bala al ser disparada , la mirada asesina de tu enemigo deseándote la muerte... Sí, esa es la emoción de mi trabajo,de mi día a día como ser humano. Soy una clase de agente que trabaja con un solo objectivo... Eliminar al enemigo. Puede sonar fácil y sencillo, pero no lo es, ya que tienes todo en juego, implicando tu propia vida y a veces la de tus seres queridos. En mi caso la única familia que tengo es mi padre, uno de los jefes de este lugar, Wiliam Cortés, uno de los mejores en el bando, reconocido por su agilidad con las armas y mi hermano, Jonas Cortés, mi hermano mayor aunque no está involucrado en el asunto tanto como yo, es también parte de nosotros aunque no lo quiera admitir, su sutil y genial fuerte es la tecnología nos ayuda a saber más sobre los enemigos a la hora de la batalla. Aunque siempre he tenido una pregunta. ¿Cómo será tener una vida normal de adolescente? Digo, no es que no me guste mi vida tal como es... Nahhh, a quién engaño en realidad no me gusta, pero ... Es lo que hay y no hay vuelta atrás. -Señorita Cortés... -Señorita Cortés.- me sacan de mis pensamientos -¡¿dígame?!-volteo para encontrarme cara a cara con el jefe. -Señorita 248 ¿estabas pensando en pajaritos en el aire o qué? Si se preguntan por qué me llamó señorita 248,es mi código de m*****o, aquí cada persona partícipe de la banda tiene un código el cual fue colocado en nuestro cuerpo además se puede disimular como un tatuaje,el mío es una estrella de la muerte con el número en medio de esta. -No, no señor. - A mi oficina, ahora- se da la media vuelta y yo le sigo intentado llevar su paso, ya que él es un hombre alto y por supuesto con piernas largas, todo lo contrario de mí. Cortas, Cortés ven alguna diferencia. Ja,ja,ja olvidenlo. Lo único en este momento que se me viene a la mente es ¿qué hice? Lo único que hice esta semana fue ir a las 6 misiones a las cual él me mandó y comerme una caja de do.... ¡La caja de donas! ¡Ay, ya yai! espero que no sea la caja de donas que siempre le traen los miércoles. ¡Ay no! ¡que no sea esa! ¡¡¡QUE NO SEA!!!. Seguimos caminando por el pasillo hasta llegar a su oficina,el jefe me hace una seña con la mano para que yo pase primero. -Señorita 248,Tome asiento- obedezco y me siento en una de las sillas que están al frente de su escritorio, mientras él se acomoda en un silla, ¡ay, que asiento tan incomodo! Rompiendo el silencio, hablo- sí es por la caja de donas, no sabía,es que se veían tan, tan deliciosa y tenia tanta pero tanta hambre que ...- me pongo a rogarle juntando las manos y apollando mis codos en el escritorio acercando un poco mi cuerpo al mismo y haciendo que mi pecho quedé contra en el escritorio. -¡¿Que usted qué?!- dijo confundido - no era para eso que la cité a mi oficina - dice con su voz fría y gruesa - 248 usted quedó asignada para una misión muy importante que su madre...- abro mis ojos un poco más, poniendome en una posición un poco más seria pero sin salir aún de mi asombro - no terminó en su debido momento. Mi mente viaja a otro mundo. ¿Cómo que la misión que mi madre no terminó? Mi madre, la 146 era una de las mejores en su línea y en el bando ella se podría decir que fue la que fundó el Bando Pantera. Aunque sí, mi padre me ha hablado un poco de lo que pasó en ese entonces y cuál es la razón por lo que mi madre no está con nosotros, me sorprende el hecho que me eligieran a mí. Salgo de mi transe y devuelvo mi atención al asunto. - Y... ¿cuál es la misión?- hablo con voz sería. En ese precioso momento mi padre entra por esa puerta. ¿Qué hace él aquí? Me volteo para rectificar si era mi padre. - ¿Qué haces aquí ?-me pregunta mi padre- - Dándole a entender que no voy a permitir que hagas esa misión- su tono de molestia se es muy notable. Con sus puños cerrados a sus lados. Ver la cara de mi padre con un poco de preocupación me hace dudar y preocupar me ya que es raro en él. Él termina de pasar la gran oficina sin dejar de mirar al jefe y colocándose de pie detrás de mi asiento, agarrando mis hombros. Después de un pequeño silencio incómodo él empieza hablar. – Ella no... – toda seguridad de esfuma de su rostro y solo aparece el miedo tenso hablando entre dientes — no puede ir, manda otra persona, pero me niego que sea ella. —147, usted sabe muy bien que esta misión es una de las importantes para la banda — arregla su corbata mostaza sobre sobre cuello y toma otro trago de su café amargo con nuestros ojos puestos en su manzana de adán, y nos mira detenidamente antes de volver hablar y cruzar sus dedos sobre la mesa. — Si no se llega completar sin dejar ni un cabo suelto puede llegar a terminar con toda la banda. Es como si se mundo se derribada entre sus dedos, como si agarre pierde fuerza y tratará de mantener de pie con todos sus esfuerzo. Siento como dedos empiezan a tensarse sobre mi piel expuesta de mis hombros. –Sí, lo sé pero te lo pido. Mándame a mí — es como si su voz rogara hasta el más mínimo intento, su preocupación emergente en todos los expreciones y no puedo evitar voltear a verlo y detallar la desperación papillote naciente. – Ya lo hablamos, ha está decido — mi padre agacha la cabeza rindiendose sobre el hecho real que estaba sucediendo — sabes que ella es la única que puede terminar con esto. No entiendo nada. Mi padre, hombre fuerte con pies en el suelo y con carácter del demonio lo veo por primera vez en mi vida, volverse vulnerable y subir su cabeza con dignidad alejando sus manos de mi y dar su último acto de rendirse. – Señorita 248. Ya te mandaremos la coordenadas de la misión. Tendrás que vivir con una familia la cual te ayudarán en la misión. Ya se puede retirar, mañana empieza. – Sí, señor — me levanto del asiento y me dirijo a la puerta junto a mi padre. – Y... señorita 248 — vuelve a llamar y volteo rápidamente. — ¿Sí? – Sobre mi caja de donas... ¡Ay dios! ¡Ya me pilló ! – Yo...- balbuceo. – Que no se vuelva a repetir, se puede retirar.— deja su advertencia al aire y se me hace casi inevitable tratar de evitar sonrojarme por la vergüenza. — Sí, señor. Salgo más rápido posible,dejando salir un suspiro contenido entre mis labios entreabiertos. Caminamos y nos empieza inundar silencio sin decirnos ninguna palabra. Soy capaz de lanzarle una mirada fugaz y no hay resultado alguno. Me enfrento a mi padre en medio del camino. No se inmuta, solo me mira como si quisiera decirme tantas cosas con su mirada quebrada. — ¿Qué pasa?— rompo el silencio preguntando desesperante —Por qué no quieres que valla?- una lágrima es capaz de abandonar sus ojos y es vacilante la mirada en la que domina su silencio pero baila la desición de seguirlo conservandolo o no. — Yo... ¿Te acuerdas de la vez... Que te conté que tu madre desapareció en una misión?- dice con dificultad. Afirmó con la cabeza con lentitud. — Bueno... Tú madre era... Todo para mí, ella era una mujer dura, fuerte, con mucha determinación y muy pero muy hermosa ... Deja relucir una pequeña sonrisa mirando a la nada y vuelve a mirarme, mientras que retomamos el paso de nuestras caminata. – Su misión era ...esa... Y ya terminando ,ella... D-desapareció - diciendo todo poco a poco se le va quebrando la voz, aún así, sigue hablando - yo también estuve involucrado en esa misión, ella iba a ir por los papeles finales y yo me quedé con el grupo ya que ese era el plan. >>En ese instante cuando ya íbamos a regresar tuve un mal presentimiento, y así fue... Luego de unos minutos, decidí ir por ella, ya cuando estuve a punto de llegar a la puerta escuché unos gritos y con eso solo basto para ponerme en alerta y reaccionar. Lo último que pude llegar a oír fue: "la libertad siempre será el mejor regalo para un individuo." Al escuchar eso seguí corriendo hasta llegar al lugar donde se suponía que ella estaba y... Me di cuenta que ya era tarde, algunas gotas de sangre en el piso y... Sólo su...– se aleja un poco de donde nos encontramos y va directo a unos cajones, al parecer quiere buscar algo, lo saca y vuelve a mí con un collar en sus manos, un fina cadena de oro con un dije de rosa con un muy peculiar color, era rojo intenso entremezclado con dorado - este era su collar se lo regalé cuando...- sale una lágrima en una de las esquinas de sus ojos - cuando nos conocimos. Al escuchar eso siento algo removerse dentro de mí y luego siento que algo se resbala por mi mejilla y me doy cuenta que esto me afecta más de lo que creí, siento que mi corazón late tan rápido que de un momento a otro puede salirse de mi pecho. Por durante mucho tiempo sin recibir ni un ápice de información siento que es demasiado para procesar. - Me siento tan culpable - cae sentado en unos de los muebles de nuestra sala y tapa su rostro para que no lo vea. Me siento a su lado y lo primero que hago es darle un abrazo el cual él corresponde. - No fue tu culpa, se que si hubieses tenido la posiblidad de hacer algo lo hubieses hecho pero no te responsabilises de algo que no fue tu culpa - él me mira con ojos de tristeza - ya dejemos el pasado y sigamos adelante, sé que es difícil pero lo podemos lograr... Juntos. Tiene su mirada fija en mí y la expresión de su rostro es de nostalgia pero también hay adoración, posando su mano tiernamente en mi rostro, para luego dejar salir sus lágrimas sin control alguno, sigo sin poder entender toda ésta situación. Me quedo quieta en la misma posición. - Eres igualita a tu madre, hija mía - le sonrió y rueda una lágrima por mi mejilla sin que pueda controlarla - tan madura, para cada momento bueno o malo, sabes qué decir pero manteniendo siempre tus pies firme en la tierra- me abraza- nunca cambies, hija. *** Luego de escuchar esto me lleno de muchas emociones que de verdad nunca imaginé experimentar. Desde muy pequeña he sentido admiración y respeto para con él y me siento extasiada de ver esa alegría en su mirada y esas ganas de querer ser mejor cada día. - Gracias, padre. Déjame demostrarte que sí puedo lograrlo y que puedo cumplir todo lo que me propongo - al escuchar eso mi padre se separa de mi. - Bueno...- me agarra de las manos - entonces ve arreglar tus cosas para mañana. - ¿En serio? - digo mostrando una media sonrisa. - Sí, en serio... Sé que lo harás bien y regresaras sana y salva - me desordena el cabello y eso hace que yo la agache un poco y me reía - si no es así, te castigaría por casi toda tu vida. – Jajaja, siempre me dices lo mismo pero nunca lo haces- me retiro de ahí, voy en camino a mi habitación, entro y empiezo a buscar algunas armas. ¿Qué? No me juzguen... Es algo normal en mí vida. No soy la típica chica que tiene en su cuarto muñequitos,peluches, etc. ¿Pero qué pensaban? He vivido con dos hombres toda mi vida y vivo prácticamente en lugar de que si no aprender a matar no sobrevives. Cuando justamente empiezo a limpiar una de ella, la cual es una de mis favoritas. La llamo fénix, es un amor. Escucho que tocan la puerta- pase- le permito la entrada a mi zona de confort y tranquilidad, escucho me mueve la manilla y vuelvo amo mirar a mi arma fenix, cuándo abren la puerta siento una mirada fija hacia mi, no en volteo porque se exactamente quien es - que se ofrece, hermanito. - Jejeje hola, Key - desde niños el me llamo así de cariño , no despegó en ningún momento la mirada de mi arma- necesitamos hablar. - Si es sobre lo de la misión, ya hablé con el mal humorado señor cortes - refiriendome a mi padre. - No es sobre eso - su voz fuerte hace que deje de mirar a mi arma y voltee a verlo un poco confundida. - ¿Entonces de qué?– Se rasca la nuca. – Bueno ... Sobre ti - esta vez soy yo la queda sin palabras para poder responder solo esperando que el siga con todo lo que me tenga que decir. Lo conozco y si no dejo que el me diga va estar preocupado por mi hasta que vuelva. Cuando veo que está vez no se mueve o trata de decirme nada me preocupo un poco, doy unos paso hacia el pero manteniendo nuestra distancia y poniendo con los brazos cruzados sobre mi pecho. -¿Qué pasa? Cuéntame. En ese momento se escucha algunos tiros y cuando escucho a mi padre decir #45. ¿Pero qué? Cuando son código con # , ejemplo #23, #76, etcétera son son de acción. En este caso el código, #45 es de batalla de bandas. Agarro mi arma la cual estaba limpiando y voy a la puerta me agarró del marco inclinado todo mi cuerpo así afuera. -Después hablamos del tema, Bro. Y con eso salgo pirada a donde esta mi padre al responder al código #45. ~~~

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