…ella me vio, alzo mi cabeza y me dijo: —No te preocupes mi niña yo tengo la culpa por conservar ese espejo que encierra tanta maldad, veras te voy a contar la historia de ese espejo y el porque está roto, hace mucho tiempo cuando tu papá y tus tíos eran aun pequeños una mujer muy mala nos regaló el espejo, nosotros aun no sabíamos lo mala que era y con qué intención nos lo regalo, así que lo recibimos con gusto, en ese entonces lo puse en la sala para que cuando vinieran las visitas y lo vieran lo bonito que estaba y si, a todo mundo le gustaba, en unas semanas cuando tu tío José que era el más pequeño de los tres empezó a obsesionarse con el espejo, se sentaba enfrente de él y desde ahí jugaba, pero parecía que jugaba con varios niños que él veía, pero nosotros no, después por las noche

