Me sostiene para dar vueltas en el aire, ambos sonreímos mientras una canción de rock suena en el fondo, me atrevería decir que es AC/DC, él parece ser muy divertido, y se preocupa de cargarme bien, para evitar que me caiga y me lastime.
- Está muy pequeña para escuchar ese tipo de música – se queja la mujer cambiando la estación de radio.
- Oh vamos boo, un poco de rock no le hace daño a nadie, además a Ellie le gusta, ¿no es así, pequeña? – pregunta cariñosamente y asiento.
- Noah… - se queja la mujer poniendo ambos brazos en sus caderas.
- Al menos ya queda claro que la gruñona es ella – murmura señalándola – elige la música tú – le anima.
Las guitarras eléctricas y voces roncas son cambiadas por una balada suave y dulce, ella se une a nosotros y los tres sonreímos, ambos me cargan mientras nos mesemos al ritmo de la música. Él entona algunas partes de la canción.
- … And I feel the love is dead, I´m loving angels instead. And through it all, she offers me protection a lot of love and affection whether I´m right or wrong… - ella sonríe y él le da un beso corto en los labios.
- Tenías tu lado encantador y romántico – contesta ella con aparente burla.
- Por supuesto que sí, nunca lo olviden, ustedes dos son los ángeles de mi vida.
La oscuridad de la habitación es abandonada por una brillante luz blanca que me obliga a despertar. Nora, la enfermera encargada de velar por mis signos vitales y todo lo que necesite ha venido en el turno de la madrugada. Por órdenes del doctor debo quedarme internada por lo menos tres días para poder tener una mejor atención.
Es imposible pensar en dormir, no cuando me he acostumbrado a salir durante toda la noche con Ethan, tuvo que irse de aquí apenas avisaron a mi familia del accidente, no estoy preparada para contarles sobre él, y dudo que él desee que ser presentado ante toda la familia Jennings como mi “persona sin categoría”.
Suspiro y le pido a Nora que me alcance mis audífonos, al menos la música será mi acompañante esta noche, ya que ningún integrante de mi hermosa familia quiso quedarse a pasar la noche conmigo, pese a que les conté que fui atacada en un club. Sí, mostraron preocupación por un momento, pero para ellos, lo que vivimos Emma y yo fue nuestra culpa. Tienen la errónea idea de que provocamos el ataque.
Nadie tiene derecho a aprovecharse de ninguna persona, y duele saber que todavía hay personas que juzgan a la victima en lugar de apoyarla. O puede que lo hagan simplemente porque se trata de mí, estoy segura de que si fuese Allison la que estuviera en la camilla, todos estarían peleando por ser quien la acompañe durante sus noches en la camilla de un hospital, y nadie descansaría hasta que se obtenga justicia.
Mientras Never let de go de Florence and The Machine me arrulla en la sola noche, abro la aplicación de notas en mi celular para desahogarme.
No puedo evitar sentirme impotente, como si no pudiera tener el control de absolutamente nada en mi vida, se supone que nacemos con el derecho a ser libres, pero ¿realmente lo somos? Al menos yo no, vivo para hacer todo lo que mi abuelo diga. Y aun así fallo en mis obligaciones.
Veo a todos progresar y siento que sigo estancada, como una brújula averiada navego sin dirección exacta... Siempre tuve una fascinación por los cascanueces, quizá porque en el fondo me siento como si también fuese un bonito y costoso muñeco, solo una colección que sirve una vez al año, que es recordado en una fecha importante y ya.
Me siento como el m*****o menos importante de la familia, el amigo en el que todos piensan al último, simplemente todo es agotador, me repito todos los días que estaré bien con la esperanza de que sea cierto, pero comienzo a perder la fe. Quisiera abandonar todo, y simplemente irme.
Mensaje de Ethan
¿Sigues despierta?
N: Dormía plácidamente hasta que la enfermera vino a despertarme.
E: Odio los horarios de visitas y los guardias de seguridad, arruinan nuestros planes.
N: ¿Mirarás las estrellas?
E: ¿Sin ti? No hay forma, cariño.
Sonrío como boba frente a la pantalla del teléfono y me concentro en la música, debo intentar dormir, como si el dolor de costillas y haber estado en una situación traumática con aquel hombre, mis abuelos no tuvieron mejor idea que traer a Eric para una cita mañana a primera hora.
Sé que suena lógico desde cierta perspectiva, sin embargo, para mí es sumamente estresante. Se supone que tu terapeuta es aquella persona a la que le puedes contar todo lo que piensas y por lo que has pasado en tu vida, tus deseos y temores, y no debería juzgarte, sino comprenderte y ayudarte a que tú mismo entiendas tu mente, y poco a poco mejores.
Pero Eric tiene métodos extraños. Ante cualquier "señal de alarma" propone internarme, aunque sea un fin de semana en su hospital psiquiátrico, lo cual es horrible, sólo me drogan al punto en que no recuerdo nada. Es incluso exagerado, por ejemplo, cuando se enteró que me hice un tatuaje de alas de ángel en mi nuca sugirió que sea internada una semana entera de la cual no tengo memoria alguna. ¿Qué tan peligroso puede ser un tatuaje que simboliza un ángel?
Por lo que tiendo a ocultarle ciertos detalles, en especial sobre mis sueños, he notado que Eric se altera muchísimo cuando le mencionaba el material que el inconsciente libera en mi mente a la hora de dormir, y definitivamente no deseo una estadía en su hospital sin siquiera tener un motivo.
Horas más tarde mi querido psiquiatra se encuentra frente a la puerta sonriendo amablemente e incluso pide permiso para entrar. Como si pudiera negarme a verte, idiota.
- Nicholas me comentó lo que te ocurrió, y lo lamento mucho, Noelle, aunque al menos no pasó a mayores - dice sentándose en el sofá que tengo al costado.
- Sería bueno que se lo menciones a mi abuelo, para él todo fue mi culpa y probablemente lo merezco - respondo con más rencor del que debería mostrar.
- Cada persona expresa de distinta manera sus emociones, Noelle, y no todas son acertadas. Ese tipo no tenía ningún derecho de agredirte de esa manera – sus palabras son convincentes, e incluso reconfortantes, pero conozco tantos años a este hombre que sé que no está siendo del todo sincero.
- Lo sé, pero no me arrepiento, ese hombre estaba dispuesto a violar a mi amiga - le cuento y supongo que puedo aprovechar los servicios de Eric para hablar sobre este tema tan delicado.
- Fue muy valiente de tu parte defenderla, sin embargo, me queda una duda ¿por qué lo hiciste? – lo sabía, era cuestión de tiempo para que suelte la bomba directo a mi rostro.
- ¿En serio me estás preguntando eso? ¿No me oíste? La iba a violar, Eric – respondo abriendo mis ojos con desesperación, era un momento en el que faltaba tiempo y debía tomar una decisión para ayudar a Emma.
- Y en lugar de pedir auxilio o buscar un objeto con el cual golpearlo decidiste arriesgarte a pelear contra un hombre armado - dice mirándome a los ojos - ¿por qué Noelle?
- Cada persona reacciona distinto, no lo sé, fue lo primero que se me ocurrió hacer – digo encogiéndome de hombros.
- ¿Lo dirás tú o quieres que lo diga yo? – me reta acomodándose los lentes, me atrevería a decir que está disfrutando de este momento, es enfermizo.
- Ya te dije que no lo sé, fue un reflejo. ¿O planeabas que intente entrar en la mente de ese hombre, así como tú lo haces conmigo desde que tengo uso de razón? – contrataco y lo miro a los ojos.
- Fue un comportamiento impulsivo y autodestructivo, Noelle, ¿sabes por qué lo hiciste? Sí que lo sabes, pero como siempre eliges el camino difícil. Bien, lo diré yo. Porque pensaste que la vida de tu amiga era más importante que la tuya. No te importaba lo que ese hombre pudiera hacerte, porque no te importa vivir, nunca lo ha hecho – contesta hablando entre dientes, pero dejando que escuche claramente a cada una de sus palabras.
- Eso no es cierto – titubeo - Emma estaba en peligro y sólo pensé en ayudarla, perdón por no armar un mejor plan. No todos tenemos doctorados y estudios en diferentes países – intento utilizar el sarcasmo en mi defensa, aunque dudo que sirva de mucho, estoy aplazando una situación de la cual no tengo escapatoria.
- ¿Por qué sigues mintiendo? Ambos sabemos la verdad. Vamos, Noelle, dilo – me anima con sorna.
- Eric, basta – respondo apretando mis puños, enfocando mis fuerzas en mantener la calma. No dejes que te gane, respira y concéntrate.
- Deja de negarlo, Noelle. ¿Acaso no crees que la vida de Emma es más importante que la tuya? – insiste sin intención alguna de retractarse.
- ¿Y acaso no lo es? - grito- Tú no la conoces, ella es feliz, y la quieren, no quería que un imbécil le arruine la vida. La mía ya está arruinada desde que tengo seis años, y ambos lo sabemos, Eric - mis ojos luchan contra las lágrimas y el terrible dolor de garganta que me invade es cada vez más fuerte - si algo me pasara nadie me extrañaría. No he hecho nada con mi vida en todo este tiempo, pero si algo me llegaba a pasar, si ese hombre me asesinaba, al menos hubiese podido proteger a alguien que sí aprecia su vida.
- Bueno, Noelle, ambos tenemos mucha experiencia en esto, ¿qué crees que está ocurriendo contigo? – pregunta mientras toma algunos apuntes en su vieja libreta.
- Según yo estoy desahogándome con la persona equivocada sobre problemas de mi vida, pero según el hombre con maestrías y doctorados, debo estar comenzando otro episodio depresivo que se encuentra en sus inicios, me atrevería a decir que usarías alguna de tus frases como "detecto ciertos deseos suicidas que de no ser tratados a tiempo pueden acabar en terribles consecuencias" – contesto imitando el tono de voz que utiliza cuando estamos en sesión.
- No me gustó el sarcasmo, pero estás en lo cierto. De no ser por tu estado recomendaría unos días en mi hospital. Hay algo que me llama la atención en tu respuesta, dijiste que te estás desahogando con la persona incorrecta, ¿quién sería la persona correcta entonces? – desvía la mirada de su libreta y la dirige hacia mí. No puedo hablarle sobre la existencia de Ethan, se lo contaría a mi abuelo y podría traerlo muchos problemas. Muerdo mi labio mientras intento pensar en alguna respuesta para distraer a Eric.
- Yo, obviamente - la presencia de Alex logra salvar el día una vez más - bueno doc, hora de que se vaya.
- Estoy en medio de una sesión – responde Eric consternado por la brusquedad en la forma de hablar de mi primo.
- No le pregunté, le estoy informando que es hora de que se largue, si no quiere que mi abuelo deje de financiar su hospital, claro – Alex señala hacia la puerta y mira atentamente a Eric, y no puedo amarlo más por hacerlo enojar.
- Nos vemos la próxima semana, Noelle – dice a manera de despedida, y, por más que disimula, sé que está enojadísimo por ser echado tan irrespetuosamente de mi habitación.
- Odio a ese sujeto – él hace un gesto de desagrado señalando a Eric, se encoge de hombros y se sienta a mi lado, toma mi mano con lentitud y besa mis nudillos – vine apenas me enteré de lo que pasó. Juro que mataré al imbécil que te hizo esto.
No hay necesidad, primito, ya está muerto , pero es algo que tendrá que ser un secreto entre Ethan, Emma y yo, o podría costarnos muy caro. Era una vida humana, no una muy valiosa, ningún asqueroso abusador de mujeres puede serlo.
- Tranquilo chico malo – me burlo – estoy bien, nada que seis semanas de descanso no arreglen.
- ¿Y tu amiga? ¿Se encuentra bien? – pregunta con preocupación.
- Sí, no fue más que un gran susto y algunos golpes – contesto restándole importancia a la noche de ayer.
- Creo que es obvio que me quedaré contigo hasta que te recuperes, seré tu sombra en todo momento y nada ni nadie podrá evitarlo, Elle, eres mi persona favorita en esta familia, y creo que en todo el mundo – dice juntando nuestras frentes – recuerda que me tienes a mí, y aquí estaré siempre que me necesites.
- Me harás llorar, idiota – sonrío y apoyo mi cabeza sobre su hombro.
- Qué asco, aléjate, no quiero que dejes tus mocos en mi ropa – responde separándonos con sus manos.