«Hay algunas necesidades que necesitan ser… satisfechas.» ―Josh ―¡Josh! El grito que atravesó las paredes y llegó a mi habitación hizo que mi postura, antes relajada sobre la cama, se irguiera. Y consecuentemente, el libro que tenía apoyado sobre mis piernas, mientras leía una de sus últimas páginas, cayera a un costado. ―¿Qué pasa? ―pregunté alzando la voz, esperando que mi papá me oyese. ―Necesito hablar contigo. Baja un instante ―pidió. Era día de semana, tanto mi papá como mi mamá habían vuelto temprano a casa, y era probable que se encontraran en la sala conversando sobre algún avance médico. Ellos amaban la medicina; además de ser su profesión era su pasión. Mis papás eran unos de esas personas que, afortunadamente, habían nacido sabiendo cuál sería su vocación. Curar a persona

