| 1. La misión |
Conducía en mi moto hacía Canadá, en donde debía presentarme en la agencia central para entregar mi papeleo de la misión en noruega, que aunque me hubiera llevado más tiempo de lo que se tenía planeado, había podido concluirla con éxito.
Me encontraba enfrente de la agencia, decidí entrar para poder salir rápido y disfrutar de mis vacaciones, las cuales desde hace rato ansiaba poder tenerlas, una vez entre me registre con Beatríz, una chica joven de cabello mono, ojos redondos y medianos de color verde, contaba con un lunar en su pómulo derecho, el cual la hacia ver encantadora y aun mas cuándo se sonrojaba, era bajita y aunque el señor Monsolve le hubiera pedido que fuera una espía ella no aceptó, se negaba rotundamente, puesto que no era capaz de dañar o herir a alguien física o mentalmente, eso le parecía muy cruel y lo entendía; una vez que me había entregado los papeles me dirigí al ascensor, en donde casualmente me había encontrado con mi amigo más cercano, aquel que conocía la gran mayoría de cosas sobre mí.
-hola Ross - al terminar de saludarme, me causo cierta gracias, no solo porque lo decía en un tono "serio" sino que también muy formal; mi nombre completo es Ginger Avery Boswell Ross, tengo 24 años hace 4 años inicie el trabajo de ser espía, no fue nada fácil y en muchas ocasiones quise rendirme pero yo no era así, sin más me dispuse a responderle
- hola McCoy, ¿cómo te encuentras el día de hoy? - Adam McCoy se hecho a reír, por lo que yo también lo hice
- jajajaja, bien y ¿tú?
- muy bien gracias
- ¿lista para tus vacaciones? - el sabía cuanto las quería y las necesitaba, por lo que me dispuse a asentir, cuando el elevador abrió sus puertas me baje de este, no sin antes despedirme de Adam y planear para salir esta noche
Caminaba con paso firme hasta la oficina del señor Monsolve, toque una y dos veces hasta que escuche un pase, entre, salude y deje mi reporte encima de su escritorio, cuando me disponía a salir mi jefe me detuvo
- ¿qué pasa señor Monsolve? - ya sabia lo que tenía preparado para mí, simplemente rezaba porque no fuera lo que yo creía
- Srita. Boswell, disculpeme pero sus vacaciones no serán posibles, la necesitó en una de las misiones más complejas que el cuartel allá adquirido
- pero señor...mmm... Esta bien lo haré, y deseo un aumentó de sueldo si voy a perder mis vacaciones - el señor Monsolve acepto,abrió su cajón del lado izquierdo de donde sacó un sobre con toda la información que necesitaba para realizar la misión con éxito, una vez hecho esto salí de su despacho con enojo, mientras bajaba por el ascensor veía los documentos, cuando se abrieron las puertas de este, salí y me dirigí a las puertas del edificio en donde se encontraba Adam con una gran sonrisa.
- hola hermosa, eso fue rápido, ¿Qué traes hay?
- son los documentos para mi nueva misión
- ¡¿Qué?! ¿Pero y tus vacaciones? No es justo, voy a ir a hablar con el señor Monsolve - no le permite dar ni un solo paso, para cuando lo detuve
- tranquilo, yo acepte y tendré un aumento en el sueldo, no pasa nada, ahora ¿nos vamos?
- esta bien, vámonos - me subí en su carro, ya que mi moto la deje guardada en el estacionamiento del edificio para que la enviaran a mi nuevo destino.
...
Llegamos a un restaurante hermoso y elegante, me sentía un poco mal por como iba vestida, al parecer Adam lo noto, puesto que se me acerco y paso uno de sus brazos por mí cintura pegandome hacia él.
Debía admitir que Adam era lindo, y que me gustaba, me hacia sentir tan bien siempre que lo necesitara, pero hace poco había terminado con la novia, se que es duro para él, ya que llevaban dos años, pero cuando él le iba a proponer matrimonio ella le dijo que amaba a alguien más y que no merecía ser engañado.
Nos dieron una mesa junto con las cartas, cuando ya sabíamos que pedir, llamamos al camarero y le dimos nuestras ordenes, una vez que el anoto todo se dispuso a irse.
- ¿Qué misión te tocó? - guarde silencio, hice lo posible para que no preguntara, puesto que sabía que no le agradaría y que se negaría a dejarme ir
-mmm... - estaba mirando la mesa y jugando con mis dedos, no sabia que inventarme para que no se enojara
-dime Avery - ya que, si mentía el se daría cuenta, respire profundo y dije
- Dubai... William... Cameron... Black de Loughrey - al terminar de decir el nombre de la persona que era mi misión, sus ojos denotaban enojo, no le gusto para nada, pero el sabía que no me iba a negar.
- ¿Dónde te quedarás?
- ¡¿ah?! - no comprendía su pregunta por lo que él se dispuso a decir
- me preguntaba donde te quedaras esta noche, tal vez te gustaría venir a mi casa
-ahhh, sisisi por supuesto, aunque no quisiera incomodarte
- tú sabes que siempre eres bienvenida, sabes que te quiero y me molesta esta misión en específico pero yo te protegeré - no entendía a que se refería con que me protegería, pero lo deje pasar porqué no parecía tener mucha importancia, savia que el me protegería donde fuera que estuviera.
- muchas gracias Adam - después de decir esto llegaron nuestros pedidos, la noche paso de manera rápida, llena de risas, unas cuantas lágrimas de mi parte, un poco de enojo, pero era normal, era mi amigo y lo quería mucho sin importar lo que me dijera o lo que llegara hacer, sabía que el no me lastimaria, o por lo menos no sin mi consentimiento; para eso somos espías, para no dejar que nadie entre a nuestro corazón y nos descontrole las ideas y de paso las hormonas.