Antonio, Karina y Gaston, iban en el automóvil de atrás, vigilando si no encontraban nada sospechoso. Habían perdido de vista al automóvil que les señalo Marcos. —¿Podes ver a aquel Roll Royce phantom? — Gastón, miró a los demás automóviles, que se encontraban en el embotellamiento. —Sí —encendió la calefacción al verla a Karina frotándose las manos sobre las piernas. —No no es un auto común y corriente. Pienso que eso es lo que llamo la atención del señor Silver's —agregó Gastón con una sonrisa. —Él es muy buen observador, sería casi imposible pasar desapercibido frente a él — añadió Antonio. —Para eso nos tiene como su mano derecha, recuerda que no debe haber más distracciones —le lanzó una advertencia para deje de desconcentrarse en su trabajo. —Pero por otro lado por fin tenem

