Verte otra vez II

1969 Palabras
-señor le dejaron este paquete en recepción entra diciendo mi secretaria a mi oficina. -gracias señorita respondo en seco y tomo el paquete, de inmediato lo abro además no entiendo que podrá ser, no esperaba nada. Abro el contenido y veo mi saco en el, sonrió y lo tomo con afecto, ella me lo envió pero... se suponía que con ello debía verla otra vez, no esperaba que me lo enviara como un paquete. Quede con mas ganas de verla todavía, no sé qué me está pasando pero solo quiero estar a su lado, ni siquiera con Julia me ha sucedido esto, con ella me da igual si nos vemos o la dejo de ver por semanas como muchas veces sucede. -¡hola guapo! llega diciendo Julia, justo de quien pensaba ahora. -Hola digo poniéndome en pie para acercarme a ella. -¿que te pasa amor, no estas feliz por verme? -claro, solo que hay demasiado trabajo digo para por lo menos evadir sus preguntas. -mi bebe, deberíamos salir ¿qué dices? habla mientras sus manos acarician mi cabello. -lo siento, será otro día, ahora tengo que... -¡Enrique! solo quiero salir a divertirme con mi atractivo y sexi novio contesta mientras hace pucheros. -mira... si quieres lo dejamos para este fin de semana respondo sin ánimos y veo como sonríe satisfecha. Me da un largo y apasionado beso y se marcha, dejándome solo, respiro profundo y me siento en el sillón de cuero tras mi escritorio. Los siguientes días me la pase aburrido y no entiendo porque, salimos ese sábado con Julia a un antro de la ciudad, como siempre ella divirtiéndose bailando y bebiendo a morir, mientras yo estaba sentado en una mesa un tanto alejado bebiendo algo y mi patético amigo Andrew ligándose a todas las del lugar, a parte estaba aguantando a las mujeres que intentaban coquetear. Esa misma noche lleve a Julia a casa, termino tan ebria que a penas si lograba sostenerse. -Julia ¿mira como diablos estas? le reproche con molestia al verla tan mal. -por favor bebe, solo es un rato de diversión, además tu ni siquiera te dignaste a bailar conmigo. -ese no es el punto, que hubiera Sido si no vengo contigo sigo hablando mientras ella se agarra la cabeza en señal de parecer dolerle por la resaca. -ya Enrique, mejor llévame a casa si —dice con pucheros, parece una niña caprichosa y eso es lo que es, siempre lo ha sido. La llevo a casa y la recuesto en su cama, le quito los zapatos y la dejo totalmente dormida, a su lado coloque un vaso con agua y una pastilla para cuando despierte además lo necesitara, para eso casi amanece. Salgo de su departamento y tomo rumbo a mi casa, pero... por alguna extraña razón quiero verla. Detengo el auto justo frente a su casa, no se si esto esta bien pero solo deseo perderme en su sonrisa tierna. Espero alrededor de media hora, cuando veo que sale de su casa, llevaba puesto una falda que se ajustaba perfecto, no me había dado cuenta pero tiene una figura perfecta, empieza a caminar por la calle y prendo el auto pasando justo a su lado. -¡vaya que coincidencia! digo pareciendo lo mas natural posible, ella voltea a verme asustada y en cuanto me ve sus lindos ojos miel me ven con dulzura. -buenos días saluda siempre con esa educación tan intachable que tiene. -si quieres... te llevo digo, pero por dentro espero que diga que si. -No se preocupe, caminare además está cerca responde y no se por que siento que quiere evitarme. -no es problema sube sigo insistiendo, solo quiero tenerla cerca, parqueo el auto y salgo de el, interceptando su paso y sonrió como idiota la verla. -sube hablo mientras abro la puerta del auto n***o. Me ve y a duras penas asiente, agradezco interiormente porque me ha obedecido. -¿a donde te llevo? pregunto con suavidad, hasta eso logra ella en mí, jamás le he hablado tan "suave a alguien". -A... C&NP Industries dice mientras veo como se sonroja. -¿Trabajas allí? Le cuestiono, solo quiero saber mas de ella. -No contesta mientras niega con la cabeza, y no entiendo porque. -Es una entrevista nada mas termina de decir esto y entiendo todo, por mi culpa aquella noche debió haber perdido su trabajo. Me siento mal de inmediato por ello. -sabes... (y analizo mis palabras antes de continuar) -tengo a un amigo mío y necesita con urgencia a alguien, yo... si quieres puedo hablar con el y es mas... ten por seguro que el trabajo será tuyo digo y ella voltea a verme asombrada. -usted... haría eso por mi habla aun con asombro. -¡Claro! además es lo menos que puedo hacer digo pero por dentro estoy tan emocionado -¡ah! y gracias por el saco. -No es nada susurra y noto como se vuelve a sonrojar. -Es mas, te llevo ahora mismo con mi amigo contesto mientras me desvió del camino para la empresa, por tanto ella ya esta contratada por... mi, no creo que sea buena idea el decirle que la empresa y la persona para quien trabajara seré... yo, por ahora no, además no quiero que me rechace. Es cierto que soy un total desconocido para ella. -Llegamos... digo haciendo gesto de preguntar por su nombre. -Andrea responde y se forma en mi rostro una sonrisa media.  -Andrea susurro con suavidad. Abro la puerta del auto para ella y tomo su mano para ayudarla a salir, nos dirigimos a la empresa y en recepción le pido a Mary que llame a Lucas, otro de los gerentes de la empresa, no seria lo correcto que el verdadero gerente la entrevistara o sea mi patético y fanfarrón amigo... Andrew. -Esperaremos aquí por mi amigo digo sentándome frente a ella y Andrea solo asiente con la cabeza. -Enrique llega diciendo Lucas con entusiasmo. Me pongo en pie rápidamente y le indico lo que debe hacer. -Entrevístala, hazle las preguntas del protocolo y... ella ya esta contratada digo mientras hablo en tono bajito cerca de Lucas. -¿como? -Solo haz lo que te pido y por favor, no le digas que soy el dueño de la compañía digo y noto confuso a Lucas. -Después te lo explico termino diciendo y volteo hacia ella. -Bien, los dejo contesto ya para "despedirme". -Suerte le susurro al oído y de su cuerpo solo emana una fragancia dulce justo como ella. Con el pasar de las horas llamo a Lucas y le pregunto sobre... Andrea. Me cuenta al unísono del teléfono que está en el área de Ventas de la empresa. -¡Perfecto! respondo mientras tomo algo de whisky. -No se de donde la conoces, pero es muy buena, resulto ser una buena vendedora, sabes tiene ese "as" de atraer a los clientes y convencerlos de adquirir las motocicletas dice con emoción Lucas y yo estoy sin poder creerlo aun. -Me alegra eso, iré esta tarde a verlo con mis propios ojos, otra cosa... cuando este allí, no me trates como "jefe" digo soltando una sonrisita maliciosa. -¡como ordenes! aunque si se entera tu padre Francisco me mata contesta con gracia al unísono, me despido y corto la llamada. Cuento lo que falta para que llegue la tarde e ir a verla. Tomo mi saco para salir de la oficina e ir por mi auto y conduzco a una de las sucursales de la empresa. Llego y saludo a todos los empleados y justo estaba Andrea... cerrando las ventas con dos clientes. -¡el gran Enrique! llega diciendo Lucas. -Hola Lucas saludo pero sin dejar de prestarle atención a la única mujer que hace que lo haga. -Mírala, es muy buena. -Lo se, es la mejor contratación respondo volteando a ver a Lucas. -Otra cosa, me la llevare digo y Lucas me ve confundido mientras frunce el ceño. -Andrea podrías venir le indica Lucas y ella se acerca hacia nosotros y nos deja solos por fin. -¡veo que te esta yendo bien! empiezo a decir mientras me pierdo en sus hermosos ojos color miel. -¡si! se me había olvidado preguntar por... -¿mi nombre? contesto de manera juguetona y ella asiente. -Enrique, me llamo Enrique, puedes llamarme asi, además no será necesario tanta cordialidad. -Gracias Enrique susurra y la noto sonrojada, al oír mi nombre salir de sus labios solo hizo que mi piel se estremeciera por completo ¡dios! porque me pasa esto con ella, si ni siquiera Julia lo ha logrado conmigo. -Andrea, te invito a comer. –hasta el ser directo con ello me resulta tan sensato. -Pero... -No aceptare un "no" por respuesta. -No lo sé, además usted... tú has hecho mucho por mi contesta corrigiéndose rápidamente. -Entonces, aceptare ese agradecimiento solo si aceptas comer conmigo. Nos dirigimos hacia un restaurante que esta por la zona, solicito una mesa para dos, corro la silla para que ella tome asiento  y pido el menú, no sé qué tenga ella que me atrae tanto. Durante la comida hubo un silencio sepulcral, quiero saber todo de ella, pero será después, no quiero que piense que soy un depravado o algo parecido. Puedo notar como algunos de los comensales varones la observan, claro no se les escapa, ella es tan hermosa que atrae a cualquiera. Por momentos los volteo a ver fusilándolos con la mirada. -¿te gusto la comida? pregunto para acabar con el silencio. -Si, es muy buena responde con una sonrisa tierna. -Me alegro que la hayas disfrutado. -Gracias por hablarle a tu amigo dice de pronto. -No es nada además... pero una maldita llamada tenía que interrumpirme. -Lo siento debo contestar digo poniéndome en pie. -¿que diablos pasa? reprocho molesto y casi alzando la voz. -Si ya se, te dije que esas reuniones se trasladan para la siguiente semana hablo mientras mi paciencia se agota, doy otras ordenes y corto la llamada. Cuando vuelvo la veo tratando de evitar a un tipo que la esta molestando, claro si a este idiota lo conozco es... Alfonso, hijo de un importante empresario y competencia de "De Santis". -Alfonso llego diciendo con rabia mientras aprieto mis puños al verlo tan cerca de ella. -Enrique, pero que coincidencia verte por aquí contesta con ironía. -Podrías dejarnos solos y... -No me digas vienes con ella sigue el hablando pero esta vez con burla. -Por supuesto que viene conmigo, asi que te voy a pedir... (pero vuelve a interrumpirme) -claro, los dejo solos, adiós preciosa dice dirigiéndose a ella, mientras roza con su mano su delicado rostro, cosa que no soporte y quería tirármele encima -¡alguna vez en tu vida podrías dejar de ser un imbécil! le digo a regañadientes y veo como bufa con diversión, pasa a mi lado pero no sin antes susurrarme al oído sus amenazas.  -Linda novia, pero esta si te la arrebato dice y volteo a verlo con malicia. -No te atrevas a ponerle un solo dedo respondo con molestia. -jamás pensé que me fascinaría la misma mujer que posees, además saber que estas saliendo con ella hace mas interesante la partida sigue hablando mientras su mirada se desvía hacia ella. -¡idiota! -ya veras De Santis, esta preciosura será mía, no todo en la vida se trata de ti termina diciendo para marcharse. Me calmo además eso lo veremos, no dejare que nadie la lastime mucho menos el imbécil de Alfonso. -¿te hizo algo? pregunto siendo mas suave con ella. -No  -Vamos te llevo a casa ya es tarde y debes estar cansada digo ayudándola a ponerse en pie y la pase a dejar justo como lo prometí.
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