*Sofia* El aula está tranquila, solo el murmullo de algunos compañeros conversando llena el espacio mientras el profesor ajusta los últimos detalles de su presentación. Estoy sentada en la última fila, mi cuaderno abierto frente a mí, aunque las palabras escritas parecen difusas. Mi mente no puede apartarse de lo que ha estado sucediendo con Ethan. Han pasado dos semanas desde que su padre llegó. Y cada día que pasa, la tensión se acumula más, como una niebla que no se disipa. Ethan intenta mantener la compostura, pero puedo ver cómo esto lo afecta. Y yo... yo no sé cómo ayudarlo. Mi lápiz se queda inmóvil sobre el papel mientras recuerdo los momentos recientes. Ethan, frustrado y agotado, luchando por mantenerse firme ante su padre. Las palabras que intercambiaron aquella noche todavía

