Kagome Ha pasado cuatro meses desde que salí del hospital. Ya estoy como nueva. Hoy es el día del juicio y estoy nerviosa. Inuyasha está que tiembla de los nervios y no es de menos, vamos a pelear la custodia de su vida, de todo su mundo ... Su hija. Trato de calmarlo, pero la tarea es casi imposible. —Trata de calmarte amor — susurro despacio para que él escuche mi voz. —No puedo — responde sin muchas ganas. —Pero tampoco puedes presentarte de esta manera — pasa sus manos por su cabello y me mira preocupado — todo saldrá bien — murmuro tomando su rostro en mis manos. —Tengo miedo — lo abrazo aspirado su aroma varonil. —Todo saldrá bien. Confía en lo que digo — él me aprisiona más a su cuerpo. —¿Qué tienes que puedes calmarme en momentos así? —Yo solo beso su cuello. —Que me amas —

