Jordan Toda la familia iba a Milán dos días después, incluyendo la abuela, a quién no le veía tanta ilusión tras tanto tiempo. Aquella reacción solo me hizo confirmar lo mucho que extrañaba su país. Nos trasladaríamos esa noche al teatro Alla Scala, en donde disfrutaríamos del desfile para la nueva colección de verano de la marca de ropa de Michaela. Al culminar el evento no perderíamos más tiempo y volveríamos a la casa de playa en Liguria, en donde continuaríamos con el tiempo familiar como carnada para atracción perfecta de Luca. Nos alojamos en un precioso logde muy cerca al mar de Finale Ligure e instalamos allí, buscando tener algo de tiempo de preparación para un evento de tal magnitud. Michaela me había dado un vestido que ella misma confeccionó y escogió para mi, de terciopel

