Jordan No tenía muchas opciones, salvo ingresar cuanto antes para evitar que Luca le llenara de plomo el pecho a su propio hermano. Llamar a Alex no era una opción, no cargaba con mi celular porque el bolso se me quedó en el sofá del primer piso. A lo lejos vi un adorno de porcelana, era una figura que emulaba ser una mujer portando un vestido corto. Observarlo me recordó la vez en la que Marcela lanzó hacía mí el jarrón de la casa Praga, dejándose llevar por los celos. Me pareció una buena idea tratar de copiarle el ataque, así que tomé el objeto y me posicioné en la puerta. Si no funcionaba al menos alertaría a todos en casa y le daría un margen de tiempo a Nicolás para escapar. –He soñado con este momento desde hace tantos años. Te irás al otro mundo sabiendo que ni siquiera disfr

